Más allá de sus habilidades y capacidades personales y de equipo, los gobiernos democráticos enfrentan dos límites fundamentales. El primero proviene del orden jurídico e institucional. Las leyes de la nación distribuyen los poderes de manera que algunas facultades se otorgan de manera exclusiva y otras de manera compartida. Algunas permiten que el ejecutivo se mueva con independencia y libertad de acción. Otras lo restringen y lo obligan a buscar la colaboración del legislativo y de las entidades federativas.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.