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Una de las agrupaciones más emblemáticas de los últimos 30 años es R.E.M. Desde que en 1981 logró su primer éxito con la canción “Radio Free Europe” la banda marcó, de una u otra manera, lo que en adelante habría de conocerse como rock alternativo, hoy extrañamente denominado indie.

R.E.M.

Surgido un año antes en la ciudad de Athens, Georgia, en pleno sur profundo estadunidense, el cuarteto conformado por Michael Stipe, Peter Buck, Mike Mills y Bill Berry era heredero musical del llamado postpunk, pero tomó diversos elementos del rock folk de los años sesenta para crear un estilo propio que lo distinguió prácticamente desde sus inicios y que habría de influenciar a muchas bandas en las décadas siguientes. Una de sus características esenciales fue el uso de la guitarra, con ese estilo como de tañido de campanas que le dio Peter Buck con su plumilla sobre las cuerdas (beneficiario directo de las jangle guitars de bandas sesenteras como The Byrds y el inolvidable sonido de la Rickenbaker de su líder, Roger McGuinn, e incluso los Beatles de la época del álbum Rubber Soul de 1965). Sin embargo, quizás el sello más indeleble de R.E.M. se encuentra en las letras crípticas y la manera de cantarlas de Michael Stipe, vocalista original e inconfundible como pocos y personalidad icónica de la historia del rock.

Mientras el grupo permaneció unido, su carrera fue siempre ascendente y constante, con una producción asombrosa de álbumes (seis en línea, uno cada año, entre 1983 y 1988) de enorme calidad artística, hasta que un año después de grabar el estupendo New Adventures in High-Fi, en 1997, su baterista Bill Berry debió abandonar el proyecto por cuestiones de salud y aunque los otros tres integrantes decidieron seguir adelante (¡con una caja de ritmos como reemplazante de su compañero!), las cosas no volvieron a ser las mismas durante un largo tiempo.

El resto de la década de los noventa fue más bien mediocre para ellos (con sólo un disco bastante prescindible como el Up de 1998) y lo mismo sucedió al iniciar el nuevo siglo, con dos producciones igualmente olvidables. No sería sino hasta 2008, con la grabación de Accelerate, que R.E.M. recuperaría su antiguo vigor creativo y su espíritu primigenio, cosa que habría de corroborar en este 2011 con la aparición de su más reciente obra, el excelente álbum Collapse into Now (Warner Bros.).
Con este flamante plato, Stipe, Buck y Mills han vuelto a ser fieles a sus raíces, mismas que estuvieron afincadas siempre con firmeza en el rock más puro. Los tres al fin parecen haberse percatado de que sí hay vida más allá de Bill Berry y que si su legendario baterista los abandonó de manera amigable, fue para no regresar jamás.
Si Accelerate puede ser relacionado con el mítico Life’s Rich Pageant (1986), Collapse into Now se encuentra más en sintonía con esas dos maravillas que son Out of Time (1991) y Automatic for the People (1992).

La decimoquinta grabación en estudio de R.E.M. no es una obra maestra de los tamaños de Murmur (1983), Reckoning (1984) o el ya mencionado Automatic for the People. No obstante, en varios momentos alcanza niveles de excelsitud y el clásico sonido del grupo está ahí, intacto, sin disfraces o artificios, sin trucos electrónicos o efectos especiales. Es música en estado puro. Guitarras, mandolinas, bajos, voces, percusiones, letras herméticamente poéticas. No se necesita mucho más para componer canciones trascendentes o al menos Buck y Stipe no lo necesitan.

En una época en la cual la música desechable está tan en boga y en la que se produce tanta basura discográfica, un disco como Collapse into Now (producido por Jacknife Lee) nos indica que no todo está perdido y que aún existen bandas capaces de escribir temas tan bellos y conmovedores como “Uberlin”, “Oh My Heart”, “Walk It Back”, “Me, Marlon Brando, Marlon Brando and I” y “Every Day Is Yours to Win”, o tan eficazmente sólidos como “Discoverer”, “All the Best”, “It Happened Today”, “Mine Smell Like Honey”, “That Someone Is You”, “Alligator Aviator Autopilot Antimatter”, para no hablar de la peculiarísima ¨Blue”, pieza que cierra el disco con la participación vocal de la gran Patti Smith.

Cuando Bill Berry dejó a R.E.M., Michael Stipe declaró que “un perro con tres patas sigue siendo un perro”. Al principio parecía que no era así, pero con Accelerate y sobre todo con Collapse into Now es como si el perro hubiese de pronto recobrado la pata que le faltaba.

Hugo García Michel.
Músico, escritor y periodista. Director de La Mosca en la Red. Columnista de Milenio Diario. Autor de la novela Matar por Ángela.