Abrí la página web de Nexos el domingo y me encontré con la triste noticia de la muerte de Cinna Lomnitz, una de las amistades más hermosas y más fértiles de mi vida. Él me escribió en julio del 2007 a propósito de un artículo mío aparecido precisamente en Nexos, donde traduje un texto en prosa muy poco conocido de Gottfried Benn, y a partir de ahí surgió una correspondencia que luego culminaría en el único encuentro personal que tuvimos, en mayo del 2011, en el aeropuerto de Fráncfort, en uno de cuyos restaurantes almorzamos juntos.

Dos meses antes había dejado escrito en mi diario: “Tengo la inmensa suerte de contar entre mis amistades más queridas con nada menos que tres sabios. Tres sabios de aquellos que se daban en el Renacimiento, de unos saberes universales y un pensamiento propio al servicio de su sabiduría: Julio Mendívil, Javier Maderuelo y Cinna Lomnitz, por orden de más joven a mayor. Me enorgullezco de ser amigo de ellos y cuando me hablan (bueno, Cinna cuando me escribe, pues no nos conocemos todavía personalmente, y eso que él es de Colonia, donde vivo) los oigo con las orejas bien lavadas, porque sé que lo que dicen nunca tiene desperdicio. Hoy le escribí a Cinna para que me desasnase in re el tsunami japonés y sus repercusiones en la central nuclear de Fukushima. Ojalá escriba un artículo para Nexos, con tanta claridad expositiva como la del email con el que me ha contestado, tranquilizándome no poco”.

cinna-lomnitz

Fotografía: Cortesía de Claudio Lomnitz

He pasado ahora un par de horas repasando nuestra correspondencia y es curioso constatar las muchas veces que polemizamos sin que jamás hubiera en nuestros combates a florete ni una sola palabra altisonante ni nada que arrojase sombra sobre nuestra amistad, antes al contrario. Nuestros últimos emails los intercambiamos en enero de este año, también a propósito de un artículo mío en el que cuestionaba la traducción de la correspondencia de Mozart con su primita, que es de un sicalíptico subido.

Y mientras releía nuestro epistolario, se me ocurrió que el mejor homenaje que puedo rendirle sería agavillar una selección de fragmentos de sus emails, a partir del segundo que me llegó desde su estafeta virtual, y que dan fe de lo universal de su curiosidad y de sus conocimientos.
Esta es, pues, la selección :

[30.7.2007] Estuve revisando una biografía que tengo de Jünger, acerca de su complicada relación con Benn, y me parece que ahí hay un material magnífico. Jünger significa mucho para mí, pienso que ha sido muy subestimado. Creo que me he vuelto más tolerante leyendo a Jünger con tantos defectos que tenía. Disfruté mucho sus descripciones de sus relaciones con los nazis y especialmente con Goebbels. Últimamente he releído sus diarios de la guerra y me he reído con el apodo que le ponía, “Grandgoschier” que es como decir “bocazas” pero à la Rabelais. Pienso que los franceses lo llegaron a estimar y querer más que sus paisanos. Jünger tuvo un comentario gracioso que no sé si usted conozca; cuando supo que Benn había muerto, dijo: “Qué sensato, esa es la única manera de librarse de nuestros paisanos”.

[2.8.2007] En una época me ocupaba tratando de traducir al inglés unos poemas de Neruda, a quien conocí y del que sé algunas travesuras. Resulta que en la parte introductoria del famoso poema sobre Machu Picchu, hay esto: “Alguien que me esperó entre los violines / encontró un mundo como una torre enterrada…”. Ya se imaginará usted qué rompecabezas para los traductores. Largos y sesudos comentarios a pie de página. Resulta que Neruda, cuando era cónsul en México, iba de parranda con su amigo Diego Rivera, quien era un gran conocedor de la vida nocturna, y en una taberna de la Plaza Garibaldi conocieron a una muchacha que cantaba en un mariachi. Se llamaba Matilde, era chilena, y años después fue la tercera señora del poeta. Pero Neruda ya estaba casado y muy casado con Delia, y no podía ponerse muy claridoso en cuanto a la relación tan fogosa con Matilde. Este largo y famoso poema político sobre Machu Picchu estaba enteramente dedicado a ella, era el "amor americano" que aparece más adelante en el Canto VIII. Pero eso era un secreto y Neruda la introduce al lector en forma críptica como “alguien que me esperó entre los violines”, o sea, entre los del mariachi en aquella taberna de la Plaza Garibaldi. Ningún traductor podía saber eso, pero Diego Rivera sí que lo entendió y eso le bastaba al poeta.

