Nicaragua: La crisis de la dictadura.

México, Colección Cuadernos de Contraversia Socialista, publicación del Comité de la Izquierda Nicaragüense en México, julio 1978; 128 p.

Acaso este libro pueda explicarnos lo que todos venimos preguntándonos desde hace meses: ¿por qué no cayó Somoza? ¿Cómo pudo mantenerse a despecho de una huelga general de quince días, grandes movilizaciones, acciones guerrilleras que contaban con la simpatía generalizada del pueblo nicaragüense, el boycot petrolero venezolano y la actitud ambigua, reticente, del Departamento de Estado Norteamericano? Nicaragua: la crisis de la dictadura viene a llenar el vació dejado por la información y los análisis periodísticos que han oscilado entre la predicción de una nueva revolución cubana y la amenaza de posibles golpes militares.

Desde luego, este libro no plantea que Somoza se sostendrá; lo que hace es exhibir incisivamente el panorama económico, político y social dentro del cual se inserta la efervescencia nicaragüense de los últimos meses e intenta, mediante un análisis de las clases sociales caracterizar la fase política actual como un postsomocismo con Somoza, lo que recuerda de inmediato el postfranquismo con Franco. A lo largo del libro se siente este paralelo: la necesidad de concesiones que en última instancia significan un cambio en la forma de dominación política, pero manteniendo a Franco o a Somoza en el poder. Sólo que el poder de Franco-Somoza ya no es el mismo.

Con el ánimo de “fortalecer y acentuar el polo proletario”, el Comité de la Izquierda Nicaragüense en México se propone contribuir a la discusión de las posibilidades reales del proletariado en la coyuntura actual de Nicaragua. Para los autores de los cuatro ensayos que componen este libro (Adolfo Gilly, Ruth Herrera, Severo Salles, y Oscar-René Vargas) las dos debilidades de la izquierda nicaragüense son la falta de un programa y de un partido que le permita arrancar la dirección del movimiento a la burguesía opositora. Este es el hilo conductor de los artículos que, escritos mucho antes de la crisis reciente, llegan a predecir la alianza de la burguesía con el FSLN-tercerista, verificada apenas hace un mes con la constitución del FAO (Frente Amplio Opositor) que a muchos les pareció un extraño maridaje.

Indudablemente estas predicciones no son gratuitas. Derivan de un análisis riguroso que se remonta al terremoto que sacudió a Managua en diciembre de 1972, estudia los cambios cualitativos en la economía nicaragüense y sus repercusiones sobre la composición del proletariado; plantea las necesidades del desarrollo capitalista dentro del nuevo modelo de acumulación, el reacomodo que esto significa dentro de la burguesía y analiza la situación de la izquierda, “el polo proletario”, detallando las causas objetivas y subjetivas de su “debilidad/-compatibilidad”.

Particularmente agudo es el análisis de las luchas en los barrios indígenas donde resulta la posibilidad de independizarse políticamente de la condición burguesa del movimiento antisomocista. “Las movilizaciones de Monimbó y Subtiava -escribe Oscar-René Vargas- son experiencias que marcan un nuevo periodo en el que las masas, si bien no lograron desarrollar la independencia política, organizativa y programática respecto a la burguesía opositora representada por la UDEL -la iniciativa privada antisomocista y la figura de Chamorro- han demostrado que comienzan a movilizarse por su propia iniciativa y que quieren hacer suya la caída de la dictadura. Es decir, que son formas embrionarias de ruptura con la dirección burguesa de las movilizaciones de masas”.

Nicaragua: la crisis de la dictadura representa el comienzo de un proyecto que consiste en la publicación sistemática de libros similares encaminados hacia el debate entre la izquierda. En la introducción se lee: “los hechos… demuestran claramente que las transformaciones producidas al interior de la lucha de clases en el país son tales que han ocasionado un cambio en la correlación de fuerzas, y este cambio es ya irreversible. Es el resultado que todos los sectores involucrados en el proceso han tenido que pagar en aras del mantenimiento de sus intereses y apuntan a una polarización de las mimas en torno a dos proyectos fundamentales: el Primer Proyecto está constituido por un programa burgués… y parece ir ganando cada vez más consenso dentro de los sectores de su clase, y aún de otros sectores de la pequeña burguesía. No sucede lo mismo con el proyecto que implicaría dar respuesta a las demandas de los obreros, campesinos y trabajadores en general de Nicaragua”.

Esperamos que estas publicaciones del Comité de la Izquierda Nicaragüense en México contribuyan al menos con un grano de arena, a posibilitar que el paso del post-somocismo con Somoza al post-somocismo sin Somoza, encuentre al “polo proletario” en mejor correlación de fuerza con una conciencia más clara del actual proceso histórico de su país.

Mary-Jane Mulligan.