A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

El poeta húngaro Mihály Babits (m. 1941) era un maniático de la aliteración. La más célebre de sus aliteraciones decía: “Barangoló, Borongó, ki Bamba Búnborong,/ Borzongó, Bús Bolyongó Baráttalan Bolond”. Quiere decir: “Filósofo errante que medita sobre pesares insensatos, triste y temeroso iluso son amigos”. A raíz de esta aliteración, hecha un poco antes de la primera guerra mundial, surgió en los cafés literarios de Budapest la idea de que Babits debía cambiarse el nombre de Mihály por el de “Bihály”, para aliterarlo con su apellido.

Babits nació en la ciudad húngara de Szegszárd en 1883 y, aprovechando la inicial de su ciudad natal, hizo la siguiente aliteración: “Szegszárdon Születtem, Szinésnöt Szerettem”, esto es: “Nací en Szegszárd, amé a una actriz”. En seguida nació el chiste de que Babits, todavía en estado embrionario, le había sugerido a su madre que se fuera a Szegszárd a dar a luz, porque de no haber nacido en un lugar cuyo nombre comenzara con “Sz” (que en húngaro suena como la “s” en español) no hubiera podido hacer más tarde esta aliteración.

Fuente: Pablo Laslo, Cultura y poesía húngara, Imprenta Molleda Hermanos, México, 1964