[21.4.2008] Me dio gusto el otro día leer tu artículo en Nexos sobre el viaje del Beagle.
Ese magnífico libro es uno de mis favoritos. Darwin fue un observador penetrante y muy confiable. Su teoría sobre el origen de los atolones sigue siendo válida. Lo más interesante es su observación sobre los pinzones en las Galápagos, que fue la semilla que realmente dio origen a la Teoría de la Evolución. Es muy bonito, un ejemplo de observación para todos los que nos dedicamos a las ciencias naturales. La observación de Darwin sobre el sismo de 1835 en la costa de Chile sigue motivando mis trabajos. Él compara el movimiento del suelo con el de un navío en una brisa transversal. Resulta que el oído interno de Darwin era muy sensible al oleaje, y nunca pudo superar el mareo. Su observación significa que el sismo producía ondas similares a un oleaje pero en tierra firme. Esto coincide con mis propias observaciones y hasta ahora no ha sido explicado. Es la causa principal de los daños sísmicos en suelos blandos.

[22.4.2008] Ningún mexicano jamás logra quedarse serio mientras ejecutan el himno nacional chileno. Y los chilenos nunca sabrán el porqué, pues nadie se atreve a explicarles. Resulta que en México, el nombre de ese país sudamericano es sinónimo de “verga”. Bueno, “chile” en México significa el indispensable y ubicuo fruto del pimiento que sazona la mayor parte de nuestros alimentos y que en Chile se llama “ají”. Pero, por extensión, es también lo otro. Y “puro chile” es un vulgar expletivo mexicano que significa “pura verga, puro cuento, pura mentira”. ¿Qué crees? Esas mismas palabras son precisamente las que inician el himno chileno: “Puro Chile, es tu cielo azulado…”. Generaciones de mexicanos se han reído de este equívoco desafortunado que a veces, por pena ajena, tratan de disimular. En el centro de la ciudad de México hay calles con nombres de países latinos como “Brasil”, “Argentina”, etc., pero comprenderás que nadie querría vivir en una calle llamada “Chile”. Sería como si en Madrid hubiera una calle “Gilipollas”. Al final los ediles llegaron a un compromiso. Hoy la calle en cuestión se llama “República de Chile”, para que no haya problema.

[21.8.2008] Hoy estoy de humor patriótico porque México se impuso 2:1 a los catrachos, que son los de Honduras. Era eliminatoria para el Mundial. Casi perdimos otra vez porque el primer gol cayó en contra y Sven Eriksson, nuestro nuevo entrenador, se hacía el sueco (es sueco) hasta que las tribunas a gritos lo obligaron a sacar a Cuauhtémoc Blanco, que estaba en la banca y es el único mexicano que sabe jugar.

[17.9.2008, acerca de Neruda:] Yo tengo otra teoría, y es que las enormes montañas de la Cordillera de los Andes tienden a apachurrar y empequeñecer a la gente. La actitud política de Neruda era sumamente repugnante pero eso era por una especie de oportunismo moral, una máscara más, para que lo dejaran tranquilo. Delia se encargaba de los asuntos partidistas. En fin, a mí siempre me ha parecido una especie de milagro que unos logros artísticos respetables hubieran podido salir de un personaje así y reconozco que más de la mitad de su producción era propaganda sin valor. Estoy convencido que él mismo lo sabía pero ya la máscara de “El Vate” se le había pegado y no podía vivir sin ella. El caso Neruda me hace abrigar una esperanza muy tenue en el futuro de la raza humana.

