1995

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Marzo

 

El último día de febrero, Pablo Chapa Bezanilla , flamante fiscal de la PGR adscrito al caso, lee un comunicado. Raúl Salinas de Gortari, es detenido ese mismo día a las 2:30 de la tarde y es acusado de ser coautor intelectual del homicidio. Chapa se basa en “movimientos bancarios, registros de coches, llamadas telefónicas y otra evidencia circunstancial”, en palabras de Samuel Brock, subjefe político de la embajada. “Resulta interesante” que no ofrezca ningún motivo en el homicidio, comenta el embajador Jones.

“Es posible que se trate de un momento crucial” en la historia mexicana, ya que nunca antes se ha hecho una investigación tan importante en un país donde “la impunidad de las élites es vista como la triste realidad de la vida”. Sin embargo, “no se puede evitar pensar que es una acción inquietantemente similar a la de su predecesor”, quien arrestó al líder sindical Joaquín Hernández, La Quina, para dar un golpe de timón.

El embajador Jones dice que “un priista enterado” admite después del anuncio de Chapa que perderán las gubernaturas de Guanajuato y Yucatán frente al PAN.

La sorpresa de la detención es doble: “el júbilo sobre lo que parecía ser el inminente arresto del subcomandante Marcos se disipó rápidamente”, añade.

Todo mundo está a favor del arresto del hermano del ex presidente. La prensa se vuelca con Zedillo. “Ya es presidente de México”, dicen los columnistas. PAN y PRD resaltan que México se acerca a la transición democrática. Jesús Murillo Karam, gobernador de Hidalgo, está a favor. Incluso Elba Esther Gordillo , descrita por un funcionario de nombre Walsh como “secretaria saliente” del sindicato de maestros, parece estar de acuerdo.

En días posteriores, Estados Unidos, a través de un funcionario de apellido Berg, de la división política de la embajada, compila un dossier con “una fracción” de todo lo que ha escuchado sobre Raúl Salinas. El cable se llama “un dedo en cada pastel”. Salinas importa carne de Nueva Zelanda y Australia a precios por debajo del mercado, una fuente anónima dice que importa azúcar y consigue que México declare en crisis a la industria nacional, lo cual abulta sus arcas personales. Es mencionado como “un intermediario” que puede “ayudar” en conflictos entre PEMEX y empresarios texanos. La acusación más repetida es sobre sus manejos de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO) . No sólo se le acusa de desviar fondos, sino de autorizar la manipulación de los componentes químicos de la leche que vende la compañía.

Un empresario británico de nombre Kaveh Moussavi, que trabaja para IBM, testifica en una demanda en contra del gobierno mexicano que Salinas obtuvo un 10 por ciento de comisión en un trato entre Mitsubishi y PEMEX, en el que Mitsubishi logró un contrato para ampliar la refinería de Salina Cruz . “Nada mal para un día de trabajo”, recalca con ironía.

De ahí, entre tantos otros negocios, es que se le apoda “El señor 10 por ciento”, dice la embajada, pues es el porcentaje que obtiene como intermediario entre gobierno y particulares.

Una columnista de Excélsior, de nombre Manu Dornbierer, relata desde 1991 que Raúl y su hermano Enrique formaban parte de una asociación que controlaría el 50 por ciento del Hipódromo de las Américas por 25 años. Después de publicar la información, su columna deja de aparecer en el periódico. En cuanto a sus supuestas relaciones con el narcotráfico, se menciona el testimonio de Juan Nepomuceno Guerra , supuesto fundador del Cártel del Golfo, quien en algún momento declara que él y Salinas construyeron un parque industrial en Tamaulipas. La segunda acusación está censurada por el gobierno estadunidense, y saldrá a la luz en 2020 .

El propio embajador Jones comenta: “el texto anterior es sólo un muestreo de las muchas muchas alegaciones, rumores y acusaciones públicas y privadas en contra de Raúl Salinas, sus prácticas de negocios cuestionables, sus presuntos vínculos con el narcotráfico y su supuesto tráfico de influencias. Las ofrecemos para que los lectores vislumbren la reputación pública y privada de Raúl Salinas frente a los mexicanos, la de un canalla de proporciones inmensas”.

Remata: “hasta ahora hemos leído o escuchado muy pocas cosas que contradigan esta impresión”.

