A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

Cuerpo maltratado. No hay ni un solo centímetro que no haya sido golpeado, arrastrado, pisado. ¿Acaso soy un moderno gladiador? Los huesos se quejan, no importa. Continuar jugando futbol, a pesar del riesgo y con toda la capacidad que el cuerpo tenga. Según el profesor Schneider yo soy precisamente lo opuesto a un atleta modelo. Desde hace años por culpa de una lesión deportiva sufro dolores en los ligamentos cruzados inferiores. Esta grave lesión se denomina “rodilla oscilante”. Además, debido a mis piernas en forma de X, síntoma de una “debilidad hereditaria en la zona de la rodilla”, el problema tiende a empeorar. Mis articulaciones están muy deterioradas, debido a la larga posición estática. Las molestias de estos ligamentos cruzados son insoportables. Pero yo sigo entrenando hasta quedar extenuado.

07-masoquista

Bendin, deportista de decatlón, es, según palabras de Schneider, “un artista del dolor. Sólo se encuentra bien, realmente feliz, después de unos sufrimientos físicos terribles. El entrenamiento es para él como una droga. El Evangelio”. Esto también podríamos decirlo de mí. Durante los tratamientos mantengo una actitud estoica, insensible. Los métodos radicales los encuentro más suaves; mejor una inyección que un masaje lento. ¿Es esto masoquismo? ¿Autocastigo porque gano demasiado o porque envié a Battiston al hospital con mi falta?

Entre los jugadores, incluso los internacionales, siempre hay algunos que, como los niños, tienen predisposiciones sádicas. En las concentraciones ya ha pasado que algún loco ponga encima de una vela su cucharita de café hasta que está al rojo vivo, entonces la presiona en el brazo de algún compañero. Todas las víctimas de estas bromas pesadas gritan como si las estuvieran asando vivas. Yo no, yo puedo soportarlo.

Mi mujer Marlies no podía creérselo. “Pruébalo. Apaga un cigarrillo encendido en mi brazo”, le dije. Marlies cogió con valentía un cigarrillo encendido entre sus dedos y… Apestaba a pelos y carne quemados. Ni siquiera pestañeé. El brazo sólo lo moví para poder coger al vuelo a mi desmayada Marlies.

Fuente: Toni Schumacher: Tarjeta roja (traducción del alemán, Ramón Zaballos), Plaza & Janés, Barcelona, 1987. (Schumacher fue portero de la selección alemana, famoso porque en el Mundial de España 82 efectivamente mandó al hospital al delantero francés Battiston luego de una entrada criminal por la que el ábitro ni siquiera marcó penalty.)

 

Un comentario en “Futbolista masoquista

  1. Fue un auténtico carnicero en esa jugada del mundial del 82, misma que, de no haberla hecho hubiera cambiado el rumbo del partido. Con todo y eso, tenemos mejores recuerdos de este gran guardameta teutón. Buena reseña, invita a leer el libro.