La editorial de la Universidad de Duke publicó Marx para gatos: un bestiario radical (2023) de Leigh Claire La Berge, profesora de la City University de Nueva York. La propuesta del libro, escribe la profesora La Berge, es que “la historia del capitalismo occidental puede relatarse por medio del gato y, de ese modo, revelar una animalidad hasta ahora inadvertida en el centro de la crítica de Marx”. Al parecer los gatos “han sido siempre criaturas de la crítica económica y la posibilidad comunista”. Sin embargo, la profesora La Berge insiste en que “un espectro se cierne sobre el marxismo, el espectro del gato, y ha llegado la hora de una crítica felina, tanto del capitalismo como del marxismo”.
Sería fascinante imaginar que la profesora La Berge maquinaba una artificiosa broma al estilo de Alan Sokal (incluso contra la editorial de la Universidad de Duke), pero no es en absoluto el caso. Al contrario —sorpresa—, las víctimas de la broma somos nosotros: lo dice muy en serio. Incluso en un video de MarxforCats.com, La Berge explica con toda solemnidad conceptos marxistas esenciales a una concurrencia de gatos, a los que llega a plantearles preguntas como “¿Qué es mercancía?” y, al cabo, “¿El arte es mercancía?”. En un momento dado, incluso les lee un pasaje del texto de Marx “Las revoluciones burguesas”.
El hecho de que, como es obvio, los gatos no respondan a sus preguntas no parece inquietar a la profesora La Berge más de lo que parece haber inquietado a la editorial universitaria. Lo que hace una generación se habría calificado de “delirante” (los comportamientos o dichos de las personas en los manicomios que se creían Cristo o Cleopatra) actualmente se considera teoría crítica avanzada (la especialidad académica de la profesora La Berge, en efecto). El revolucionario verdadero, escribe la profesora La Berge citando complaciente al Che Guevara, “está guiado por grandes sentimientos de amor”. Pero, añade, “los gatos, y de hecho todos los animales, han sido excluidos durante demasiado tiempo del alcance de ese brazo amoroso y revolucionario”. Su propósito no es otro, declara, que hacer realidad el “potencial del marxismo de convertirse en un proyecto interespecies”.
FUENTE: DAVID RIEFF, DESEO Y DESTINO. LO WOKE, EL OCASO DE LA CULTURA Y LA VICTORIA DE LO KITSCH. TRADUCCIÓN DE AURELIO MAJOR. DEBATE, MÉXICO, 2025.