Chapa manda llamar a Mario Ruiz Massieu para que testifique sobre por qué no investigó a Salinas. Seis horas después, Ruiz Massieu sale de la PGR y toma un avión hacia Nueva Jersey. Declara que el viaje lo tenía planeado “desde hace mucho tiempo”, aunque la prensa lo califica de “una huída de la justicia”. Al día siguiente busca abordar un vuelo Newark-Madrid de Continental. Pero es detenido antes de subir al avión: declaró traer consigo 10,000 dólares, cuando en verdad eran más de 40,000. Fuentes de la PGR le dicen al embajador que pedirán la extradición ese mismo 4 de marzo. Para el 6, prometen, tendrá lista la orden de aprehensión. Ruiz Massieu será acusado de narcotráfico, enriquecimiento ilícito, cohecho, obstrucción de la justicia, y encubrimiento.

Junio

 

Inicia el proceso de extradición contra Ruiz Massieu. El magistrado Ronald Hedges, quien lleva el juicio, se muestra sumamente escéptico desde el inicio. Comienza declarando que la historia de Ruiz Massieu es un “cuento con moraleja” sobre la corrupción y el poder. “De aceptar lo aquí dicho”, comenta, “esta corrupción inicia desde la familia de un ex presidente de México, incluso posiblemente desde el ex presidente, e incluye a un familiar del mismo, a uno de los principales encargados de la aplicación de la ley en México, a una cadena de fiscales federales y hasta la policía judicial federal”.

Hay una duda persistente sobre la calidad de la investigación del homicidio. Hay al menos cuatro versiones distintas de los implicados. Muchas veces no estuvieron presentes sus abogados mientras declaraban. Hay probabilidad de que hayan sido torturados. Al menos en el caso del principal acusado, Aguilar Treviño, no hay declaración suya en el expediente, sólo el testimonio de quien lo interrogó, explicando cuáles fueron las supuestas respuestas de Aguilar. Para Hedges todo carece de lógica, y tampoco entiende por qué Ruiz Massieu huye del país. “Nada tiene sentido”, concluye. Niega la extradición por el desaseo en el expediente. El abogado defensor aprovecha la situación y pide libertad bajo fianza. El magistrado es claro: si lo deja en libertad es obvio que huirá del país.

Noviembre

 

El día 15, Paulina Castañón, esposa de Raúl Salinas, es detenida en Suiza con su hermano, después de llegar a un banco en Ginebra con un poder notarial para abrir una de las cajas de depósito. La caja está a nombre de Juan Guillermo Gómez Gutiérrez . Adentro hay dos pasaportes con nombres distintos, el ya mencionado y Juan José González Cadena. Ambos tienen la foto de Raúl Salinas “e información de otras cuentas bancarias”. La agencia de narcóticos del gobierno suizo alerta al banco, que le niega el acceso a la caja a Castañón. En días posteriores aparecen otras cuentas en Londres, Luxemburgo, Alemania y Bélgica. Se sospecha que también en las Islas Caimán. Hay al menos 100 millones de dólares bajo diversos nombres. En México la prensa especula que el dinero proviene del narcotráfico. Berg no lo cree así; parece ser que su fortuna proviene del “10 por ciento”.

Carlos Salinas declara —no se sabe desde dónde, lo cual crea sospechas de que está escondido— que desconocía las actividades de su hermano. En el cable se recalca que esto genera risas en el Distrito Federal.

Berg dice que “uno casi hasta puede sentir el malestar que deben estar sintiendo aquellos cercanos a Carlos Salinas” por las acciones de Zedillo.

No hay forma de que Carlos Salinas no supiera qué hacía su hermano, agrega. Pregunta retórica: “¿Pudo haber colaborado con él o haber sido la fuerza que lo guiaba?” Una encuesta circula por los medios, los mexicanos creen que es el presidente que más dinero ha robado. Un funcionario de la embajada, en un día lluvioso, escucha el siguiente comentario de su taxista: Salinas hasta se robó el sol.

