México está teñido de rojo, pero gradualmente va perdiendo el tono carmesí. Después de un periodo de 30 meses de ascenso imparable, el número de delitos violentos se estabilizó hacia mediados de 2010 y, a partir de la segunda mitad de 2011, parece haber iniciado un descenso gradual. La mejoría es tenue y aún no alcanza a buena parte del territorio. En algunos espacios icónicos, como Ciudad Juárez, la disminución es notable, pero hay localidades, particularmente en el noreste del país, donde el deterioro de las condiciones de seguridad no se ha detenido. Con todo, a escala nacional, las cifras apuntan, por primera vez desde 2007, en la dirección correcta.

adiós

¿Por qué el cambio de tendencia? No lo sabemos plenamente. Sobre el ascenso de la violencia, ya se han ensayado varias teorías.1 Sobre la caída, apenas empieza una conversación que apunta a ser larga.

A la violencia criminal, hay que aproximarse con modestia profunda. Se trata de un fenómeno complejo, cuyos resortes no entendemos bien. En Estados Unidos, a 20 años de iniciado un extraordinario descenso de la incidencia delictiva, aún no existe un consenso sobre las causas de la caída.2 Lo que sigue no es una teoría acabada. Es apenas una lista no exhaustiva de algunos factores que pudieran estar contribuyendo a una pacificación gradual del país. Pero antes de ese ejercicio es necesaria una revisión de los números.

La trayectoria de la violencia
La escalada de violencia criminal no inició a la par del gobierno de Felipe Calderón. En 2007, tanto en la serie de INEGI como en la del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), hay una disminución en el número de homicidios dolosos.3 El disparo se ubica en los primeros meses de 2008 y, durante un periodo de 30 meses, el crecimiento de la violencia fue continuo: el promedio diario de homicidios a nivel nacional en la serie del SESNSP pasó de 29 en enero de 2008 a 60 en mayo de 2010 (fuente: SESNSP).4

El ascenso no se limitó al homicidio. Los secuestros denunciados prácticamente se triplicaron entre 2007 y 2010, mientras que la extorsión se duplicó. Se trató, con toda probabilidad, de diversas manifestaciones de una misma oleada (SESNSP).

La dinámica ascendente se detuvo a mediados de 2010. A partir de junio de ese año el promedio diario de homicidios empezó a moverse en una banda relativamente estrecha, de +/- 10%, en torno a 60. La serie tiene una joroba en el segundo trimestre de 2011 (los meses de las narcofosas masivas de Tamaulipas y Durango), pero regresa rápidamente a los niveles previos. Hacia finales de 2011 se empezó a hacer notorio un leve descenso: entre noviembre de 2011 y marzo de 2012 se acumularon cinco meses consecutivos con promedio diario de homicidios por debajo de 60 (SESNSP).

La incipiente tendencia a la baja es más visible cuando se observan las tasas anuales de crecimiento por trimestre. En el periodo enero-marzo de 2012 se registró, por primera vez desde finales de 2007, una tasa negativa: el número de homicidios decreció 6.9% en comparación con el mismo trimestre del año previo. Se rompió con ello una racha de 16 trimestres consecutivos de expansión a tasa anual (SESNSP).

La caída se ha extendido a otros delitos. Los secuestros denunciados disminuyeron 34.2% en el primer trimestre en comparación con el mismo periodo del año previo. A su vez, el robo de auto con violencia decreció 10.4%. Entre los delitos más serios sólo la extorsión parece mantener una tendencia expansiva, al crecer 28% a tasa anual en el trimestre.5

Es interesante notar que la tendencia descendente se presenta igualmente en series no oficiales. Por ejemplo, Milenio registró una disminución a tasa anual de 12.7% en el número de ejecuciones en el periodo enero-abril de 2012.6 Por su parte, Walter McKay, un consultor canadiense en materia de seguridad que mantiene un conteo de homicidios vinculados a la delincuencia organizada, reporta un promedio diario de 40 asesinatos de ese tipo en lo que va de 2012 contra 51 en 2011.7

Antes de avanzar, son necesarias dos puntualizaciones:
• Los niveles de violencia siguen siendo extraordinariamente elevados. El número de homicidios registrado en el primer trimestre (cuatro mil 998) es consistente con un total anual ligeramente inferior a 20 mil, cifra casi dos veces superior al total de 2007.

