La UNAM del siglo XXI

Con el afán de promover el diálogo en la elección del nuevo rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Nexos abre sus puertas para que los 10 candidatos que participan en el proceso presenten sus proyectos de trabajo, y que éstos puedan ser discutidos con nuestros lectores. Iniciamos esta discusión con un texto de Sergio Alcocer, y hacemos una atenta invitación al resto de los candidatos para que participen en este espacio.


La Universidad Nacional Autónoma de México es fundamentalmente una institución encargada de formar jóvenes. El proyecto de trabajo que presenté ante su Junta de Gobierno para participar en el proceso de elección de rector pone énfasis en ellos, porque creo en los jóvenes, en su entusiasmo y en su creatividad, y estoy convencido de que, al estar mejor preparados, participarán exitosamente en el mundo globalizado en que les ha tocado vivir y contribuirán a la construcción y transformación de nuestro país.

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Ese proyecto es producto de mi experiencia como universitario y de la relación que durante muchos años he tenido con alumnos, académicos y trabajadores de la UNAM. Ingresé como alumno a la Facultad de Ingeniería en 1981, y en 1991, me incorporé como investigador al Instituto de Ingeniería, del que años más tarde fui su director; por invitación del rector José Narro, fui Secretario General y Coordinador de Innovación y Desarrollo. De manera muy especial, mi proyecto de trabajo es resultado de los encuentros que sostuve recientemente, en los que tuve oportunidad de escuchar las inquietudes e ideas de alumnos, académicos y trabajadores del bachillerato, de las facultades, las escuelas, los centros y los institutos que conforman nuestra máxima casa de estudios, así como la voz de sus egresados.

En esos encuentros pude comprender la importancia del uso de las redes sociales, para escuchar a la comunidad por ese medio. Entendí la vitalidad de un rector, por eso abrí cuentas en redes sociales para estar en contacto con ellos.

 

Soy un universitario comprometido con su universidad, y en esa condición me acerqué a ellos, pues reconozco la pluralidad de nuestra comunidad y valoro la expresión de las diferentes posiciones que se manifiestan en la UNAM. Por eso, puedo afirmar que mi proyecto de trabajo es resultado del diálogo con los universitarios y mediante él quiero convocar a la unidad, la inclusión, al respeto de la pluralidad y al trabajo en equipo.

En él están reflejadas las voces de los alumnos que me expresaron su aspiración de contar con mejores planes de estudio, su deseo de aprender otros idiomas y tener experiencias internacionales. Los profesores e investigadores me manifestaron su interés en contar con más oportunidades para avanzar y consolidar su carrera académica, mejores equipos e instalaciones y una administración eficaz y eficiente. Los trabajadores administrativos me dijeron que buscan mejorar sus condiciones de trabajo. De los egresados, recogí su compromiso con la UNAM y su decisión de ser testimonio de la alta calidad de la institución en que se formaron.

Mi propuesta de trabajo se enfoca a generar las condiciones para que nuestros alumnos y alumnas cuenten con una formación integral; que no sólo sean buenos profesionistas, sino también ciudadanos éticos, solidarios, responsables, respetuosos de su entorno y sensibles a las diversas expresiones de la cultura. Para lograrlo, necesitamos asegurar que todos los planes de estudio estén actualizados, que sean flexibles, que incluyan el uso de herramientas tecnológicas modernas y el dominio del idioma inglés, es decir, que doten a los alumnos de conocimientos y habilidades para la vida y el empleo en un entorno de competencia global.

También es indispensable que los alumnos cuenten con laboratorios bien equipados, con bibliotecas y aulas adecuados; que desarrollen actividades deportivas en instalaciones apropiadas, y que, al mismo tiempo, conozcan el valor de la disciplina y de la sana competencia; que tengan a su disposición las salas, los museos y otros edificios dedicados al desarrollo y expresión de la cultura que forman parte del patrimonio de la UNAM. Todo ello en un ambiente seguro y de respeto. Por eso trabajaré para incrementar la seguridad en todos los campus y planteles, así como en sus alrededores. Esta es una demanda de todos los universitarios, y en particular de los alumnos de bachillerato.

Para los académicos, mi proyecto de trabajo ofrece revalorar la docencia e impulsar todas las modalidades de la investigación, con énfasis a la dirigida a dar respuesta a los problemas nacionales. Reconozco que el prestigio, los logros y el éxito en el trabajo cotidiano de la UNAM dependen, en buena medida, de sus profesores e investigadores. Por eso han de tener mejores oportunidades para su desarrollo académico, para consolidar su carrera y cumplir sus funciones.

Entre las inquietudes constantes que encontré entre los universitarios están las relativas a la gobernanza, la administración y el presupuesto de la Universidad. En ese sentido, en mi proyecto de trabajo asumo la exigencia de contar con una administración moderna, en la que se aprovechen las Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como herramientas de apoyo a las funciones sustantivas, a los procesos administrativos y para la toma de decisiones; una administración consistente con mi visión de la Universidad en la que se haga uso eficiente, honrado y transparente de los recursos públicos que recibe la UNAM y en estricto apego a las exigencias de rendición de cuentas que establece la normatividad y espera la comunidad.

