Humboldt

“Creo de lo más afortunado que sus viajes en aquellos países (México y Sudamérica) fueran tan a tiempo para darlos a conocer al mundo en el momento en que estaban a punto de volverse actores en su escenario. No tengo la menor duda de que acabarán zafándose de su dependencia europea; pero en qué tipo de gobierno acabará su revolución no estoy tan seguro. La historia, creo, no proporciona ningún ejemplo de un pueblo jineteado por curas manteniendo un gobierno civil libre. Esto marca el grado más bajo de ignorancia, de la cual tanto sus líderes civiles como religiosos sacarán provecho siempre para sus propios propósitos. La vecindad de la Nueva España con los Estados Unidos y su consecuente intercambio, puede proveer escuelas para los ciudadanos de clase alta y dar ejemplo a los de clases más bajas. Y México, donde hemos aprendido por usted que no le faltan hombres de ciencia, puede revolucionarse a sí mismo bajo mejores auspicios que las provincias del Sur. Estas últimas, me temo, terminarán en despotismos militares. Las diferentes castas de sus habitantes, sus celos y odios mutuos, su profunda ignorancia e intolerancia, serán aprovechados por líderes astutos, y cada uno será hecho el instrumento para esclavizar a otros”.

Fuente: “Jefferson a Alexander von Humboldt, diciembre 8, 1813”, en Jefferson, Writings, The Library of America, 1984, p. 1311. (Con las gracias a Ricardo Bada.)