Memorias de la abundancia

Vale la pena hablar sobre ella? ¿No se canceló hace mucho el tema? Al parecer, una disputa de dos mil años se ha agotado. El lujo parece haber vencido a sus adversarios. Al cubrir vastas superficies hasta la saciedad, el lujo ha conquistado las zonas peatonales y los mercados cash-and-carry por lo menos en el llamado mundo occidental, al que pertenece, a pesar del absurdo geográfico, Japón, pero no Cuba. El lujo ha ganado terreno en las mismas calles de Moscú y en los bazares de Manila. Todo esto suena a cinismo ante la miseria que se extiende en el Oriente y el Occidente. Sin embargo, esta argumentación nunca impresionó a los adoradores y beneficiarios de la abundancia, y hoy en día menos que nunca. Cuando una bomba explota en una tienda de delicatessen en París, o cuando un grupo de exaltados desencadena su furia y destruye un restorán en Berlín, donde según ellos se come muy bien, uno puede ver difícilmente en estas formas brutales y cansadas de la protesta algo más que combates en retirada —combates a los que les falta un apoyo masivo.

Este artículo está disponible sólo para suscriptores

Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.

Suscríbete

 

Suscripción Plus

Suscripción plus
(impresa y digital)

1 año por $ 799 MXN

Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío

 

Suscripción Digital

Suscripción digital

1 año por $ 399 MXN

Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales

Suscríbete

¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?

Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: 2013 Enero