[30.9.2008] Cyril Northcote Parkinson fue un escritor, historiador, economista y humorista inglés. Su sátira Parkinson’s Law analiza las burocracias (especialmente la de la Marina inglesa) y proclama la “ley” de todas ellas : “El trabajo tiende a inflarse hasta ocupar el tiempo disponible para su realización”. Hay un corolario: “El gasto tiende a incrementarse hasta igualar el dinero disponible”. Luego explicó el crecimiento numérico de la burocracia, que se debe (según él) al hecho de que cada burócrata aspira a ocupar el lugar de su superior cuando éste se jubile. Predijo que la Marina británica llegaría a tener más almirantes que barcos y tuvo razón. Finalmente “descubrió” otras leyes de la burocracia, p. ej. “La discusión de un ítem en un Comité de Finanzas ocupa un tiempo inversamente proporcional al gasto correspondiente”. Ejemplo: aprobar la construcción de una planta nuclear, 2 minutos; aprobar la compra de café para las secretarias, 2 horas. Esto se debe a que todos creen saber lo que es el café y lo que es una secretaria, pero nadie está seguro de qué es una planta nuclear ni para qué sirve.

[2.10.2008, sobre los ensayos de Octavio Paz:] No los he leído todos pero en un caso que sí conozco, en “La llama doble” (un ensayo tardío), Paz empieza a hablar de hoyos negros y se me ocurre que el señor (que en paz descanse) no tenía ningún empacho en hablar de cosas que no entendía en absoluto. Y uno se pone a dudar de otras cosas que a lo mejor tampoco entendía. Con su poesía no me meto, pero entre más altos son los vuelos más dudas me inspiran. He estado en India y el punto de vista de Paz sobre ese país es poco original y más bien es el de un embajador (que efectivamente fue). Copio un pasaje: “Cada civilización es una visión del tiempo. Instituciones, obras de arte, técnicas, filosofías, todo lo que hacemos o soñamos es un tejido de tiempo. Idea y sentimiento del transcurrir, el tiempo no es mera sucesión…” etc. No hace falta ir a la India para eso. Paz es un pensador profundo que bucea en el océano del tiempo y del ser, pero ¿qué nos trae de las profundidades?

[6.10.2008] Cuando vivíamos en Bahía me hice socio de un bloco para ir a sambear al Carnaval. Me dieron una mortalha con el símbolo del bloco, que era un “camaleão”. Te pones esa especie de camisón y te vas a bailar tras el trío eléctrico del Camaleão ¡una semana completa! En la parte trasera del camión hay un bar con todo lo que necesitas para vivir. Y en el techo toca la banda mientras el trío recorre la ciudad. Son muchos los tríos y al mediodía vienen los bomberos y te echan agua para refrescarte. En esa semana no hay autoridades porque el alcalde le entregó al Rey Feo las llaves de la ciudad y se fue a bailar. Es que Bahía no es Río.

[8.1.2009] Gracias por tu artículo sobre Lem y los polacos. Estoy de acuerdo en que la contribución polaca a la ciencia y a la literatura se ha subestimado, comenzando con Copérnico y quizás antes. Existe un “problema polaco”. Tienen vecinos que a cada rato los conquistan, y hasta los suecos se han metido. Les tienen envidia. Entonces, a la fuerza tienen que ser mejores.

[1.4.2009] Muchas gracias por tus divertidas y mordaces reseñas de Fuentes. Soy bastante analfabestia como lector de novelas, un género que apenas empecé a leer hace un par de años, pero me interesa Fuentes como intérprete de la realidad mexicana. Mi teoría es que el Pensamiento Mexicano (así, con mayúsculas) sucumbe a la tentación de conocer la petite histoire, desde la de Sor Juana (Octavio Paz) a la de Felipe Calderón y a quienes están tras la famosa silla del águila (todo el resto del país). La evidencia sugiere que la política no es el fuerte de los mexicanos. ¿Qué político pasable hemos tenido? ¿Cuál ha sido nuestro Jefferson?, ¿nuestro Adenauer? (Bueno, ¿ni siquiera un Kohl?) En cambio, pienso que hemos tenido unos pintores muy decentes, buenos arquitectos, un gran artífice del idioma que fue Pancho Villa (“afusílenlos, luego virigüen”), grandes mujeres comenzando por Sor Juana, y, caso interesante, unos buenos astrónomos. Y grandes bebedores.

