Tiempo de innovación en la Universidad Nacional

En los próximos días, la Junta de Gobierno de la UNAM elegirá un nuevo rector/a para un período de cuatro años. Dada la importancia de esta decisión, Nexos ha abierto su sitio para que los aspirantes a la rectoría presenten sus planes y puntos de vista. Hoy presentamos la cuarta entrega, a cargo de Héctor Hernández Bringas. Los textos anteriores pueden consultarse aquí, aquí y aquí.


La Universidad Nacional Autónoma de México se encuentra en una coyuntura propicia para la discusión sobre sus aspectos más brillantes y sus desafíos más importantes. En el plan de trabajo que presenté ante la Junta de Gobierno atiendo estos temas con profundidad. Aquí sólo delinearé lo sustancial del mismo y haré algunas consideraciones sobre la Universidad.

Decidí participar en este proceso porque creo que tengo las aptitudes y capacidades para dirigir la noble institución que es la UNAM. No sólo hay que amar a esta institución para dirigirla, hay que defenderla día a día. Por eso, la Universidad Nacional debe conservar su carácter nacional, autónomo, público y laico. Además, hay refrendar su vocación social y mantener su estabilidad institucional y financiera. La Junta de Gobierno de la UNAM ha sido parte fundamental en la conservación de estos principios. Es imperativo que el Rector sea un defensor indeclinable de estos principios.

La Universidad se enfrenta a un entorno desafiante. Por ejemplo, el país necesita seguir cumpliendo con sus obligaciones ante la rápida ampliación de la cobertura en educación media superior y superior. Debe continuarse con la flexibilización los planes de estudio ante los cambios del mundo laboral, actualizarse en los nuevos modelos educativos, articular los niveles de aprendizaje, insertar la investigación a las redes mundiales del conocimiento e intensificar la generación de desarrollos tecnológicos productivos. La UNAM requiere que se atienda, de manera mucho más planeada, la ampliación de su oferta educativa con calidad y pertinencia. Corresponde a la UNAM consolidarse como una institución de alto nivel académico con fuerte compromiso social.

Entre los retos que tiene la Universidad está la necesidad de mejorar la calidad de la docencia. No sólo es preciso atender las reformas de los planes y programas de estudio, en especial el del bachillerato, también se requiere transformar los procesos de enseñanza –aprendizaje que suceden de manera cotidiana en las aulas de la Universidad. Es necesario atender los problemas de deserción y rezago de los estudiantes en todos los niveles, además de la baja eficiencia terminal en algunos programas, en especial de educación a distancia. En la investigación apremia empeñar más esfuerzos para colaborar en proyectos multidisciplinarios destinados a resolver los grandes problemas nacionales y desafíos contemporáneos de la ciencia. En la extensión se deben articular los esfuerzos, no sólo de difusión cultural, también de servicios a la población que necesite el país.

Es indispensable partir de la estabilidad institucional y financiera de la UNAM para emprender una nueva generación de políticas universitarias, focalizadas en sus desafíos más importantes, por medio de consensos y acuerdos respetuosos de la legislación universitaria. Estas políticas, basadas en evaluaciones rigurosas y prácticas exitosas, nos permitirán innovar en las funciones sustantivas de la Universidad. Para que ellas sean exitosas se requiere promover la calidad con pertinencia social, la colaboración interna y externa y equidad en las condiciones que tengan los docentes, investigadores, estudiantes y trabajadores para la realización de sus actividades.

Con respecto a la docencia, es necesario hacer una reforma pedagógica, más allá de los planes y programas de estudio. Esta reforma se enfocaría en formar y actualizar a la planta docente con un plan de carrera que le dé estabilidad a nuestros profesores, en su mayoría de asignatura. Se requiere formar a nuestros académicos en nuevas técnicas didácticas y en el uso de tecnologías de la información. Se debe promover que los estudiantes obtengan aprendizajes significativos para la vida y capacidades para el autoaprendizaje. Además, es imperativo establecer un sistema de información para la detección oportuna de problemas en el desempeño escolar de nuestros estudiantes para así proveerles de apoyos socioeconómicos, psicológicos y de asesoría para enfrentar esta situación.

