México está teñido de rojo, pero gradualmente va perdiendo el tono carmesí. Después de un periodo de 30 meses de ascenso imparable, el número de delitos violentos se estabilizó hacia mediados de 2010 y, a partir de la segunda mitad de 2011, parece haber iniciado un descenso gradual. La mejoría es tenue y aún no alcanza a buena parte del territorio. En algunos espacios icónicos, como Ciudad Juárez, la disminución es notable, pero hay localidades, particularmente en el noreste del país, donde el deterioro de las condiciones de seguridad no se ha detenido. Con todo, a escala nacional, las cifras apuntan, por primera vez desde 2007, en la dirección correcta.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.