Medicina: breves reflexiones

El primero, así lo he leído, en reflexionar acerca de la prolongación de la vida como una nueva tarea médica fue Francis Bacon (1561-1626). Resalto la época en la que vivió y murió Bacon por su agudeza e inteligencia, cualidades a las cuales agrego la palabra “visionario”. Buena parte de sus legados siguen siendo válidos. Bacon fue escritor, filósofo, político y padre del empirismo filosófico y científico. Sus múltiples quehaceres le permitían opinar y reflexionar con autoridad. Sus observaciones siguen vigentes.

Ilustración: Sergio Bordón
Ilustración: Sergio Bordón

El padre del empirismo filosófico dividió la medicina en tres oficios. “Primero, la preservación de la salud; segundo, la curación de la enfermedad; y tercero, la prolongación de la vida”. Para él prolongar la existencia era fundamental y el más importante y noble de todos los esfuerzos médicos por ser novedoso, aunque entendía, de nuevo así lo pienso, que para conseguir ese propósito era menester sortear muchos problemas, empezando por el magro desarrollo de la medicina. A las máximas del pensador apostillo una más: es fundamental acompañar a los enfermos durante su proceso y redoblar ese ejercicio sobre todo en pacientes terminales; acompañar, “estar”, escuchar, debería ser, siguiendo al escritor y político, oficio médico. Las raíces de acompañar provienen del latín: “compartir tiempo y espacio con alguien más”.

Sin duda Bacon fue visionario. Años después, el historiador Philippe Ariès (1914-1984) escribió: “[…] con el ascenso de la familia burguesa, acabó la igualdad ante la muerte: quienes podían, comenzaron a pagar por mantener alejada a la muerte”. Prolongar la vida siempre ha sido una de las grandes metas de la medicina y uno de los deseos más codiciados de la inmensa mayoría de la población. Esfuerzos y deseos, por supuesto, bienvenidos.

Las tesis baconianasdeben releerse. “Preservar la salud” es oficio médico. La idea de Bacon es veraz. Aunque mucho se ha distorsionado el precepto del pensador británico, sus reflexiones no se han anquilosado. Distorsionan el oficio los médicos por sí solos o asociados a las incontables y cada vez más variopintas “compañías de salud” que venden productos para detener el envejecimiento, incrementar la libido, aumentar la masa muscular, etcétera. Sin ética de por medio, no son pocos los galenos cuyo leitmotiv es vender productos milagro o promover clínicas en donde todo se puede, todo se hace y… todo es charlatanería.

El segundo oficio médico —curar la enfermedad— es, huelga decirlo, meta incontrovertible. Una mínima observación: desde hace décadas la medicina moderna ha cambiado su aproximación al proceso patológico. La mayoría de los galenos, no hay cifras pero así es, tratan a la enfermedad y poco o nada saben de la persona, de su vida, de su pasado, de su presente. Mal universal, no sólo médico.

En cuanto al tercer oficio —prolongar la vida—: Bacon se sorprendería de los logros de la ciencia médica. En los siglos XVI y XVII el promedio de vida oscilaba entre 35 y 40 años; en la actualidad, en sociedades ricas supera los 80 años. Este apartado merece amplias discusiones. Comparto tres ideas. Primera, sigo a Ariès: la igualdad ante la muerte finalizó cuando la gente adinerada tuvo la oportunidad de comprar salud. Perogrullo dixit: viven más y mejor los ricos. Segunda: prolongar la vida tiene incontables bemoles. No conozco ningún estudio, debería haberlo, que diseque las diferencias entre ricos y pobres y esté abocado a determinar, sobre todo en la vejez, los índices de felicidad y “vidas plenas” de unos y otros. Suponer que una posición económica holgada deviene felicidad es erróneo. Tercera: la muerte conforma grupos diversos. Acceder a la eutanasia o al suicidio asistido divide, nuevamente, a la población entre ricos y pobres.

Con frecuencia, cuando cito a mentes brillantes me gustaría conocer su opinión: ¿qué nos puede decir hoy, estimado Bacon?

