Dijeron cada uno de por sí y todos juntos, que vieron y entendieron y oyeron decir, que en tiempo de los Incas había muy poca coca y muy pocas chacras de ella, y que no usaban de la dicha coca sino los dichos Incas y las personas a quienes ellos la querían dar, como era a sus hijos y capitanes y a otros que eran muy privados suyos, y que no la usaba la gente común, y que no saben ni entienden bien qué origen tuvo la dicha coca, mas de que entre los naturales se trataba que la dicha coca, antes que estuviese como ahora está en árboles, era mujer muy hermosa y que por ser mala de su cuerpo la mataron y la partieron por medio y la sembraron, y de ella había nacido un árbol, al cual llamaron mamacoca y cocamama y desde allí la comenzaron a comer, y que se decía que la traían en una bolsa, y que ésta no se podía abrir para comerla si no era después de haber tenido cópula con mujer, en memoria de aquélla, y que muchas pallas (mujer noble y galana) ha habido y hay que por esta causa se llamaron coca, y que esto lo oyeron ansí decir a sus pasados, los cuales contaban esta fábula y decían que era el origen de la dicha coca.

Fuente: Literatura quechua (edición de Edmundo Badezú Aybar), Biblioteca Ayacucho, s/f.

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