Mario Vargas Llosa: Los cuadernos de don Rigoberto

Alfaguara. México, 1997, 384 pp.

Ya lo había intentado antes -Elogio de la madrastra- y salió muy mal parado. En esta ocasión apenas y consigue ser decoroso. ¿Qué le ha pasado a Vargas Llosa? No es que el político haya ocupado definitivamente el lugar del escritor (mucho menos si atendemos a este caso), es que al parecer el escritor ha dejado de serlo. La materia erótica de Los cuadernos de don Rigoberto no alcanza nunca un momento de verdadero calor. Si Mario Vargas Llosa lo hacía tan bien como Mario Vargas Llosa, ¿por qué se empeña ahora en hacerlo como Flaubert.