El 3 de diciembre atentaron contra la vida del juez Roberto Martínez en Guadalupe, Zacatecas. La semana anterior mataron al general José Silvestre Urzúa, comandante de la Guardia Nacional, y poco antes cayó el helicóptero en que viajaba Porfirio Sánchez, director de Seguridad de Aguascalientes. Hay probabilidades de que la muerte del secretario de Seguridad de Aguascalientes, la del general Urzúa y la del juez Martínez hayan sido todas respuestas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) al gobierno por la captura del llamado F25, un jerarca de esa organización, y por los operativos de las Fuerzas Armadas contra dos campamentos armados de los jaliscos, más la aprehensión de su jefe de plaza en Jerez.
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