• Tengo el don de reducir todos los problemas a sus fundamentos más simples.

  • ¿Por qué chacharear sobre la brutalidad e indignarse ante las torturas? Las masas quieren eso. Necesitan algo que les dé una emoción de horror.

  • El día de la felicidad individual ha pasado.

  • No pierdan su tiempo respecto a encuentros y grupos “intelectuales” atraídos por intereses mutuos. Todo lo que puedan lograr con esos compañeros del momento en términos de explicación razonable puede cancelarse al día siguiente por una explicación contraria. Pero aquello que le digan al pueblo en masa, en un estado receptivo de fanática devoción, seguirán siendo palabras recibidas bajo una influencia hipnótica, inerradicable, e impermeable a todo lo que la razón explique.

  • Llega una nueva era de interpretación mágica del mundo, de interpretación en términos de la voluntad y no de la inteligencia. No hay tal cosa como la verdad, ya sea en el sentido moral o en el científico.

  • Le estoy devolviendo a la fuerza su dignidad original, aquella que es fuente de toda grandeza y el engendramiento del orden.

  • [Hitler “poeta”] Hemos forjado con fuego una espada de acero sacada del hielo.

  • Agosto 31, 1944. Creo que es muy obvio que esta guerra no ha sido un placer para mí. Durante cinco años he estado aparte del resto del mundo. No he ido al teatro, no he escuchado un concierto, y no he visto una sola película.

  • Cuando llegue al poder, se los prometo, toda muchacha alemana tendrá un marido alemán.

  • El sapo es una rana degenerada.

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Fuente: 1-9: W. H. Auden, A Certain World, Viking Press, 1970; 10: Rosa Sala Rose, Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo, El Acantilado, Barcelona, 2003.

 

4 comentarios en “Hitler en diez frases

  1. “Llega una nueva era de interpretación mágica del mundo, de interpretación en términos de la voluntad y no de la inteligencia. No hay tal cosa como la verdad, ya sea en el sentido moral o en el científico.” Esta tan buena y tan cierta que asusta.