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

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Publicado en: 2023 Febrero, Bioéticas

10 comentarios en “Medicina: breves reflexiones

  1. Mi estimado amigo Arnoldo, saludos; realmente en su texto no coincido en todo, a través del tiempo el proceso de la salud y enfermedad desde mi perspectiva ha cambiado. Los modelos de atención actuales y en especial en México y buena parte del mundo se basa en asuntos de intereses mercadologicos y de aprendizajes y conocimientos médicos con principios no éticos hacia el paciente. La relación médico paciente en general ya no existe, los intereses de los médicos se centran más en tener una subespecialidad y tener un estatus social público y privado adecuado, eso no lo niego así debe de ser, pero este proceso no es a la par de una sociedad desigual y mayormente empobrecidas por circunstancias sociales y globales. Entonces el objetivo de una atención médica y salud digna donde queda para la mayoría de la población vulnerable y esa prestación fundamental para el desarrollo satisfactorio de la sociedad queda truncada. La población con mayor nivel de recursos sus alcances a una salud adecuada es una realidad, hospitales, médicos, equipos etc., están más a su alcance, es una realidad y por consiguiente una mejor calidad de vida. Pena cuando el estado debe de garantizar una salud igualitaria para todos.
    Ya la felicidad es tan subjetiva .. y como dice la canción El Dinero no es la vida es tan solo Vanidad ¡
    Saludos

  2. Lenin, muy estimado amigo:
    Yo si coincido con su comentario. Y como sabe regreso -regresamos- a «lo mismo»: los principios éticos en medicina y en general, no sólo no se llevan a cabo sino que se vulneran continuamente. Basta revisar los programas de enseñanza en pregrado: la materia de bioética o de ética médica simplemente o no existen o casi no existen. En ese vacío radica lo que después sucede: los médicos jóvenes prefieren la tecnología sobre las relaciones humanas
    Abrazos afectuosos,
    Arnoldo Kraus

    1. Mi estimado amigo usted me comentó el que coincidimos que nos habláramos de tu…y agradezco mucho que te tomes la molestia de leer mis comentarios.
      Realmente me enfoco más al desarrollo social íntegral de la sociedad materializada y sin conciencia..que se refleja en la acciones humanas.. claro por fortuna existen seres y sociedades que están tratando de equilibrar esos inequidades.
      Gracias y Saludos cordiales!

  3. Gracias Lenin, en efecto, y es obvio, si no se avanza en el desarrollo integral de la sociedad, partiendo de «lo económico», en nada se avanza.
    Te mando un abrazo muy afectuoso,
    Arnoldo

  4. De manera inevitable se me viene a la mente Madame bovary y el nombre de su autor hijo de médico; otro tanto me sucede con Fiodor, epileptico y dueño de un implacable ojo clínico que además con escalpelo disecciona el alma humana. Sigue en esta lista Chejov, médico, dramaturgo, narrador y amante de los bosques con una clara conciencia ecológica y siervo de abuelo. Alguien más -cuyo nombre no recuerdo- dejó dicho que «el hombre es un animal enfermo». De la antigüedad llegó el dictum «si se desconocen los orígenes de la enfermedad, se atacan los síntomas. A la leyenda de la ciudad dorada, se sumó la búsqueda de la fuente de la eterna juventud de los conquistadores en el Nuevo mundo. Los ricos viven más y mejor que los pobres como lo prueban estudios sobre tal cuestión. La práctica del médico rural es distinta a la del médico citadino; aquel conocía la historia de vida de sus pacientes. Es una pena que no haya más médicos escritores. En nuestra época de milagros en la medicina existen avances que únicamente estan al alcance de pacientes multimillonarios y que tardan en llegar al alcance de las mayorías.

    1. Hola Saul, gracias por tu comentario al cual me sumo. Chejov, Sacks, González-Crussi, Azuela, entre otros, eran médicos que ejercían su oficio gracias a la escucha y al conocimeinto del alma, no por medio de la fría, en ocasiones eficiente, muchas veces ineficiente tecnología. Ahora, cómo bien dices, la medicina contemporánea excluye a los pobres; y bueno, no sólo la medicina, buena parte de os progresos en todas las áreas son elitistas.
      Gracia, muchas gracias por comentar.
      Saludos,
      ArnoldoKraus

  5. Subí un comentario, me gustaría contar con su punto de vista. Saludos. Gracias de antemano.

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