[31.8.2009, comentándome “El Evangelio según San Pinocho”, publicado en Nexos, # 381:]
Me ha gustado mucho tu texto sobre la Pasión. Por el título pensé inicialmente que se trataba de Chile. Pero todos somos culpables de crucificar a Cristo y el verdugo se delata por su acento, que es el de cada cual. Da la casualidad que el capítulo que estoy trabajando en mi libro sobre desastres es sobre el golpe militar en Chile. Me resultó un capítulo más complejo de lo esperado porque empieza con la historia de Eisenhower y su extraña preferencia por las intervenciones encubiertas, especialmente en Guatemala. El análisis está basado en la sociología de Luhmann que estoy estudiando. Sugiero que Eisenhower probablemente estudió a Sun Tse en West Point y retuvo la parte donde Sun Tse habla de las operaciones encubiertas y dice que un comandante que no las utiliza no merece el mando. Antes ese capítulo se consideraba chocante y profundamente inmoral, pero se me ocurre que Luhmann tiene razón en el sentido de que los sistemas sociales son cerrados y no admiten otros valores (como los éticos) cuando son ajenos al sistema. Por eso Eisenhower aborrecía al “complejo militar–industrial”, porque mezclaba los valores del sistema militar con los del sistema económico.

[9.7.2010, sobre la semifinal Alemania vs. España en el Mundial de Sudáfrica:] Vi el juego y me imaginé tu conflicto íntimo. ¿Le ibas a Alemania o a España? Yo sí le iba a Alemania pero disfruté más la calidad de juego y la estrategia de los españoles. Contra eso no hay nada que decir. Por cierto, existen juegos que no conocen el tiempo límite, que es el gran problema del futbol. En el beisbol no lo hay. No es un juego de azar. Hay tiempo de sobra para cada jugada. No sé si es más popular que el futbol pero se me ocurre que es una experiencia deportiva más noble. No existe en el beisbol un equivalente de Maradona, gracias a Dios.

[3.1.2011] UN TRUCO DE MAGIA!!! Ahora puedes hacerte rico apostando con familiares y amigos que puedes reordenar tres monedas en tres movidas SIN VER LAS MONEDAS. Repito, puedes hacer que las tres monedas salgan todas cara o todas sello (o si es en México, que salgan águila o salgan sol). Este truco no requiere que el mago esté presente, puede hacerse igual por teléfono o internet. O puede tener los ojos vendados.
Ojo, aquí te van las instrucciones secretas, para uso exclusivo del MAGO:
INICIO: Pide que las tres monedas estén alineaditas de izquierda a derecha. Obviamente no estarán todas mostrando la misma cara, ¿no? Eso sería trivial.
PRIMERA MOVIDA: voltéese la moneda de la izquierda. Preguntar: ¿Ya están iguales las tres monedas? Si la respuesta es “SÍ”, ya ganaste. Si la respuesta es “NO” vamos a la segunda movida.
SEGUNDA MOVIDA: voltéese la moneda del medio. Preguntar: ¿Ya están iguales las tres monedas? Si la respuesta es “SÍ”, ya ganaste. Si la respuesta es “NO” vamos a la última movida.
TERCERA MOVIDA: voltear la moneda de la izquierda otra vez. ¡Ya ganaste! ¡ABRACADABRA! Las tres monedas están iguales. La moneda de la derecha no se toca. ¡OJO! Si el sujeto te pide explicar cómo la hiciste, inventa algún cuento. Si se trata de un computólogo es posible que ya conozca la explicación, yo la leí tres veces y no la entendí. Lo importante es que funciona ¡siempre!

