María Olga es una mujer encantadora. Especialmente la parte que se llama Olga.
Se casó con un mocetón grande y fornido, un poco torpe, lleno de ideas honoríficas, reglamentadas como árboles de paseo.
Pero la parte que ella casó era la parte que se llamaba María. Su parte Olga permaneció soltera y luego tomó un amante que vivía en adoración ante sus ojos.
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