La ciencia política lo deja claro. El primer año de gobierno es diferente a cualquier otro. La razón: la “Luna de Miel” de los primeros 100 días de gobierno. Es en su luna de miel cuando el presidente es más productivo, cuando presenta las más osadas de sus iniciativas, y cuando mayor probabilidad tiene de que el Congreso se las apruebe (Lockerbie et al., 1998; Domínguez, 2005). La tasa promedio de éxito para la aprobación de iniciativas en Estados Unidos es de 88% en los primeros 100 días, y de 78% y 74% en los siguientes 200 y 300 días de la administración (Domínguez, 2005). Los presidentes estadunidenses aprueban nueve de cada 10 iniciativas que presentan en su primer año, y sólo siete de cada 10 durante el segundo (Domínguez, 2005). En México, en promedio, 93% de las inciativas presentadas por el Ejecutivo en su primer término son aprobadas, mientras que sólo 83% de las mismas son exitosas en el segundo término. Zedillo aprobó 99% de sus iniciativas en su primer periodo y 90% en su segundo (Weldom, 2006), Fox pasó de 90% a 72% (Weldom, 2006) y Calderón de 92% a 88% (Cámara de Diputados 2013).1

Las lunas de miel placenteras deben tener dos características: opinión pública favorable e incentivos temporales dictados por los procesos electorales.

¿El primer año de Peña no es como ningún otro?

Los medios y la opinión pública suelen ser menos críticos de las acciones del presidente durante sus primeros 100 días. Un análisis de la luna de miel de Obama ha demostrado que The New York Times le dio cobertura favorable durante al menos los primeros siete meses de su presidencia (Farnsworth y Lichter, 2013).2  La cobertura contribuye a la luna de miel porque cuando el jefe del Ejecutivo es percibido positivamente, argumentan los académicos, los congresistas son persuadidos de votar por iniciativas presentadas por él con mayor facilidad.

El segundo ingrediente es el incentivo electoral. La luna de miel es el comienzo del periodo presidencial y por tanto el periodo en el cual la próxima elección es más lejana. Entre más cerca se esté de las votaciones, los esfuerzos de los políticos se enfocan más en hacer campaña o en buscar su próximo empleo. Ello lleva a un descuido en la calidad de la política pública a medida que la administración se acerca a su final. Por definición, la poca atención es menor durante los primeros 100 días de cualquier gobierno.

Hasta el día de hoy no existen estudios contundentes que demuestren las razones por las cuales las lunas de miel terminan, o que predigan exactamente cuándo van a hacerlo (Domínguez, 2005). Se ha tomado como una frontera informal los primeros 100 días de la administración debido a que en Estados Unidos el presidente Roosevelt aprobó una gran cantidad de iniciativas en dicho periodo (Domínguez, 2005).

Ahora bien, el que la ciencia política argumente que durante los primeros 100 días se aprueba la mayor cantidad de reformas, no quiere decir que los indicadores objetivos de desempeño del país también sean los mejores durante dicho periodo. La aprobación de iniciativas presidenciales supone la mejora institucional pero tiene efectos de largo plazo. Los únicos indicadores que tienden a ser más favorables en las lunas de miel son aquellos basados en opiniones subjetivas, los fundamentados en la manera en la que los ciudadanos perciben el desempeño de las autoridades. Se espera, pues, que durante las lunas de miel los indicadores subjetivos sean más positivos, mientras que los indicadores objetivos no sean afectados por la burbuja de popularidad del presidente.

Sin embargo, el primer año de Peña Nieto no sigue muchas de las predicciones encontradas en estos estudios sociales.

Primero, el presidente no comenzó su periodo con alta aprobación.3 De hecho, con tan sólo 54% de los mexicanos aceptándolo (Vargas, 2013), su gobierno se encuentra en similares circunstancias a algunos de los peores momentos de Vicente Fox quien, por cierto, tomó posesión con tasas de más de 69% de aprobación (Rubio-Freidberg y Kaufman Purcell, 2004). Peña Nieto tampoco ha compartido la tendencia de Calderón quien, si bien llegó a la presidencia con medidas bastante bajas (47%), logró incrementar su popularidad radicalmente durante sus primeros meses, llegando a niveles de 69% para septiembre de 2007 (Parametría, 2009).

Segundo, la presentación y aprobación de iniciativas presidenciales ha sido mucho más lenta de lo que la teoría de los 100 días de luna de miel hubiese predicho. De acuerdo a las estadísticas de la LXII Legislatura, durante el primero y segundo periodos ordinarios, incluido el primer receso, Peña Nieto sólo presentó cuatro iniciativas de reforma.4 Todas fueron aprobadas. El grueso de las iniciativas, sin embargo, comenzaron a entregarse hasta el segundo receso, y fueron aprobadas en agosto y septiembre de 2013, cuando Peña Nieto tenía ya más de 270 días en el poder.

