¿Cuál reforma es la buena?

Desde la presentación de la iniciativa de reforma energética el pasado 30 de septiembre, la titular de la Secretaría de Energía (SE), Rocío Nahle, el director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, y diversos diputados del partido en el gobierno han visitado medios de comunicación y frecuentado las redes sociales para hacer una serie de aclaraciones sobre el modelo energético. A continuación rescato algunas de las más importantes:

• La secretaria de energía aclaró que los paneles solares en pequeña escala seguirán funcionando mediante convenios con la CFE y que la generación distribuida también continuará, siempre y cuando no use las redes generales de distribución. Por su parte, el titular de comunicación social de la CFE, Luis Bravo, también ha dicho que no se tocará la generación distribuida.

• Los portavoces del gobierno también han dicho que las empresas que tienen centrales de generación eléctrica para usos propios seguirán operando sin problema alguno.

• La diputada de Morena Patricia Armendáriz dijo en un foro convocado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) que se permitirá el autoabastecimiento legal que la reforma energética de 2013 había eliminado.

• El director de la CFE y su vocero han dicho que habrá un mercado eléctrico donde los generadores privados aportarán hasta el 46 %  de la energía.

• El gobierno también ha dicho que cumplirá con los compromisos ambientales del Acuerdo París y con la Ley de Transición Energética en materia de energía limpia, pues varios proyectos de repotenciación de hidroeléctricas y solares nos harán alcanzar las metas.

• El gobierno ha dicho también que devolverá la rectoría del sector eléctrico —que en su estimación está controlado ahora para beneficiar a intereses privados— al Estado.

• También nos han dicho que respetarán los acuerdos internacionales en materia de comercio, cómo el nuevo Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) .

• Por su parte, el diputado Manuel Rodríguez González, presidente de la comisión de energía en el Congreso, ha dicho que la reforma dará prioridad a la energía limpia.

• La secretaria Nahle dice que la iniciativa acaba con el problema del porteo del autoabastecimiento.

Ilustración: Víctor Solís

Mucho de lo que dicen los funcionarios suena bien. El problema es que su discurso parece basarse en alguna iniciativa distinta a la que se presentó y que no conocemos. La otra posibilidad es que no conocen cómo funciona el sector. Van algunos ejemplos de estas aparentes contradicciones entre dichos y hechos:

• La reforma propuesta cancela todos los permisos y contratos en materia eléctrica sin hacer distinciones. Esto significa acabar con los permisos de generación local y abasto aislado interconectado o cogeneración, que son formas que usa la industria para generar su propia energía.

• La generación distribuida funciona mediante contratos y no convenios, como dice la secretaria de energía. Mientras se legislan las leyes secundarias, los contratos quedarían en un limbo jurídico.

• El autoabastecimiento es una figura nacida en 1992 y cancelada en 2013. Hoy en día sólo siguen vigentes los permisos otorgados con anterioridad. La intención de la reforma propuesta, sin embargo, es acabar de tajo con el autoabastecimiento y no permitirlos en adelante, como dijo la diputada Armendáriz. Probablemente la legisladora confunde modelos de abasto aislado, generación distribuida o generación local, modelos que en términos legales no son lo mismo que el autoabastecimiento.

• La iniciativa no crea un mercado, sino que ordena el despacho de energía mediante contratos discrecionales de la CFE, que se convertiría en un comprador único de energía para llevarla al usuario final y en un vendedor único para entregarla al usuario final. Eso de ninguna manera es un mercado.

• No hay forma de cumplir con los acuerdos internacionales en materia de energía limpia. Si bien la iniciativa de reforma busca aparentar que los proyectos hidroeléctricos y un proyecto solar abonarán a la energía limpia, la realidad es que no hay recursos que ayuden a llegar a las metas en materia de energía limpia.

• Dicen que se respetarán los tratados comerciales. Sin embargo la iniciativa cancela sumariamente contratos y permisos, además de que trata preferencialmente a una empresa, violando así el trato igual a las empresas.

• La iniciativa no da preferencia a la energía limpia, sino a cualquier forma de generación que resulte necesaria para que la CFE alcance el 56 % de la energía en el sistema. Eso significa que, en casos de necesidad, la reforma propuesta garantiza el despacho de termoeléctricas antes de que entre algún privado de energía limpia.

• Finalmente, el autoabastecimiento se acabó en la reforma de 2013. En ese entonces se creó un mercado eléctrico que resuelve muchos problemas, incluso el autoabastecimiento.

Tantas diferencias entre lo que está escrito en la iniciativa eléctrica y los dichos de los funcionarios que la defienden hacen sospechar que los voceros del gobierno hablan de una reforma distinta a la que todos conocemos. A menos de que en realidad no la conozcan y sólo defienden lo que quisieran que la reforma dijera, o quizá han ido adecuando el discurso para sortear las críticas, pero con argumentos distintos a la iniciativa de reforma.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía

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Publicado en: Energía