• Las cifras nacionales esconden importantes variaciones regionales. En términos esquemáticos, el noroeste del país se ha vuelto más pacífico: estados como Chihuahua o Sinaloa han experimentado caídas cercanas a 30% en el número de homicidios. En Ciudad Juárez los asesinatos decrecieron 48% a tasa anual en los primeros cuatro meses de 2012.8 En cambio, el noreste sigue en fase expansiva: en el primer trimestre el número de homicidios en Nuevo León creció 44% en comparación con el mismo periodo de 2011. En Veracruz el disparo fue de 32%, en Tamaulipas de 26% y en Coahuila de 25%.

En busca de explicación
Como señalé previamente, no tengo una buena teoría para explicar la inesperada tendencia de los últimos meses ¿Qué cambió en el último año y medio para darle un giro a la trayectoria de la violencia? No lo sé, pero presento aquí algunas posibilidades

• Incremento en las capacidades del Estado: el gasto federal en las cinco principales dependencias de seguridad e inteligencia (SEDENA, SEMAR, SSP, PGR y CISEN) se incrementó 74% en términos reales entre 2006 y 2011. Por su parte, los elementos de la Policía Federal se han casi cuadruplicado en cinco años. No es imposible que, en el margen, esas capacidades adicionales estén empezando a tener efectos disuasivos (fuente: SHCP, incluye SEDENA, SEMAR, SSP, PGR, y CISEN).

• Ajustes tácticos: desde la muerte de Nazario Moreno, líder de La Familia Michoacana, en diciembre de 2010, el gobierno federal no ha detenido o abatido a ningún capo de primer nivel. Sin embargo, han sido arrestados un número importante de operadores de alto rango en la jerarquía de las organizaciones criminales. Entre éstos, se cuentan: Jesús Enrique Rejón, alias El Mamito, tercer mando en importancia en la estructura de Los Zetas; Noé Salgueiro, alias El Flaco, un importante jefe del Cártel de Sinaloa; y José Antonio Acosta, alias El Diego, principal líder de La Línea, brazo armado del Cártel de Juárez. La detención de esos individuos pudo haber debilitado la estructura de mando de los grupos criminales, sin generar los vacíos de poder y las disputas sucesorias que puede provocar una decapitación.

• Condiciones más benignas en el mercado de drogas: según información de la DEA, los precios al menudeo de la cocaína en Estados Unidos se duplicaron entre 2007 y 2009.
Ese ascenso puede haber sido una de las causas del disparo de la violencia en México. Sin embargo, el incremento de precios puede haber generado una reducción de la demanda: según encuestas de uso de drogas en Estados Unidos, el número de consumidores de cocaína disminuyó 25% entre 2006 y 2010.9 A menor demanda, es probable una presión a la baja de los precios y con ello una disminución del incentivo al uso de la violencia (fuente: presidencia de la República y National Drug Intelligence Center. Nota: precios al menudeo, ajustados por pureza. Promedio trimestral nacional).

• Mejores condiciones económicas: a partir del tercer trimestre de 2009 la economía mexicana ha crecido durante 11 trimestres consecutivos a una tasa anual promedio de 4.5%.10 En ese periodo se han creado 1.5 millones de empleos formales. A nivel regional es posible que la mejora relativa de las condiciones laborales legales hayan reducido marginalmente el atractivo de una carrera criminal.

• Nuevos equilibrios en el submundo criminal: el debilitamiento de algunas bandas criminales puede haber creado un entorno menos conflictivo en algunas regiones e, incluso, llevado a algunas formas de colaboración entre antiguos rivales. En el caso de Tijuana se ha discutido ampliamente la posibilidad de que el Cártel de Sinaloa y la banda de los Arellano Félix hayan pasado de la confrontación a un arreglo más o menos amistoso.11 No es imposible que algo similar pudiera estar sucediendo en otras zonas con otros grupos.

Adivina el futuro
¿Se sostendrá la incipiente tendencia pacificadora? Es imposible saberlo: múltiples factores podrían provocar un nuevo disparo de la violencia, desde la detención de un capo hasta un decomiso de tamaño excepcional, pasando por una cadena de incidentes vinculados al proceso electoral.

Sin embargo, tres razones sugieren que la trayectoria reciente es sostenible:
• La estabilización y caída inició a mediados de 2010. Ello significa que ya sobrevivió a dos eventos de decapitación (las muertes de Ezequiel Cárdenas Guillén, alias Tony Tormenta, y de Nazario Moreno, alias El Chayo, en noviembre y diciembre de 2010, respectivamente) y a la ruptura de dos organizaciones criminales (el Cártel del Golfo y La Familia Michoacana).

