Entre julio y septiembre de 1940, Marc Bloch analizó en su libro La extraña derrota las causas del reciente fracaso del ejército francés. Dividió su singular ejercicio en dos grandes apartados. En el primero (“deposición de un vencido”), analizó las carencias militares de su país. Señaló la torpeza de los mandos, la incomprensión del momento histórico y tecnológico vivido, la propensión a culpar a quienes evidenciaron errores y no a quienes los cometieron, la incapacidad para planear y ordenar los acontecimientos, la incompetencia para generar visiones integrales y la imposibilidad de los mandos para ejercer su autoridad y no el rango. En el segundo apartado (“examen de conciencia de un francés”), Bloch analizó la política y la sociedad francesas. La población, dijo, no quiso modificar sus hábitos ni asumir sacrificios. Las empresas mantuvieron sus ganancias y los sindicatos no expandieron sus horizontes. Se repitieron ideas y fórmulas antiguas, ya inservibles. El sistema pretendidamente democrático no proporcionó información ni conducción nítidas. Los gobernantes se refugiaron en la evasión y la autocomplacencia.

La descripción hecha por Bloch me sirve al escribir este ensayo (4 de abril), para ordenar lo que con responsabilidad y crudeza creo que estaremos enfrentando al momento de que se publique. Sin suponer que las circunstancias sean iguales, los dos apartados de ese libro articulan nuestros males y, transformando condiciones militares por sanitarias, aclaran nuestros límites y prejuicios. Intercambiando a la Francia de 1940 por el México actual, quedan evidenciadas las obsesiones y las cerrazones que no nos permitieron enfrentar una pandemia que sabíamos llegaría y tendría devastadores efectos para la vida, la salud y el patrimonio de muchos. La de Bloch es una historia sobre lo que ya había sucedido. Mi ensayo es una limitada prospectiva de lo que creo que vendrá y de sus causas. En ambos casos, son recuentos de los errores, las incapacidades y las miserias que produjeron males evitables.

Ilustración: Víctor Solís

 

La pandemia llegó con aviso e información. Fue angustiante saber que viniendo no acababa de arribar. Para no romper el proyecto político en marcha, su importancia fue minimizada. Se emitieron comentarios triviales apelando a una ambigua cultura o a difusas tradiciones para combatirla. Quienes detentaban el poder poco hicieron para generar confianza en su liderazgo y sus acciones. Desde el ninguneo, se retrasaron las acciones gubernamentales. Quienes debían planificar no lo hicieron. Quienes tenían que reconvertir centros de salud o adquirir insumos, tampoco. La prédica transformadora que todo lo centraba en la corrupción no pudo ajustarse y los proveedores fueron relegados. Las mediciones se descartaron en discursos por demás confusos. Por momentos pareció valioso estar contagiado y contagiar.

La imprevisión llevó a la inacción. Las autoridades de todo el país y cualquier dependencia comenzaron a producir lo que sus entenderes les sugerían. Ello, de a poco y con dispersión. Hubo espectáculos o se cancelaron. Hubo labores y confinamientos. Inverosímiles e inválidos toques de queda se anunciaron. La ausencia federal se llenó con actuaciones locales de cuestionable constitucionalidad. La acción única de salubridad no llegó y cuando llegó tuvo mala factura. Las señales jurídicas fueron confusas. COVID-19 fue considerada una enfermedad transmisible grave y, luego, una emergencia por causa de fuerza mayor. Los salarios se salvaron, pero el cumplimiento de los contratos no. El resguardo se fundó en leves recomendaciones. Suaves para los menores de sesenta años sin riesgos de salud, reforzada para los otros. Las actividades se clasificaron en esenciales y no esenciales, sin precisión ni concierto. La acción ejecutiva autorizada por la Constitución terminó por no realizarse.

