Tomas de estudio
Imagina que has sido invitado a una casa y te presentas a la hora indicada, pero encuentras la puerta cerrada. Eso fue lo que me sucedió recientemente cuando visité un estudio. Un trabajador está allí de pie, delante de la puerta, pero no se la abre al visitante. Por el contrario, la mantiene firmemente cerrada y no le quita el ojo de encima, negando la entrada a todo el mundo. Y aquí viene el porqué: se está rodando una película sonora.
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