[4.1.2011, respondiendo a mi email donde al comentar su truco de magia le hablé de los tres cofres con monedas en El mercader de Venecia y él me contestó con una espléndida versión del monólogo de Portia en el quinto acto:] Para mí, el momento estelar de la obra es el gran discurso de Portia sobre la clemencia: “La clemencia es una cualidad que no es forzada / y que baja del cielo como cae la lluvia / sobre el llano abajo. Tres veces bendita, / bendice al que la otorga y al que la obtiene. / En el poderoso es poderosa, y sienta al monarca en su trono mejor que su corona. / El cetro personifica la fuerza del poder temporal, / es atributo de temor y majestad, / que en eso consiste el terror que inspiran los reyes; / mas la clemencia está por sobre el reino del cetro, / su trono se encuentra en el corazón de los reyes, / es un atributo del mismísimo Dios. / Y el poder terrenal se revela tanto más semejante al de Dios / cuanto la justicia es sazonada con clemencia. Por lo tanto, judío, / por justo que sea tu alegato, piensa que / ninguno de nosotros ha de buscar en la sola justicia / la salvación: supliquemos clemencia. / Y esta plegaria debe enseñarnos a todos / el ser clementes. Esto digo yo / a fin de mitigar la justicia de tu causa; / si así lo haces, esta estricta corte de Venecia / a la fuerza fallará en contra de aquel mercader”. Me parece excesivamente dificil traducir en verso la oratoria de Portia. Mi prosa no le hace justicia a la tensión del discurso, y más aún porque el espectador sabe lo que ignoran los personajes en la escena: que el juez que pronuncia este discurso en realidad es una mujer disfrazada de juez, y que es nada menos que Portia alegando por la vida del hombre que ama. Para mí eso es la cumbre del Barroco.

[25.2.2011] Gracias por mencionar el programa de la BBC del 30 de enero sobre el carro mexicano deportivo Mastretta. Me sirvió para volver a ver el tal programa y compararlo con los comentarios del público. Este programa llamado “Top Gear” es un programa para público aficionado al automovilismo mezclado con humor de baja ralea, comparable al Payaso Brozo en México. Tres cuates se avientan bromas vulgares y comentarios de mal gusto. Ojo, no hay que tomar en serio nada de lo que dicen, y de hecho las ventas del Mastretta subieron después del programa. Bueno, ¿qué dijeron? Es típico de otros programas recientes que ofendieron por su contenido racista en la BBC. ¿Que los mexicanos somos hipersensibles? Vea lo que declaró el embajador japonés cuando Stephen Fry dijo en la BBC (claro, siempre en broma) que “Un sobreviviente de ambas bombas nucleares sobre Japón sería el tipo más desgraciado del mundo”. La BBC presentó sus excusas en ambos casos pero ahí está, México no es el único país que se queja de un chiste de la BBC que no era chistoso.

[16.3.2011] Al llegar a Fukushima la altura del tsunami ya no fue de 7 metros, pero sí fue de 4 o 5 metros y la barda de la planta no alcanzaba a protegerla. Para la inversión de capital que representa una planta nuclear, ponerle una barda de 5 metros no significa nada. De modo que no fue para ahorrar unos centavos. Simplemente fue falta de previsión. Es lo que pasa en todos o casi todos los casos de desastres que hemos investigado. Las especificaciones de diseño probablemente no mencionaban la palabra “tsunami” porque la General Electric no sabía de qué se trata, estamos hablando de antes de 1960, pero cualquier ciudadano japonés que vive en la costa del Océano Pacífico sabe qué es un tsunami, ¡la palabra es japonesa! Evidentemente unas plantas de modelo más reciente posiblemente hubieran tenido más seguridad y no les hubiera pasado nada. En fin, así es la historia. Parece una paradoja pero una planta nuclear lo que produce es electricidad y sin embargo, se paraliza cuando no hay corriente eléctrica. A estas fechas nadie sabe cuánto tiempo va a durar esta emergencia y qué va a pasar si los heroicos operadores que se quedaron a echar agua a la planta no logran controlarla.

