Florencia Pinar

D’estas aves su nación
es cantar con alegría,
y de vellas en prisión
siento yo grave passión,
sin sentir nadie la mía.

Ellas lloran que se vieron
sin temor de ser cativas,
y a quien eran más esquivas
essos mismos las prendieron.
Sus nombres mi vida son,
que va perdiendo alegría,
y de vellas en prisión
siento yo grave passión,
sin sentir nadie la mía.

*La perdiz figura en los bestiarios de la época casi como un emblema de la lujuria. Es posible, por tanto, que la composición (donde se compara el cautiverio de la perdiz con la pasión de la dama) tenga un segundo sentido sexual.

Florencia Pinar (siglo XV). En: Poesía de cancionero, edición de Álvaro Alonso, ediciones Cátedra, Madrid, 1986. (Y en: Poesía femenina en los cancioneros, edición, introducción y notas de Miguel Ángel Pérez Priego, Editorial Castalia, Madrid, 1989. Aquí una nota al calce del poema dice: “Sabemos las aves de que se trata por la rúbrica, pero en el texto del poema no son expresamente mencionadas sino sólo aludidas a través de un ingenioso juego paronímico de palabras: “sus nombres [perdices] mi vida son, / que va perdiendo alegría”.)