¿Se puede imaginar a Gaby Ruffo saliéndose de TVO -seguramente recuerda ese programa infantil lleno de desarrolladas edecancitas en short y pantimedias de licra- para convertirse en una ácida cantante y compositora de rock que en sus letras usa palabras, digamos, poco apropiadas para la televisión? ¿No? Nosotros tampoco (después de todo, éste todavía es un país con medios de comunicación decentes, faltaba más). Sin embargo, algo muy parecido sucedió con Alanis Morissette, quien desde los dulces rincones de Nickelodeon, un popular programa infantil de la televisión norteamericana, saltó a la entrega de los Grammys (con los cuales arrasó) para discutir con los directivos de la cadena transmisora del evento su derecho a cantar en vivo y en directo la palabra fuck con todas sus letras.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.