La pandemia nos llegó en un mal momento sanitario. A fuerza de querer renovarlo todo, el Seguro Popular no estaba desmantelado y el Insabi no acababa de nacer. Lo que debió desaparecer seguía ahí y lo que debió llegar no estaba. Los insumos tampoco. El nuevo esquema de contratación ni estaba en marcha ni estaba detenido. La imprevisión fue absoluta y la escasez evidente. El personal de salud reclamaba por equipo para trabajar con seguridad, nunca para dejar de hacerlo. Los pacientes protestaban porque se les había dicho, semanas antes, que su derecho a la protección a la salud les sería satisfecho completa y gratuitamente. No sucedió.

Hubo señales de alarma que no fueron consideradas. No se supo si por incapacidad pura o intencionalidad manifiesta. Los pasajeros y la tripulación del crucero que atracó en Cozumel estuvieron a bordo mientras las autoridades federales determinaban a cuál de ellas correspondían las autorizaciones. La falta de protocolos de actuación quedó evidenciada. La clasificación de un amplio número de muertes por neumonías atípicas en todo el país no llamó la atención. No se actualizaron protocolos diferenciados de registro ni de inhumación. La muerte siguió siendo ordinaria.

Las autoridades supusieron que haciendo más de lo mismo o, tal vez ajustando un poco sus procederes, las cosas estarían bajo su control. En la cuarta semana de abril las cosas se complicaron. La representación gráfica de los contagios fue ya una línea ascendente. El sistema de salud fallido colapsó. Ni camas suficientes para convalecer ni material para actuar ni ventiladores para apoyar. Apareció la crisis, la misma que se previó, la misma que se negó. En esos días finales de abril se entendió la necesidad de contar con protocolos de actuación. Algunos ordinarios, como recoger la basura, mantener la seguridad o los suministros eléctricos. Algunos más complejos: asignar camas o ventiladores frente a la escasez. Decisiones institucionales y racionalizadas sobre la vida y la muerte mediante parámetros. Nada de eso hubo entonces.

 

El gobierno no hizo lo que debía. No previó la magnitud de las cosas que iban a llegar. Siguió distinguiendo y combatiendo. Se refugió en un discurso de obediencia científica para la pandemia, pero siguió empujando lo que llamaba su transformación. No pudo distinguir entre la acción política y la administrativa. Privilegió la primera; perdió la segunda y el liderazgo en la crisis. Frente a los muertos que comenzaban a acumularse, no hubo respuestas. Se hizo difícil hablar con los familiares de los muertos. No entendían lo que había pasado si se les había prometido atención médica universal y gratuita.

La sociedad que no pudo o no quiso ajustar sus conductas ante el contagio o la enfermedad, comenzaba a lamentarse de todo lo ocurrido. De su imprevisión, de sus laxitudes, de su falta de compromiso cívico. También los empresarios, que como en la Francia de entonces, confundieron el proceso económico con el acrecentamiento de ganancias. Las redes sociales siguieron en lo suyo. Cada día más viscerales y virulentas. Castigando a quienes denunciaban los errores y no a quienes los propiciaron y los mantuvieron. Los bandos de apoyo y crítica al gobierno terminaron por formarse y la sordera quedó arraigada. La enfermedad pareció lo de menos. Algo que se entendió como triunfo político o reafirmación personal ocupaba los espacios públicos y las conciencias privadas.

 

En este momento de mayo no sé qué seguirá a la crisis que estamos viviendo. Me queda claro, sin embargo, que mucho pudo haberse evitado. Pudo haberse convocado pronto a quienes tenían a su cargo los problemas por venir. Pudieron establecerse medidas estrictas de contención de la enfermedad. Pudieron adquirirse mayores insumos y adecuar los centros de salud. Los gobernantes pudieron entender que la pandemia no era un mal político de naturaleza conspirativa, sino un fenómeno biológico y social combatible biológica y socialmente. Pudo hacerse una tregua entre adversarios. Pudo inyectarse capital de riesgo a la economía para no destruirla. Pudo convocarse la acción nacional involucrando a muchos. Pudieron haberse hecho otras cosas, pero no se hicieron. Hoy echamos de menos esos pudimos y esos pudieron.