En cuanto a los trabajadores administrativos, me interesa que cuenten con las mejores condiciones de trabajo, que puedan superarse y que juntos seamos parte de un gran esfuerzo para hacer de nuestra Universidad una institución renovada, innovadora, de vanguardia y con un profundo compromiso social.

Mi compromiso también es defender y fortalecer los principios de la UNAM. Ella es una institución pública y así debe mantenerse; es la universidad de la Nación mexicana que la creó y la sostiene.

Los recursos públicos deben ser el sustento principal de la institución; su presupuesto debe venir del erario, a través de lo que apruebe la Cámara de Diputados. Por eso, como miembro de la comunidad universitaria y como aspirante a ser Rector, he dejado muy claro que no creo en las cuotas.

Otro rasgo de la Universidad es su carácter nacional, porque debe colaborar a la solución de los problemas de nuestro país. La Universidad Nacional debe intervenir por medio de la docencia, de la investigación y de la extensión de la cultura para generar mejores oportunidades de desarrollo y de crecimiento en todo el país.

La Universidad es también autónoma, lo es por ley, pero además por convicción. Me enorgullece formar parte de una universidad que no permite injerencias del poder político, de intereses privados, partidistas o religiosos. La autonomía es el pilar de las libertades que ejercemos, defendemos y promovemos los universitarios, en particular la libertad de cátedra, de investigación y de creación, el desarrollo de la conciencia crítica y la defensa de la discrepancia.

En mi proyecto de trabajo he definido asimismo cuatro temas especiales: la atención a los jóvenes, la igualdad de género, el fomento a las ciencias sociales y a las humanidades, así como la seguridad y protección a la comunidad. Aunque en lo que ya he expuesto están algunos elementos relacionados con estos temas, vale la pena señalar algunos otros aspectos. Para atender a los jóvenes, una estrategia es ofrecerles elementos y condiciones para mejorar su calidad de vida como el autocuidado y el fomento a su salud física y psicológica, el desarrollo del deporte y su participación en la cultura.  Se trata de fomentar su formación integral y de generar apoyos extracurriculares para elevar sus probabilidades de éxito en su trayectoria escolar y en su egreso. También considero fundamental en mi proyecto promover la igualdad de género. Más de la mitad de nuestro alumnado, y casi la mitad de académicos y trabajadores administrativos son mujeres. Con ese fin, con total convicción, propongo la creación de una oficina de asuntos de género, dependiente del Rector. También planteo combatir la discriminación y el acoso a las mujeres: cero tolerancia a la violencia de género y promoción y defensa de la igualdad entre mujeres y hombres.

Otro tema central es el fomento a las ciencias sociales y a las humanidades con acciones como el fortalecimiento de la vinculación entre la docencia y la investigación y el replanteamiento de las políticas y criterios de evaluación académica. A través de estas disciplinas podemos generar mejores condiciones de respeto al medio ambiente, a los derechos humanos, de respeto a la ley y asentar una cultura de la legalidad. Asimismo considero un tema muy importante el de la seguridad, para lo cual propongo crear un plan integral que incluya, por ejemplo, medidas para evitar el consumo de alcohol y drogas y sistemas de alerta temprana.

He incluido también en el proyecto de trabajo propuestas para generar mejores condiciones para personas con discapacidad. Forman parte de nuestra comunidad personas con discapacidad motriz, visual o auditiva, las cuales no sólo requieren de atención especial, en términos de infraestructura, rampas, pasamanos, etcétera. También necesitamos generar una cultura de inclusión y adecuar los planes de estudio que les permita desarrollar al máximo su potencial dentro de la Universidad.

Por último el proyecto de trabajo tiene una visión integral de las necesidades de la UNAM y también cuenta con una visión externa, ya que nuestra Universidad no es un ente aislado en el país, sino que está en permanente contacto con los sectores público y privado, con distintos sectores sociales y, sobre todo, busca mantener un diálogo constante con diferentes universidades y con centros públicos y privados de investigación, dentro y fuera de nuestro país. Planteo en mi proyecto de trabajo un impulso al fomento de la cultura de la innovación y vinculación, así como a la internacionalización de la UNAM. Es por medio de la alta calidad de sus egresados y de la transferencia y utilidad del conocimiento generado que la UNAM contribuye a la atención de los desafíos y a la solución de los problemas más acuciantes del país.

 

La construcción de esta visión de la UNAM se ha nutrido de la experiencia que tengo al haber trabajado en el ámbito externo y contar con elementos que me han permitido percibir buena parte de los problemas de México.

La fortaleza del proyecto de trabajo que he presentado se basa en que plantea estrategias de mediano y largo plazos, de modo que podamos hacer los ajustes necesarios para insertar a nuestra Universidad en el siglo XXI.

Hoy, más que nunca, la UNAM demanda un esfuerzo de todos los universitarios para su renovación, innovación, que la coloquen a la vanguardia académica, y con un profundo compromiso con las nuevas generaciones que son el presente y el futuro de México.

 

Sergio M. Alcocer
Investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM y aspirante a rector de la UNAM.

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Publicado en: Sólo en línea