Lo que hay que construir

La semana pasada hablaba en este mismo espacio de lo que venía, y en realidad es el congelamiento del sector eléctrico mexicano por los próximos dos años.

Vienen revisiones a los autoabastecimientos y posibles negociaciones a contratos de productores independientes de energía, pero no se ve por dónde se mueva el resto del sector, al menos en gran escala. La CFE seguirá construyendo sus centrales de ciclo combinado, en algunos casos sin contar siquiera con el abasto necesario de gas para hacerlas operar. Veremos cómo se soluciona, o si al final del sexenio tendremos ciclos combinados en calidad de elefantes blancos. Uno más de este gobierno.

Ilustración: Adrián Pérez
Ilustración: Adrián Pérez

La realidad es que el país requiere de mucha inversión y actividad para tener un sistema eléctrico sano, tanto física como financieramente. Al haberse frenado la incorporación de nuevas centrales, la capacidad de generación tendrá una tendencia a avejentarse y seguiremos dependiendo de centrales cada vez más viejas. En cuanto a transmisión, la negativa de CFE Transmisión a invertir pone en peligro varias regiones del país que son deficitarias y, al tener conexiones deficientes entre ellas, desaprovecha zonas superavitarias de energía. La falta de energía no es sólo apagones, sino la imposibilidad de desarrollo económico, social y humano.

¿Por dónde debemos caminar?

Creo que el rumbo es claro: hay que fortalecer a los reguladores y operadores, separarlos totalmente de las empresas en competencia; reasignar los subsidios para que, de ser necesario, se den solamente a la gente que realmente lo necesite y no dar subsidios generalizados. Es necesario retomar los modelos de subastas con las modificaciones necesarias, pero que busquen siempre garantizar la energía al menor costo posible, además de garantizar la entrada en operación de mayor capacidad de generación limpia.

También es necesario incentivar la generación de energía in situ —que se genere donde se consume— pero a la vez favorecer el flujo de energía entre regiones para aprovechar los recursos renovables de forma más eficiente. Ello significa invertir en una red eléctrica super reforzada, que además tenderá a bajar los costos de la energía.

El acceso universal a la electricidad debe ser uno de los objetivos importantes, que aproveche la tecnología y genere comunidades resilientes. La seguridad del sector eléctrico en general vendrá acompañada del aprovechamiento de elementos como el litio, pero también de innovaciones como el rebombeo en las grandes hidroeléctricas, y el hidrógeno como vector que permita usar, por ejemplo, los ciclos combinados para darle seguridad al sistema sin necesidad de generar emisiones de gases de efecto invernadero.

El gran reto no es solamente hacer todo esto, sino hacerlo al menor costo posible. Porque al final del día, el ciudadano, el pueblo o como quiera llamarle, es quien lo pagará, ya sea mediante facturas, impuestos o costo de productos y servicios. Y para todo esto no hay mejor manera que la competencia. En México es claro que haber puesto a las empresas a competir disminuyó el costo de la energía. Volver a monopolios, ya sea de manera abierta o disfrazada, no generará beneficio alguno para nadie; acaso temporalmente para los rentistas o los amigos del gobernante en turno. Tenemos que evolucionar a una red moderna, con participación ciudadana, de empresas grandes y pequeñas, que hagan un mejor sector, más competitivo, para hacer un mejor país, y eso no puede ser labor sólo de una empresa de gobierno.

Afortunadamente la contrarreforma se frenó, con lo que se evitó un camino de no retorno, pero hace falta mucho por hacer, para construir un mejor México. Que nos vaya la brega en ello.

Gracias

No estoy seguro de haber tenido 12 o 15 años la primera vez que tuve entre mis manos la revista nexos. Desde entonces, se volvió una ilusión escribir en la revista, después portal.

Más de dos décadas después eso se hizo realidad, gracias a la oportunidad que me dio Héctor Aguilar Camín para escribir sobre lo que me apasiona: la energía. La única condición fue relevante: escribir de forma que cualquier persona, propia o ajena, entendiera el sector. Espero haber sido exitoso en ello.

Se trata de construir un mejor México y aportar al debate público, pero siempre desde el mismo bando: el que quiere un mejor país y dejar un mundo en mejores condiciones que como lo encontramos.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.

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Publicado en: Energía