Termino con Bloch: “Todo eso lo sabíamos. Y, sin embargo, por pereza, por abulia, hemos dejado que sucediera. Hemos temido los embates del gentío, los sarcasmos de nuestros amigos, el desprecio y la incomprensión de nuestros maestros. No nos atrevimos a ser, en la plaza pública, la voz que grita, al principio en el desierto, pero que al menos, sea cual sea su suerte al final, siempre tendrá el consuelo de haber voceado su credo. Preferimos recluirnos en la tranquilidad timorata de nuestros talleres. ¡Ojalá nuestros cadetes puedan perdonarnos la sangre que tiñe nuestras manos!”. Ojalá que los muertos de esta pandemia también lo hagan.

 

José Ramón Cossío Díaz
Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia y miembro de El Colegio Nacional.

 

36 comentarios en “Nuestra extraña derrota

  1. Excelente descripción de una deficiente acción de gobierno. Lo que estamos viviendo es causa de angustia y vergüenza. Angustia por todos nosotros, sobre todo los más desprotegidos, y vergüenza por un gobierno que prefiere montar un circo de palabras, en lugar de gobernar. Un gobierno, sin gobierno ¡

    • Muy buena la publicación; pero mas bueno es que de manera urgente y unidos los mecicanos, realicemos las acciones que sean necesarias para evitar que este gobernante siga haciendo solo lo que conviene a sus intereses y por lo tanto destruyendo al pais en su loco afán de llevarnos a su ya anunciado régimen comunista.
      Su adehesión al foro de Sao Paulo y sus compromisos allí establecidos no pueden seguir adelante.

    • La cruda realidad, del comportamiento de un Gobierno Federal, que está obstinado en realizar proyectos poco factibles de redituar beneficios al País.
      Por el bien de todos los mexicanos, AMLO debe rectificar la ruta y ejecutar acciones para contrarrestar los efectos negativos de está Pandemia tanto en el rubro de la Salud como en el de la Economía

  2. Así cómo está la narración de lo que se hubiera hecho, así estamos en la política este gobierno está llevando a la ruina nuestro país y estamos a tiempo de que eso no pase, algo se debe hacer antes de llegar al hubiéramos.

    • Tal pareciera que describen a Italia, EEUU, Francia o España por nombrar algunos, ahí si que sabiendo lo que venía no hicieron nada y hay día los millares de muertos son testigos de esa inanición, México a sido reconocido por la OMS por su actuación, los contagiados y los muertos son muestra de ello, exactamente pudiera aver mejores datos, pero en ningún país del orbe los hay, y todos tuvieron los mismos datos meses antes…..

      • Yo vivo en España, y te puedo decir, que sí bien a finales de febrero no se sabía bien qué pasaría, que para entonces solo era en Asia como el SARS y el MERS, se pensó que no sería tan terrible. Pero por hacer comparaciones y lo que vivo a mi día a día. Aquí cuando se nos dijo de quedarnos en casa, nos quedamos en casa. El gobierno español ha dado inyección económica a las familias, ya sea mediante ayudas (vía seguro del desempleo) y retraso de cobro de impuestos. Además de abrir líneas de crédito, donde el Estado es el Aval, para pequeñas y medianas industrias. Es decir si no puedes pagar, el Estado le paga al banco. Es verdad que la economía se verá muy lastimada y muchos estaremos en pobreza, pero en España, se ha intentado que todos tengamos algo para comer en nuestra mesa y no tengamos que salir a arriesgar nuestra vida. En México, la señora de los tamales, el de los esquites y los taqueros, la chica que ayuda en las tareas de casa, así como muchos otros mexicanos, no pueden quedarse en casa, porque necesitan ese ingreso para comer. Y el gobierno de México no los ha apoyado, La gran cantidad de pequeños negocios, la tiendita de la esquina, el salón de belleza… tal vez no puedan abrir ya y la gente que trabajaba con ella, ya no tiene trabajo, porque no les pueden pagar y seguramente nunca podrán darle trabajo a esa gente que colaboraba con estos pequeños empresarios. Estando hoy por hoy, desempleados y sin ingresos. Y en México, no he visto la ayuda del gobierno federal. Para hacer comparaciones justas, tendrías que informarte antes de hablar a la ligera de otros países, que aunque tal vez no han sido 100% acertadas las medidas, no se han quedado con los brazos cruzados. Yo hablo desde mi experiencia viviendo en España.

