No es que necesitara recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011 para recuperar la notoriedad o lograr el reconocimiento universal por su obra. No es que su trascendencia como músico y como poeta esté en riesgo. En absoluto. Leonard Cohen no requiere galardones para pasar a la historia de la música popular como uno de los más grandes compositores. Sus méritos lo tienen en el Olimpo de los artistas mayores, de los autores con carácter de dioses.
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