En defensa de Peña Nieto debe decirse que la luna de miel reformista de Calderón simplemente parece nunca haber llegado. En su primer año Calderón presentó 17 iniciativas, 14 fueron dictaminadas, el mismo número que presentó en su tercero, y menor al número que presentó en su cuarto. Nunca hubo un incremento de iniciativas en su primer año (ver tabla).5 

Tabla 1

La luna de miel de la actual administración se ha retrasado en parte por la lógica del calendario de las legislaturas, pero en parte también por el proceso de planeación. Largas han sido las tareas que los reformadores han decido emprender y largas han sido también las consultas que se han desarrollado para crear planes de gobierno. El proceso de consulta ciudadana que se realizó para la creación del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 (PND) terminó hasta el 9 de mayo  de 2013, cuando la administración  ya tenía 160 días en el poder. Aún hoy, la planeación preliminar no  ha terminado.6

Finalmente, otra particularidad de la luna de miel de Peña Nieto es el comportamiento de sus indicadores tanto subjetivos como objetivos de desempeño. Esta particularidad la comparte, en su mayoría, con la luna de miel de Calderón.

Dos indicadores de percepción que se reportan con suficiente regularidad como para evidenciar cambios en los primeros meses de gobierno son el Índice de Confianza del Consumidor —ICC— (INEGI, ENCO, 2001-2013), y el Índice de Percepción sobre la Seguridad Pública —IPSP— (INEGI, ECOSEP, 2009-2013).

La confianza del consumidor disminuyó, las percepciones de seguridad casi no han cambiado. El ICC muestra una tendencia a la baja de 98 a 93 puntos del índice, lo que significa que los consumidores tienen menos confianza en la economía en los primeros 11 meses de gobierno de Peña Nieto.7  El IPSP ha bajado mínimamente de 108 a 107 puntos del índice; es decir, los ciudadanos se sienten un poco menos seguros en los primeros siete meses de gobierno de Peña Nieto (ver gráficas 1, 2 y 3).8  

Gráfica 1

Gráfica 2

Gráfica 3

En cuanto a los indicadores objetivos, vale la pena destacar, también debido a su relevancia y periodicidad de reporte, el Índice Global de la Actividad Económica —IGAE— (Banxico, noviembre 2013) y el desempleo (INEGI, ENOE, 2005-2013).9

La actividad económica no ha cambiado, el desempleo ha aumentado. El IGAE ha quedado casi constante bajando de 110 puntos del índice en diciembre de 2012 a 109 en agosto de 2013, luego de una caída importante en febrero cuando llegó a 104 puntos.10 La tendencia del IGAE durante la luna de miel de Peña Nieto es similarmente menor a la que tenía Calderón, sólo que éste de manera positiva, yendo de 98 a 99 puntos durante los mismos meses. El desempleo por su parte ha aumentado de 4.5% de la población económicamente activa a 5.2% (diciembre de 2012 a septiembre de 2013), durante el mismo periodo Calderón mantuvo tasas de desempleo de entre 3.5% a 3.7% (ver gráficas 2 y 4).11

Gráfica 4

En general, el primer año de gobierno de Peña Neto es diferente a cualquier predicción que hubiera hecho la ciencia política porque no ha comenzado su mandato con alta aprobación de los ciudadanos ni la ha incrementado considerablemente en los primeros meses. Por otro lado, la presentación de iniciativas al Congreso ha tomado más tiempo del esperado, posiblemente debido a lo extenso de las reformas y al enorme ejercicio de planeación de metas de gobierno que todavía no culmina. Finalmente, los indicadores subjetivos de desempeño, que debieran ser altos durante el primer año, siguen patrones explicados más por variables estructurales que influidos por la popularidad que suele acompañar a los primeros años de gobierno.

Referencias

Banxico, Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), construido por INEGI, base 2008, SR14013. Consultado: noviembre, 2013.

Cámara Diputados, Iniciativas presentadas en la LX, LXI, LXII Legislaturas, turnadas a Comisión, Secretaría de Servicios Parlamentarios, Dirección General de Apoyo Parlamentario. Consultadas: noviembre 7, 2013.

Domínguez, Casey, “Is It a Honeymoon? An Empirical Investigation of the President’s First Hundred Days”, Congress & the Presidency: A Journal of Capital Studies, vol. 32, no. 1, Taylor & Francis Group, 2005.

Farnsworth, Stephen J., y S. Robert Lichter, “An Extended Presidential Honeymoon? Coverage of Barack Obama in The New York Times during 2009 and 2010”, Politics & Policy, 41.3, 2013, pp. 447-463.

INEGI, Encuesta Continua sobre la Percepción de la Seguridad Pública (ECOSEP), Índice de Percepción Sobre la Seguridad Pública, serie mensual de abril de 2009 a 2013, base abril 2009=100.

INEGI, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), Población Desocupada como Proporción de la Población Económicamente Activa, serie original 2000-2013.

