Vamos a hacer azúcar con vidrios
cuando la luna empolle en la ventana.
Vamos a hacer azucar con vidrios
cuando los ricos se quejen de lo malo que están los negocios.
Vamos a hacer azúcar con vidrios
cuando el sueño se te quede sin fuerza en los ojos.
Vamos a llorar a los muertos que fueron condenados a la resurrección.
Vamos a decir un acertijo
que sólo la noche nos pueda contestar.
Pon atenta la mirada para atrapar al insomnio
fuera de los ojos.
Pon atento el oído para atrapar al silencio
cuando se haya salido de la boca
Vamos a navegar en barcos capitaneados por la Miseria
para poder llegar al puerto de los obreros,
al doloroso aceite de las máquinas.
Vamos a llorar hasta que el lirio
reconozca el error de su blancura.
Vamos a patear a todos los gordos prósperos del mundo.
Vamos a romper los vidrios de las ventanas
como lo hicimos de niños, ¿te acuerdas?
Vamos a limpiarnos un poco lo que somos
con el agua pura de la indignación.
Vamos a gritar hasta que los tímpanos de Dios
o de quien sea, revienten.
Hasta que el corazón se nos sitúe en la mano
como una piedra.
Vamos a gritar, vamos a gritar.
Garganta, encomiéndate al grito.
Puño, encomiéndate al golpe.

Abril de 1959
(después de la Huelga Ferrocarrilera).