[14.4.2011] En España y en Sudamérica se piensa hasta hoy que Cantinflas habla y no dice nada. Profundo error. Lo que pasa es que su mensaje está en código. Entonces, ¿cuál es el mensaje? Como en el mundo real, los mensajes cifrados son los mensajes más importantes. Son actos de guerra. El código es para que el enemigo no entienda. Cantinflas en sus películas cómicas, cuando se ve en aprietos, empieza a dialogar con el espectador por sobre las cabezas de la autoridad (el policía, el burócrata, el papá de la muchacha…). Ese es el enemigo que no entiende nada. Y el espectador en su butaca recibe el mensaje, lo descifra y ¡oh milagro! se pone a reír. ¿Por qué nos reímos con Cantinflas? En esa época que parece tan lejana (o quizá no tan lejana como quisiéramos), reír era un acto de rebeldía, de desafío, de libertad. El régimen vigente era un régimen opresivo, hipócrita, estúpido y despreciable. ¿Y por qué NO nos reímos con Cantinflas en el papel de supuesto embajador de México? Porque habla igual a como hablaría el Señor Embajador de verdad. Eso no tiene chiste.

[12.3.2012] Por pura curiosidad me puse a investigar sobre el origen del aforismo “The child is the father of the man”. Primero busqué en el Diccionario Oxford de Proverbios, pero si bien lo atribuyen a un refrán, consideran que se remonta a un poema de Wordsworth. Lo busqué en alemán (“Das Kind ist des Mannes Vater”) pero no llegué a nada. En diversos blogs sobre el tema llegué a la conclusión que existen unos dichos análogos en muchas lenguas pero ninguno es exactamente igual a “The child is…”, o sea, la frase en inglés es probablemente la original. Esa frase es además un típico aforismo, o sea, una declaración u oración concisa, que pretende expresar un principio de una manera sucinta, coherente y basada en la experiencia. En el caso de nuestro aforismo se trata de algo similar, puesto que Wordsworth (suponiendo que era él) propone una frase que ironiza sobre la obviedad de que “The man is the father of the child”. Al invertir la paternidad se produce una mentira, una contradicción al estilo hegeliano cuya síntesis proclama una verdad superior. El niño no es ni puede ser padre de su propio padre, ni mucho menos de sí mismo, pero puede ser y es un adulto en ciernes. Ese adulto, dice Wordsworth, ya existe en el niño. Es y no es; se trata del misterio de la identidad. Ese es el sentido de la frase.

[26.3.2012] Gracias por tu interesante polémica sobre terremotos, seísmos y sismos. Como sismólogo uso “terremoto” para el público chileno y “sismo” o “temblor” para el mexicano. Nosotros preferimos “temblor” a cualquier otro uso. En cuanto a la Real Academia, me parece necio definir los terremotos como “sacudidas ocasionadas por fuerzas que actúan en lo interior del globo”. Equivale a tomar un fenómeno perfectamente concreto y observable y definirlo en términos de una hipótesis acerca de su origen, hipótesis que no es necesariamente comprobada ni compartida por todos. En efecto, el sentido de la palabra “fuerza” no es único y requiere ser definido a su vez. Hoy en día lo normal sería usar el concepto newtoniano de fuerza, “aquello que puede obligar a un objeto con masa a cambiar su velocidad” (Aristóteles tenía una definición muy diferente y además ¿qué es masa? y ¿qué es velocidad?)… Si me vas a responder que la definición de la Real Academia era perfectamente clara y aceptable ¿qué te parece la siguiente cita?: “Alia est heresis quae terrae motum non Dei iussione et indignatione fieri, sed de natura ipsa elementorum opinatur, quae ignorat quid dicat Scriptura”. El autor (nadie menos que San Filastrio de Brescia, contemporáneo de San Agustín en el siglo IV) afirma en su obra Diversarum Hereseon Liber que es herejía opinar que el terremoto se deba a “los elementos de la naturaleza misma” y no a la condena o indignación de Dios. O sea, que la Real Academia está propalando herejías. ¡Tan santitos que se veían!