INEGI, Encuesta Nacional sobre Confianza del Consumidor (ENCO), Índice de Confianza del Consumidor, serie mensual desestacionalizada de abril de 2001 a 2013, base enero 2003=100.

Lockerbie, Brad, Stephen Borrelli y Scott Hedger, “An Integrative Approach to Modeling Presidential Success in Congress”, Political Research Quarterly 51, no. 1, marzo, 1998, pp. 155-172.

Parametría, “Aprobacion Presidencial”, en Carta Paramétrica, Encuestas Nacionales de Vivienda de Evaluacion del Presidente Felipe Calderón. Consultadas: noviembre 2013, en www.parametria.com.mx

Rubio-Freidberg, Luis, y Susan Kaufman Purcell (eds.), Mexico Under Fox, Lynne Rienner Publishers, 2004.

Vargas, Miguel Ángel, “Encuestas: La aprobación de Peña Nieto en nueve meses de gestión”, ADN Político, agosto 31, 2013.

Weldom, Jeffrey, “Poder Legislativo, tiempos de cambio”, en Este País 181, abril, 2006. n

 

Viridiana Ríos. Doctora en gobierno por la Universidad de Harvard y colaboradora del Programa de Pobreza y Gobernabilidad de la Universidad de Stanford.

 

1 Análisis basado en años 1994-2012; se considera primer término a todas las legislaturas existentes antes de la elección intermedia de cada periodo presidencial; para 2003-2006 y siguiendo (Weldom, 2006) sólo se incluyen iniciativas presentadas hasta el 10 de marzo de 2006. Las cifras de Calderón son cálculo propio con base en la información obtenida en estos sitios: http://sitl.diputados.gob.mx/cuadro_iniciativas_origen_status_con_ligas.php y http://sitl.diputados.gob.mx/LXI_leg/cuadro_iniciativas_origen_status_con_ligaslxi.php
2 Este descubrimiento ha sido muy relevante para la ciencia política debido a que análisis de los dos presidentes estadunidenses anteriores habían demostrado que la cobertura mediática al inicio de su periodo no los había favorecido. Se discutía si era la incremental competencia de distintos medios entre sí la que había terminado con la luna de miel mediática. Queda por descubrir si futuros presidentes seguirán una tendencia similar a la de Obama.
3 Todas las cifras presentadas en este artículo cerraron en noviembre 7, 2013.
4 Sólo se incluyen las iniciativas presentadas por el Poder Ejecutivo federal a partir del 1 de diciembre de 2012, fecha de toma de posesión de Peña Nieto. Esto excluye por tanto el “Proyecto de decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Federal del Trabajo” (presentado el 4 de septiembre de 2012) y el “Proyecto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para establecer la segunda vuelta en la elección presidencial (presentado el 28 de noviembre de 2012) (Camara Diputados, 2013).
5 Cabe la posibilidad de que la luna de miel de Peña Nieto, con sus 22 iniciativas presentadas en el primer año, no sea tal, sino sea sólo el comienzo de una administración que tiende a presentar en general más iniciativas. El tiempo dirá.
6 El PND establece, además, la necesidad de aprobar al menos 41 programas nacionales, especiales y regionales especiales adicionales. Al momento del cierre de esta publicación, la mayoría de ellos aún no han sido publicados en el Diario Oficial de la Federación.
7 Un valor de 100 representa el nivel de confianza que tenían los consumidores en enero de 2003. De abril de 2001 a octubre de 2013, el ICC alcanzó su máximo en agosto de 2001 con 116, y su mínimo en mayo de 2009 con 78. Nótese que el ICC tuvo una reducción proporcional durante el periodo de Peña Nieto a la que tuvo Calderón durante el mismo periodo, aunque Calderón comenzó en 107 puntos y bajó a 103.
8 Debido a que el IPSP comenzó a medirse en abril de 2009, no puede compararse la tendencia del primer año de Peña Nieto con el primero de Calderón. Un valor de 100 representa el estado de seguridad percibida por los ciudadanos en abril de 2009, cifras por encima de este número indican una mejora con respecto a dicho mes. En los últimos siete meses de la presidencia de Calderón la percepción de seguridad aumentó de 101 a 105. El valor más alto que el índice ha tomado es 108.86 en diciembre de 2012, y el más bajo es 91.95 en noviembre de 2010.
9 Agradezco al Dr. Carlos Lever (Economía, Universidad de Stanford) por su apoyo en la selección de los indicadores económicos aquí reportados.
10 Un valor de 100 representa el estado de la economía en 2008, cifras por encima de este número indican una mejora con respecto a dicho año. De 1993 a la fecha, el mes con IGAE más favorable ha sido noviembre de 2012 con 114.2 puntos.
11 De marzo de 2000 a septiembre de 2013 el mes con menor desempleo ha sido diciembre de 2000 (2.2%) y el de mayor ha sido septiembre de 2009 (6.4%).