Entrar al pequeño pueblo de Boyeruca, en la región del Maule, a dos días de que la lengua insoportable de un tsunami le pasara por encima, quita el habla. Fue el final de un recorrido que hicimos con Álvaro Díaz, poco después del desastre, desde el interior de Rancagua, hasta la costa de Curicó. Partimos intempestivamente, sin mayores planes, casi como una continuación de las vacaciones que esa madrugada del sábado 27 terminaron de golpe y porrazo. Esta vez, sin embargo, no se partía a lugares de agrado. El ánimo contenía algo de esa adrenalina juguetona, por macabro que parezca, que hay en todo viaje a lo remoto. Mientras nos aperábamos, nos sentíamos expedicionarios. Además de agua, alimentos y un whisky, Álvaro echó dos cajas de alfajores para regalarle a los niños que encontráramos. Llenamos el jeep de bencina con la preocupación de no llevar bidones extras a una zona que, según indicaban las noticias, estaba enteramente desabastecida. Pero no fue eso con lo que nos encontramos. Recién saliendo de la ciudad, al atravesar Hospital producto de un desvío en la ruta 5, comenzaron a aparecer los muros de adobe en el suelo. Desde ese momento, el adobe derrumbado fue una constante que invitaba a pensar en el fin de una historia. A las finales, el pasado de Chile, de la Colonia en adelante, es de adobe, y con este terremoto terminaba de marcharse. “El adobe —nos dijeron dos borrachos en una esquina— no resiste”. Pero también encontramos calma.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.