Decía el poeta Manuel José Othón que él únicamente se emborrachaba por cualquiera de estos tres motivos:

“Primero, por el día de mi santo, como es muy natural, o, por solidaridad, el día del santo de algún amigo.

”Segundo, por las fiestas patrias, en memoria de nuestros gloriosos caudillos, porque no quiero deslucirlas como buen mexicano que soy. Otros matarán y herirán en honor de Hidalgo, o echarán gritos inflamatorios en su honor; yo contribuyo espontánea y modestamente a su lucimiento, emborrachándome; y

”Tercero, por cualquier motivo”.

Fuente: Artemio de Valle-Arizpe, Anecdotario de Manuel José Othón, Editorial Diana, México, 1980. (En otra parte: “Decía Othón muy admirado: ‘Cuentan los naturalistas que los camellos resisten hasta quince días trabajando, bebiendo un solo día. ¡Vaya aguante! Pues yo soy al revés de esos mamíferos rumiantes, trabajo un solo día y bebo hasta quince. Eso sí que es aguante’ ”.)