Antonio Lozano Gracia se reúne con el embajador Jones durante el mes, a petición de la embajada, para informar cómo van las investigaciones de Colosio, del narcotráfico y de Ruiz Massieu. De Colosio dice que todavía no descartan nada, del narcotráfico que Juan García Ábrego será detenido en los próximos meses, y de Ruiz Massieu que tienen abierta una línea de investigación para vincular a Raúl Salinas con el narcotráfico —y tal vez el motivo del crimen— de forma directa, aunque todavía no encuentran la relación. Pero sospechan de Justo Ceja , ex secretario particular de Carlos Salinas, y prófugo en Canadá. Lozano pide a la embajada que si llegan a saber de él, lo detengan para que México lo interrogue. Dice que la prensa exagera la cantidad de dinero en las cuentas de Raúl Salinas. Según sus cálculos, son mil millones de dólares, no 15 mil.

Estados Unidos ofrece ayuda, pero también desliza una crítica dura. Sabe que los criminales mexicanos siempre eluden a la policía en el último momento, que hay motivos para desconfiar de la justicia mexicana. Lozano asegura que esta vez no sucederá. La reunión concluye con Lozano diciendo que “el caso contra Salinas es extremadamente fuerte”, y que será sentenciado por el homicidio “alrededor de febrero” del próximo año.

Diciembre

 

Luis Téllez , jefe de gabinete de Ernesto Zedillo, acude a una reunión con el embajador Jones. Muestra su enojo ante lo que el percibe como una falta de ayuda de ese gobierno en el caso Ruiz Massieu, en particular con la extradición de su hermano, a quien Estados Unidos alguna vez describió como “sucio”. Zedillo, a través de Téllez, “se muestra preocupado” de que Estados Unidos “busque un arreglo con Mario Ruiz Massieu”. El embajador le asegura que no es el caso, pero que lo verificará con su país.

Jones agrega que Estados Unidos ha hecho lo que ha podido, y que incluso los bancos de su país han ayudado a esclarecer las cuentas de Salinas. Citibank dijo que 67 millones de dólares habían sido transferidos a través de ellos a Suiza, vía Nueva York, pero que Salinas no tenía cuenta en el banco. La embajada le pide a Téllez que México deje de presionar a Citibank: “tantas filtraciones de información” sobre su relación con Salinas dañan su imagen.

Téllez hace una petición a nombre de Zedillo. Quiere procesar a una persona, pero sólo se le podrá denunciar si Estados Unidos “aporta información creíble”. El nombre del individuo está clasificado hasta 2030 .

El último funcionario que aparece en las 110 páginas de documentos es Natividad González Parás , entonces subsecretario de gobernación y después gobernador de Nuevo León. González Parás le dice “en secreto” a Estados Unidos que está convencido de que Raúl Salinas mandó matar a Ruiz Massieu. Comenta que “había sido políticamente cercano a Ruiz Massieu, y que estaba al tanto de desacuerdos entre ambos”. Ejemplifica con un caso, el cual está censurados hasta 2020 . El análisis del embajador Jones sobre lo que dice González Parás lo conoceremos en seis años.

 

 

 

 

 

 

Epílogo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mario Ruiz Massieu murió en 1999, tras permanecer tres años en arresto domiciliario en Nueva Jersey. Se suicidó con una sobredosis de antidepresivos, según el acta de defunción. La comentocracia mexicana especula que sigue vivo, pues su cuerpo nunca fue visto en público.

El juicio de Raúl Salinas concluyó en 1999 y fue declarado culpable. Se le sentenció a 27 años de cárcel, pero, en revisión de su caso, fue exonerado del homicidio en 2005. En 2013 un juez determinó que su fortuna era “excesiva” pero no necesariamente ilícita. Al salir de la cárcel, en 2005, declaro que "Mi estrategia a partir de ahora será estar al lado de la legalidad".

Manuel Muñoz Rocha no ha vuelto a aparecer. Chapa Bezanilla creyó haber encontrado sus huesos en la finca “El Encanto”, cuando una vidente apodada “La Paca” lo llevó al lugar del entierro. Posteriormente se descubrió que esos huesos habían sido “plantados” por un familiar de la mujer. Chapa cayó en desgracia poco después, y junto con Lozano Gracia fue relevado de su puesto en la PGR. La orden de aprehensión contra Muñoz Rocha prescribió en 2009.

A la fecha no hay autores intelectuales del homicidio, sólo un autor material, Daniel Aguilar Treviño, quien purga una sentencia de 50 años.

Al igual que los magnicidios de Luis Donaldo Colosio y del Cardenal Posadas, el caso de José Francisco Ruiz Massieu permanece abierto dos décadas después.

Esteban Illades.
Periodista y editor.

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