[15.3.2013] Eso de tener un papa argentino está canijo. Los argentinos ven moros con tranchetes. En México también existe el “sospechosismo” pero esto es pura paranoia. Tengo un gran amigo que es ex–jesuita y en una época teníamos conversaciones de 1 a 2 horas todas las semanas. Yo le daba por su lado porque me caía bien y seguimos amigos. Pero para él todos los papas eran monstruos de maldad. No es creíble que todos sin excepción sean criminales y malhechores, ningún grupo humano puede estar constituido de puros cabrones; según el famoso cuento mexicano debe haber también un 50% de pendejos. Las leyes de la estadística lo demandan. El papa Francisco podrá ser un personaje taimado, hipócrita, siniestro, qué sé yo. La verdad, no lo parece. Ni que hubiera vendido las Malvinas al Servicio Secreto británico. ¿Qué crees tú?

[18.3.2013] A propósito de visitar ciudades, estuvimos con Bety en Valencia, una ciudad grande y bonita, pero ojo: los taxistas te someten a un interrogatorio cuando les dices que quieres ir al hotel Meliá porque no hay UN Meliá ¡sino TRES! ¿Qué se han creído, que Valencia es un pueblito como México? El domingo fuimos a comer al centro de la ciudad
—muy bonito por cierto— y tuvimos la suerte que el restaurante que nos recomendaron en el hotel era ¡EXCELENTE! Era el tradicional restaurant de mariscos que antes había hasta en México y que yo que soy aficionado a los mariscos había soñado. Para comenzar nos sirvieron un orujo de enorme calidad; luego me eché media docena de ostras gallegas… todo regado con un albariño soberbio, memorable. Y Bety comió sus amadas anguilas. El mesero era un experto de esos que te clasifican con una mirada y no fallan en sus sugerencias.

[10.8.2013] Acerca de Hannah Arendt y su concepto de “la banalidad del mal” tengo un dato interesante que parece haber escapado a la atención de sus defensores y críticos. No pretendo que el término “banalidad del mal” hubiera sido utilizado antes por Jünger pero sí la idea de que el mal pueda coexistir con la banalidad. Además, me permito sugerir que este pasaje de Jünger es superior al libro de la Arendt. La prosa es más poderosa y la idea es más profunda por basarse en una experiencia personal. Jünger identifica la “banalidad” con la pedantería y el sentimiento del deber como móvil de los crímenes del nazismo. Hannah Arendt fue amante de Heidegger y lo defendió, aun cuando Heidegger colaboró con los nazis en “limpiar” de judíos la Universidad de Heidelberg. ¿Banalidad? Ciertamente Heidegger fue una de las personalidades intelectuales más prominentes de su época, no fue un personaje banal. No lo hizo por convicción sino por pedantería y sentido del deber. Además, renunció a tiempo.

[23.12.2013] Conocí al tirano Anastasio Somoza II, vulgarmente llamado “Tachito”. Después del sismo de 1972, en circunstancias críticas, participé en un grupo de expertos mexicanos enviados a Managua por el Presidente Echeverría. Tachito parecía un personaje salido de la novela Eumeswil, de Ernst Jünger. Era en cierto modo un tirano ilustrado, hablaba un inglés fluido, sin acento, que había aprendido en West Point. Su residencia en Managua estaba defendida por una protección de muros bajos de concreto contra las granadas. Tachito gobernaba al país desde una posición de segundo nivel, la de jefe de la Guardia Nacional (el presidente era un muñeco y Tachito tomaba todas las decisiones), lo que a diferencia de los gobernantes actuales daba al régimen una apariencia seudodemocrática. En esa época muchos ciudadanos aún se expresaban favorablemente acerca de Tachito.