        • En México se ha dado crédito a la palabra a las Pymes, se han mantenido los apoyos sociales en los q las mayorías de las personas que mencionas entran. Se ha extendido el plazo de declaración para personas físicas y un monto al de cosas más, hay que ver todo en su justa medida

  3. UN PUNTO DE VISTA, NO UNA VERDAD. COMO TRATARÍA A LOS PAÍSES EUROPEOS. El catastrofismo es un punto polarizado que a muchos les gusta, es mejor QUEDARSE EN CASA PARA COOPERAR A LA SOLUCIÓN. O tiene otra? .

  4. Excelente texto y qué tristeza que esa situación sea la realidad de México. Saludos!

  5. “Hoy echamos de menos esos pudimos y esos pudieron.”
    Pero cómo pesan en las espaldas.

  6. Extraordinario ensayo, elegante, honesto, sin partidismo, sin desperdicio y por supuesto con absoluta claridad en su análisis y conclusiones. Algo ha hecho la Sociedad civil en los últimos días que nos dan esperanza !!! Por lo pronto Unámonos, ganemos entre todos esta brutal guerra , lo que sigue lo juzgarà la historia!

  7. Desgraciadamente el Hubiera nos alcanzó debido a la falta de sensibilidad del gobierno que prefirió continuar con sus planes faraónicos que no tendrán futuro

  8. No justificar errores! El menosprecio por el mal si ocurrió y todos lo vimos, el ataque a los medios buenos o malos, jamás debió ser el centro de la estrategia sanitaria.

  9. Coincido totalmente con lo dicho por quienes comparten el criterio del ensayista… Solo propongo no seguir omitiendo lo obvio y que se comenta entre amigos… La transformación de cuarta que impulsa YSQ es implantar el socialismo en nuestro País, nada de lo que hace es gratuito… No lo permitamos!!!

  10. Excelente analisis drl pasado, ojal se aplique al futuro todavia tenemos mucho por delante los falsos sueños que el aislamiento y los ventiladores todo lo reduelven no van a evitar los casos procimos, la quiebra de negocios de todos los tamaños, rl desrmpleo y el desastre ya previamente anunciado drl sistema de salud, todos los Predidentes aprenden en el puesto esperemos que el Presidente tambien

  11. demoledor comentario de un jurista con vision globalizadora, No hay manera de justificar tanta ineficiencia y valemadrismo. los cadetes adiestrados hoy, son los generales de mañana.

  12. Aún sin particularizar las responsabilidades son inherentes, las justificaciones son inútiles. Estamos siendo reducidos a la categoría de “sobrevivientes” y las víctimas fueron (o fuímos) alcanzadas desde tiempo atrás en un presidium que constituye una fuente de confusiones y actitudes pueriles. Pero aún con todo eso, una personalidad egocentrista no va a doblarnos, no a nosotros ¿quiénes? los que se hicieron caso a sí mismos en un timing personal.

  13. Es necesario decir lo obvio: tenemos a un gobernante frívolo que lo mejor que sabe hacer es negar la realidad en espera de que esta no lo arrolle, perderse en escándalos mediáticos que hábilmente monta cosa que no se le puede negar como primero la venta y después la rifa del avión presidencial que no usa porque por prescripción médica no puede hacer vuelos intercontinentales, o como acaba de declarar el Presidente “por la salud”.

