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guerra

El 11 de diciembre de 2006, el ex presidente Felipe Calderón lanzó la primera operación conjunta del sexenio. Esa fecha señaló el inicio de una guerra que ha durado seis años.
El arranque de una etapa de México en el que la política de seguridad pasó a ser la prioridad principal del gobierno federal y el ingreso en un periodo cuyo signo incontestable fue la violencia. La visibilidad de la violencia.

En estas páginas nexos hace un primer balance de la política de combate a las drogas del gobierno de Calderón. En el que es quizás el estudio más completo con que se cuenta a la fecha, Eduardo Guerrero examina los pormenores de una estrategia que no partió de un diagnóstico detallado, que cambió de objetivos año con año, que no contempló jamás la capacidad de respuesta del adversario, que dispersó geográficamente la violencia e hizo repuntar a niveles sin precedente la tasa de homicidios en el país.

A partir de las bases de datos del INEGI y el Sistema Nacional de Seguridad Pública, José Merino y Víctor Gómez Ayala analizan “el sexenio de los cuerpos”: la fotografía estadística de un país que se cubrió de cuerpos masacrados, pero no casos judiciales que los acompañaran: un sexenio de homicidios, pero no de homicidas consignados.
Alejandro Madrazo y Ángela Guerrero revisan, por su parte, los postulados de una política contra las drogas que tuvo cambios efectivos en el papel, mas no en los hechos, mucho menos en las instituciones; una visión que, al sobredimensionar el consumo de estupefacientes como problema de salud, provocó la criminalización de aquellos a quienes buscaba proteger: los consumidores (que en el trienio 2007-2009 representaron más de la mitad de las detenciones por posesión de drogas).

En un texto fascinante Viridiana Ríos revela todo lo que es posible saber del crimen organizado a través de Google, una herramienta que le ha permitido echar por tierra varios mitos y descubrir, por ejemplo, que los grupos criminales operan sólo en 30 por ciento del territorio mexicano (ya que en el 70 restante carecen de presencia significativa).
Por último, Alejandra Sota y Miguel Messmacher se echan a cuestas la defensa de la política de seguridad del ex presidente Calderón, en un análisis que indica que, en vez de que las intervenciones públicas hayan incrementado la violencia, la evidencia estadística demuestra que dicha tendencia logró ser revertida gracias a la intervención de la autoridad.

Con este conjunto de miradas, hacemos un corte de caja a la guerra de los seis años y su doloroso aprendizaje, de cara al futuro cercano.

La estrategia fallida
Eduardo Guerrero Gutiérrez

Cuerpos sin nombre
José Merino y Víctor Gómez Ayala

Más caro el caldo que las albóndigas
Alejandro Madrazo y Ángela Guerrero

Los grupos criminales en Google
Viridiana Ríos

Operativos y violencia
Alejandra Sota y Miguel Messmacher