La Universidad Nacional tiene un compromiso indeclinable con la cobertura en educación superior. La UNAM debe hacer un plan de crecimiento sustentable de la matrícula, que libere cargas administrativas y de infraestructura a las entidades, así como de planear de mejor manera en qué carreras se puede crecer. Por ejemplo, se pueden crear dos nuevas Escuelas Nacionales de Estudios Superiores en Juriquilla y Morelos, lugares donde ya hay campi universitarios con institutos de investigación consolidados.

En el tema de la investigación, la UNAM requiere mantenerse a la vanguardia. Somos la entidad académica que contribuye en mayor proporción a la investigación científica y humanística del país. Eso debe mantenerse y articularse de manera multidisciplinaria. Para ello se establecerán una agenda de investigación que se enfocará en la resolución de problemas nacionales y en investigación científica de temas de frontera. Tenemos el personal académico para llevarlo a cabo. Por ejemplo, se puede aprovechar el nuevo Centro de Estudios de la Complejidad y se puede crear un Laboratorio Nacional de Estudios Georreferenciados. Además, se puede fortalecer la investigación por medio de mejorar la colaboración interna y la externa de la Universidad.

En la extensión universitaria, reconociendo el aporte extraordinario en difusión de la cultura y la ciencia, se requiere hacer mucho más integral por medio de ofrecer servicios para la sociedad mexicana en los más diversos campos profesionales que realiza la Universidad. Para ello se es necesario profundizar en el servicio social y comunitario, promover programas académicos que atiendan las necesidades grupos y sectores específicos, emprender proyectos de investigación que atiendan necesidades con alto impacto social. Además, la difusión cultural debe responder a la formación integral de los alumnos y llevar las manifestaciones artísticas a la mayoría de la población.

En términos de gestión, es urgente modernizar la infraestructura de la universidad. Es necesario reemplazar la tecnología obsoleta de la Red Inalámbrica Universitaria. Esto nos permitirá avanzar en el uso de las tecnologías de la información para el apoyo a la educación. Además, para la administración, es fundamental promover un Reglamento de Responsabilidades del Servidor Universitario, redistribuir las áreas de competencia y profundizar en la mejora de los procesos administrativos. En especial, los funcionarios universitarios deben estar preparados para la atención temprana de conflictos. También, sin lugar a dudas, es imperativo proveer de instalaciones seguras, sustentables y saludables. En mi gestión como rector tendré un equipo paritario que de oportunidades para que las universitarias más talentosas participen en la conducción de la Universidad.

Finalmente, veo una Universidad del siglo XXI que forme sólidamente a sus estudiantes y que los haga ciudadanos íntegros con altos valores humanos. Veo una universidad que enfoque sus esfuerzos en mejorar las condiciones socioeconómicas de sus miembros para que cumplan con sus aspiraciones. Es necesario continuar con el rejuvenecimiento de la planta docente y de investigación con las y los mejores egresados del país, con un diálogo intergeneracional que aproveche los conocimientos y sabiduría de nuestros universitarios más consolidados. La Universidad debe estar a la altura de su historia, refrendando el compromiso de la comunidad para honrar a México e impulsar su desarrollo.

 

Héctor Hiram Hernández Bringas
Licenciado en Sociología por la FES Acatlán de la UNAM. Maestro en Demografía y Doctor en ciencias sociales por El Colegio de México. Investigador nivel C tiempo completo del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias. Actualmente es Coordinador de Planeación, Prespuestación y Evaluación de la UNAM.

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Publicado en: Sólo en línea

2 comentarios en “Tiempo de innovación en la Universidad Nacional

  1. ….Para ello se es necesario profundizar en el servicio social y comunitario, promover programas académicos que atiendan las necesidades grupos y sectores específicos, emprender proyectos de investigación que atiendan necesidades con alto impacto social. 
    Que frase! Y por no querer ser solo una universidad sera nada…lo duadan? Mas alla del lugar 400 a llegado y mientraa las universidades de Asia se acumulan en los primeros 40 lugares

  2. Es necesario, que fortalezcan las relaciones publicas para evitar la presencia de “periodistas” de Televisa y Tv Azteca en coloquios de “retos” de México como en algun año pasado se desarrollo y que consigan completar el presupuesto por otros medios y evitar que la mayoria de aquel se vaya en el pago de una burocracia ociosa

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