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En 2001 se deportaron 150 mil 762 mexicanos de Estados Unidos;1 en 2010 se deportaron 282 mil 003. Este número ha crecido rápidamente, pero la casi duplicación de los deportaciones no corresponde a un incremento proporcional de inmigrantes mexicanos en ese país. Al contrario, el número de inmigrantes indocumentados ha disminuido en los últimos años, y los inmigrantes mexicanos no son una excepción. En 2008 el número de inmigrantes indocumentados alcanzó los siete millones 30 mil, pero el número bajó a seis millones 640 mil en 2010. En este mismo año se deportaron más mexicanos que en cualquier otro año de las últimas dos décadas.2 ¿Por qué el número de inmigrantes indocumentados está bajando mientras el número de deportaciones está creciendo? La causa del incremento de las deportaciones es, principalmente, la nueva política de deportación de inmigrantes con antecedentes criminales. Estados Unidos deportó 58 mil 575 mexicanos con antecedentes criminales en 2001. En 2010 el número había aumentado a 127 mil 728.3 En términos comparativos, eso corresponde a casi la mitad de la población penitenciaria mexicana.4

Los inmigrantes son deportados, principalmente, de los estados del suroeste. En esa región tiene lugar el 97% de las detenciones de inmigrantes. No son los estados con más inmigrantes indocumentados los que necesariamente tienen los niveles más altos de deportación. Arizona tuvo una población estimada de 470 mil inmigrantes indocumentados en 2010, pero sólo en la ciudad de Tucson se realizó el 47% de las detenciones en la frontera y en total se detuvieron 212 mil 202 inmigrantes en esta ciudad. Fue una suerte de “gran barrido” que realizaron las autoridades migratorias del estado. En comparación, California tiene una población estimada de dos millones 570 mil inmigrantes indocumentados, pero ahí el nivel de detención es menor. San Diego es la segunda ciudad con más detenciones, sólo después de Tucson, pero en números es mucho más bajo, con sólo 68 mil 565 detenciones en 2010.5 Las detenciones de inmigrantes en esta ciudad bajaron 42% entre 2009 y 2010.

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Estos datos sugieren que existe un problema doble. Primero, que en la última década el gobierno estadunidense ha militarizado la frontera y endurecido su régimen de inmigración. Esto está creando una situación difícil e injusta para muchos mexicanos residentes (documentados o indocumentados). El segundo problema es que un porcentaje de los deportados ha cometido delitos violentos y pueden estar relacionados con grupos delictivos. Cuando este grupo entra a México se pierde la información sobre sus actividades. La situación actual es consecuencia de la política antiinmigración combinada con el régimen de cero tolerancia de la delincuencia y la guerra contra el terrorismo.

La percepción entre los estadunidenses suele ser que los inmigrantes traen los problemas de violencia y pandillerismo. No podrían estar más equivocados. Es un fenómeno local que responde a lógicas locales. Muchos inmigrantes mexicanos en Estados Unidos viven una situación sobre la que tienen poco control. La discriminación y los estereotipos preconcebidos, en combinación con las limitaciones legales y su situación social, provocan en muchas personas lo que podría describirse como una crisis de identidad y de pertenencia. Las dificultades de pertenecer a un grupo y de participar de una identidad funcional, en muchos casos, sólo lo encuentran en las pandillas. Estas organizaciones criminales estadunidenses no sólo controlan el terreno en muchos barrios latinos, también controlan la situación dentro de las cárceles y la “educación criminal” que ocurre dentro de ellas. Las organizaciones dentro de las prisiones, como por ejemplo La Mafia Mexicana (La eMe) y Los Norteños en California, controlan una red amplia de pandillas. Como también ocurre en México, la industria penitenciaria estadunidense ha crecido mucho en las últimas décadas, pero lejos de cumplir con el objetivo de eliminar la delincuencia, muchas veces la promueve.

Según Amartya Sen, la insistencia en categorizar a las personas mediante una característica única, como su “cultura”, es la mayor fuente de violencia en el mundo contemporáneo. No aceptar que las personas somos individuos con múltiples características (aficionado a los libros, cocinero, padre de familia, ateo, futbolista o amante de la naturaleza) crea una situación de polarización que en realidad podría no ocurrir. Si un mexicano inmigrante es visto sólo como residente ilegal en Estados Unidos, y probablemente un delincuente, se está creando una situación peligrosa de limitación de la identidad social de los individuos y se crean artificialmente grupos opuestos en la sociedad.6 No sorprende que el ambiente de “criminalización” en el que se ubica a muchos inmigrantes desencadene la inserción a una pandilla, decisión que podría no ser la preferida bajo otras circunstancias.7

Con el ambiente de persecución, el aumento de las deportaciones y, particularmente, las deportaciones de delincuentes, esas experiencias se convierten en experiencias culturales que pueden tener efectos negativos una vez que los deportados llegan a México. Hay que estar pendientes de ellos, en todos sentidos, en su variada y compleja realidad. Y hay que estar conscientes, también, de que el ambiente en el que muchos de los deportados vivieron en Estados Unidos, en bastantes casos, se convierte en un nuevo tipo de remesa, una problemática remesa cultural.

Kari Jacobsen. Investigadora y columnista. Maestra de Estudios de Desarrollo por la Universidad de Cambridge.

1 Department of Homeland Security (2011): Yearbook of Immigration Statistics: 2010 http://www.dhs.gov/files/statistics/publications/YrBk10En.shtm
2 Department of Homeland Security (2011): Estimates of the Unauthorized Immigrant Population Residing in the United States: January 2010 http://www.dhs.gov/xlibrary/assets/statistics/publications/ois_ill_pe_2010.pdf
3 Department of Homeland Security (2011): Yearbook of Immigration Statistics: 2010 http://www.dhs.gov/files/statistics/publications/YrBk10En.shtm
4 Se ha reportado que en 2011 la población penitenciaria en México era de 230 mil 943 en total. Secretaría de Seguridad Pública (2011): Estadísticas del Sistema Penitenciario Federal http://www.ssp.gob.mx/portalWebApp/ShowBinary?nodeId=/BEA%20Repository/365162//archivo
5 Department of Homeland Security (2011): Immigration Enforcement Actions: 2010 http://www.dhs.gov/xlibrary/assets/statistics/publications/enforcement-ar-2010.pdf
6 Sen, A. (2006): Identity and Violence: The Illusion of Destiny, W.W. Norton & Company, Nueva York.
7 Ídem.