La catástrofe a ojos de un niño no tiene relación con la dimensión trágica de las catástrofes que le suceden a los adultos. No veo de qué manera una niña de seis años considere una tragedia el hecho de que los ahorros y las cuentas bancarias de su padre se hayan esfumado. Es probable que sus padres la cambien de escuela, o deba usar un mismo vestido casi todos los días, pero tiene apenas seis años y se acostumbrará a comer diariamente arroz o sopa, y un huevo si tiene suerte.
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