[13.1.2014] El “español” de México es un idioma aparte. “Hasta verte, Jesús mío” pertenece a las expresiones de cantina en México. Se usaba ampliamente para “tomar una copa de un solo trago” pero es anticuado y ya no se usa. México era un país predominantemente agrario y había muchas cantinas donde se usaban expresiones pintorescas que ya van cayendo en el olvido colectivo. Antes la gente era dicharachera, o sea que hablaban con la ayuda de “dichos” o refranes de origen campesino. Ejemplo: “El que por su gusto es buey, hasta las coyundas lame”, de amplia aplicación política y sexual. Pero quién se acuerda de qué eran coyundas… La gran popularidad de que disfrutaban estos dichos provenía de que ahorraban muchas explicaciones penosas. Había dichos maliciosos y enigmáticos, tales como: “Donde lloran está el muerto”, que se aplicaba a las personas de mucho dinero que se quejaban públicamente de que eran pobres. Aquí “el muerto” es el dinero. Había dichos en verso, por ejemplo: “Mándeme vómito negro, / mándeme fiebre amarilla, / pero tratar con pendejos / no me lo mande, Señor”. Había dichos que resumían la sabiduría campesina, tales como “De limpios y tragones están llenos los panteones”, que significaba que la limpieza obsesiva y el exceso en el comer eran nocivos a la salud. Finalmente, había dichos españoles modificados por la malicia campesina o indígena. Se me ocurren muchos ejemplos pero suelen ser gruesos y prefiero olvidarlos.

[6.3.2015] En cuanto a las pataletas de Ganesh, recuerdo los hermosos templos que el culto de esta deidad disfruta en Pune y otras localidades de Maharashtra. El dios baila, no patalea. Es emblema de felicidad, de buena suerte. Su padre, que es el gran dios Shiwa, lo protege. En sus días de fiesta se acostumbra untar la figura del dios con mantequilla, azafrán y pétalos de flores. Se le ofrenda “laddu”, que es un dulce de garbanzo en leche, mantequilla y fruta seca que le gusta mucho al dios. En sus fiestas, la gente bate palmas para atraer su atención, pues es un poco distraído. Y suenan las campanas. A Ganesh le gusta la inteligencia, la sabiduría. Protege a los escritores y a los científicos. En nuestra casa tenemos varias efigies de bronce representando a Ganesh en diferentes poses, bailando. Tiene cuatro brazos. Y está rodeado de leyendas.

[11.1.2016] Muchas gracias por tu acertada crítica de algunas traducciones al español. La mención de una carta “de mala fama” escrita por Mozart a su joven prima atrajo mi atención. En efecto, "Liebe Bäsle", en dialecto vienés cariñoso, significa “Querida primita”. Mozart no tenía ninguna primita llamada “Bäsle”, tu comparación con un hipotético hermano de Joyce llamado “Brother” es muy apta. Pero ¿por qué calificar de “mala fama” a la correspondencia de Mozart con su prima? Resulta que el traductor optó por transformarse en censor. La carta mentada no solo iba dirigida a la primita regalona de Mozart, contenía términos escatológicos. Mozart nunca pensó que su correspondencia familiar iba a ser escudriñada y revisada por futuros expertos. En cuanto a la correspondencia de Stefan Zweig con Freud y Rilke, ciertamente estos son documentos que enriquecen el lenguaje. Tengo algunas obras de Freud en el original y son parcialmente intraducibles, precisamente porque analizan brillantemente los lapsos del lenguaje. (Me refiero especialmente a su Introducción al Psicoanálisis). Ejemplo: Una joven esposa se queja con su marido: “Me empolvaste con tu brocha”, frase que admite un doble sentido erótico en alemán.

 

Ricardo Bada
Escritor y periodista, residente en Alemania desde 1963. Editor en ese país de la obra periodística de García Márquez y los libros de viaje de Cela, y autor de Don Enrique, la única antología integral en castellano de la obra de Heinrich Böll.