El silencio antidemocrático

Vemos los hechos de 68 sólo desde el lado de los estudiantes. ¿Por qué? Porque desde el gobierno el silencio sigue siendo obstinado: el diálogo que se pedía, y se negó entonces, se sigue negando ahora. Pese a que han pasado ya veinte años, ningún funcionario se decide a hablar. Es como si se tratara de un secreto (ya decía Marx que la esencia de la burocracia es el secreto). Secreto significa poder, pero poder antidemocrático, poder que no persuade ni resulta de un consenso, sino que se ejerce desde arriba, autoritariamente. Esta conducta política, que tuvo una clara expresión justamente en los hechos de 68, está tan arraigada en nosotros que nos cuesta trabajo entender su anomalía, o imaginar que en otros países no hay manera de practicarla sin grandes escándalos.

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Publicado en: 1988 Enero