• Usando un promedio móvil de tres meses, el número de homicidios se ha reducido en siete de los últimos ocho meses. Una racha de esa naturaleza no se observaba desde 2007. Si bien se requerirían pruebas más sofisticadas, ese hecho permite suponer que la tendencia reciente no es simple ruido estadístico.

• La violencia criminal puede operar como bucle de retroalimentación. Hacia arriba, un incremento puntual de violencia puede desbordar las capacidades de las autoridades y reducir en consecuencia la probabilidad de que cualquier acto en lo individual sea castigado. A menor probabilidad de castigo, crece el número de delitos, y a más delitos, menor riesgo de sanción.12 El proceso puede funcionar en reversa: una disminución en el número de delitos aumenta la posibilidad de sanción de cualquier acto en lo individual, lo cual redunda en menos delitos, y así sucesivamente. La pacificación puede alimentarse a sí misma.

En resumen, mi pronóstico es que seguirá la caída en lo que resta de 2012 y cerraremos el año con algo menos de 20 mil homicidios. No es un resultado que invite a la complacencia. Al día de hoy ocurre un asesinato en México cada 26 minutos en promedio. Si se mantuviese el ritmo de caída registrado en el primer trimestre, no regresaríamos a la tasa de homicidios de 2007 sino hasta 2018. Ésa es una situación inaceptable.

Pero, con todo, no es mala noticia enterarse que, en el inicio de 2012, murieron mil mexicanos menos de los que hubieran muerto si persistieran los niveles alcanzados en el pico de la violencia. Cualquiera que sea la causa, me alegra que haya vidas de más y tragedias de menos. Esto no da para aplauso ni celebraciones, pero sí alcanza para un tímido suspiro de alivio.

Alejandro Hope. Director del Proyecto MC2 (Menos Crimen, Menos Castigo), iniciativa conjunta en materia de seguridad del IMCO y México Evalúa. Tiene interés especial en política de drogas y, en particular, en la operación de los mercados de drogas ilegales.

1 Ver por ejemplo: Escalante, Fernando, “Homicidios 2008-2009: La muerte tiene permiso”, en nexos, enero de 2011; Guerrero, Eduardo, “La raíz de la violencia”, en nexos, junio de 2011; Merino, José, “Los operativos conjuntos y la tasa de homicidios: Una medición”, en nexos, junio de 2011; Villalobos, Joaquín, “Nuevos mitos de la guerra contra el narco”, en nexos, enero de 2012.
2 Para una revisión de las principales teorías, ver Zimring, Franklin E., The Great American Crime Decline, Oxford University Press, Oxford, 2006.
3 Para INEGI, ver: http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/espanol/proyectos/continuas/vitales/bd/mortalidad/MortalidadGeneral.asp?s=est&c=11144 (01/05/2012). Para SESNSP, ver: http://www.incidenciadelictiva.secretariadoejecutivo.gob.mx/wdelito/ (01/05/2012).
4 Salvo cuando se señale explícitamente el uso de otra fuente, todos los datos sobre incidencia delictiva provienen del SESNSP. Con alta probabilidad, se trata de una subestimación de la realidad. Sin embargo, es probable que el sesgo sea más o menos sistemático. En esa medida, la información del SESNSP puede ser útil como indicador de tendencia, aunque haya que tomar con diversos grados de escepticismo los datos puntuales.
5 Ver http://www.animalpolitico.com/blogueros-plata-o-plomo/2012/04/22/violencia-2012-el-reporte-de-marzo/ (01/05/2012).
6 Ver http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/1e23963bb6a02e607cb45bf926c54cf4 (01/05/2012).
7 Ver https://sites.google.com/site/policereform/home (01/05/2012).
8 Ver http://www.diario.com.mx/notas.php?f=2012/05/01&id=fa66e00dc830d62ca59ac46e6d2f8bec (01/05/2012).
9 Ver http://oas.samhsa.gov/NSDUH/2k10NSDUH/2k10Results.htm (01/05/2012).
10 Ver http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/comunicados/pibbol.pdf (01/05/2012).
11 Ver http://www.insightcrime.org/insight-latest-news/item/839-investigation-who-controls-tijuana (01/05/2012).
12 Ver Kleiman, Mark, Beau Kilmer y Andrew Morral, “The Dynamics of Deterrence”, presentación preparada para la 28th Annual APPAM Research Conference, Madison,Wisconsin, 2006.