02-abril

Algunos creen con aspiración que Rómulo llamó a ese mes abril (Aprilis), esto es “afril” (Aphrilis), a partir de la espuma que los griegos llaman aphrós, de donde se cree que nació Venus (Afrodita). Sin embargo (Lucio) Cingio (erudito contemporáneo de Cicerón) en el libro que dejó Sobre los fastos dice que opinan neciamente quienes dicen que los antiguos dieron su nombre al mes de abril por Venus, puesto que nuestros antepasados no sólo no instituyeron durante este mes ningún día festivo ni ningún sacrificio solemne en honor de Venus… Con Cingio también está de acuerdo (Marco Terencio) Varrón, quien afirma que el nombre de Venus ni siquiera existía en Roma en tiempos de los reyes, ni en latín ni en griego, y que, por consiguiente, el mes no pudo tomar su nombre de Venus. Más bien, como casi siempre, antes del equinoccio de primavera, el cielo está triste y cubierto de nubes, pero también el mar está cerrado a la navegación, e incluso las tierras mismas están cubiertas por las aguas, la escarcha o las nieves, y todas estas cosas “se abren” (aprire) con la primavera, es decir, en este mes, también los árboles e igualmente las demás cosas que contiene la tierra empiezan a “abrirse” (aprire) para germinar, por todas estas razones hay que creer que el mes se llama Aprilis, por Aperilis, tal como los atenienses llaman al mismo mes Anthesterión (“mes de las flores”), porque en esta época del año todo florece.

 

Fuente: Macrobio (vivió entre los siglos IV-V d. C.), Saturnales (introducción, traducción y notas de Fernando Navaro Antolín), Editorial Gredos, Madrid, 2010.