  14. Como los hijos que se quedan huérfanos y tienen que madurar mucho mas rápido, así nuestra ciudadanía está creciendo a pasos agigantados; estamos empezando a valorar y a medir a nuestros líderes partidistas y sociales y ellos han salido mal librados, por eso una nueva camada de líderes y organizaciones civiles está por llegar. El México del futuro es bueno, hay que ser positivos y propositivos

  15. Es una análisis muy sentido que nos pega a todos. Participé en la convocatoria del CCE para buscar soluciones y lo que sucedió ahí fué lamentable y puede resumirse en su ensayo, cada quien jalando agua para su molino sin entender que de la cooperación depende la solución, era un foro más olñitico y por los tanto polarizado que un ejercicio de soluciones y mesas de trabajo como se anunció.

  16. Excelente prosa, narrativa, anécdota. La realidad supera al humano, resulta que el gobierno ahora sí tiene toda la responsabilidad, y la actividad de las ONGS? Y los poderes Facticos??? Y si fuese cierto eso de equipar hospitales, comprar equipos de protección etcétera, y de dónde saldrán los recursos??? Precisamente ahora …al presidente más honrado de muchas generaciones, le niegan la atribución de manejar presupuesto sin necesidad de “moches” previos a la autorización de la oposición…. Entonces??? Casi cualquier proyecto necesita recursos o no??? O como se equipan hospitales??? O como se contrata médicos??? O como se rescata o financia la economía??? O como se combate la delincuencia??? Se necesita dinero … maldito dinero. Ciertamente si se está en la barrera se ven pequeños los toros, bajarse al ruedo cuesta, además la visión contraria a la que ahora gobierna ya tuvo su oportunidad y los resultados cada extremo no le convencen.

    • Eso de honrado otorgando licitaciones directas y aferrandose a obras faraónicas sin beneficio estrategico al pueblo????
      Mejor revisa la vida de Lázaro Cárdenas para que conozcas a uno honrado!!!! Por favor basta de demagogia y narcisismo!!!! Abramos los ojos que nuevamente nos abandona el gobierno sin liderazgo y sin timón.

  17. Excelente artículo…con casi perfecta precisión…..y ante lo inevitable…urge tomar medidas muy importantes y urgentes….ante la amenaza de un gobierno irresponsable, en dónde no le ha importado la gravedad y lo que falta por suceder…Ante este caso inminente es sumamente importante y urgente que personas letradas y con capacidad intelectual …ayuden a México y a los Mexicanos…hacer un frente común para quitar a este gobierno voraz.. antes de que acabe con todo o acabemos como Venezuela o Cuba….sin derechos y con una persona que ya está por demás exhibir su falta de capacidad para Gobernar… hago una invitación para que nos solidaricemos y hagamos un frente común.. urgente…..saludos y gracias por la información…..

    • Lucy, me parece importante que tu opinión sea dirigida a los principales medios de información del país, especialmente a El Financiero, Excelsior, El Universal, etc., para que haya un equilibrio de opinión entre los cientos de opiniones que controlan los Bots pagados por morena que inundan esos espacios, debemos hacer que las voces de personas pensantes sean las que prevalezcan, de lo contrario seguiremos siendo testigos pasivos al ver cómo el actual gobierno destruye a México poco a poco, es hora de actuar para no permitirlo.

  18. excelente análisis pero no trasciende porque no va dirigido ni en forma ni por el medio adecuado a los millones de mexicanos que apoyan al actual régimen, que no son capaces de hacer una critica ni establecer responsables, aquellos que seguirán culpando a los conservadores o neo liberales de los errores del gobierno. ojala algún día dejemos de tratar la política como si habláramos de equipos de futbol. en el que defendemos a capa y espada a nuestro equipo y empecemos a hablar de política como la forma de encontrar el bien común sin apasionamientos ni agresiones.

    • Tienes razón!, por ello es necesario crear un ejército de “siervos de la nación” similar al que construyeron Morena y L.O. para darles de su misma medicina, es necesario hacer una labor de convencimiento puerta a puerta, pueblo a pueblo para hacer despertar a ese pueblo indolente, acostumbrado a recibir las migajas del gobierno a pesar de ser un pésimo gobierno, pero sobre todo para quitarle la máscara al hombre de palacio, un tirano en construcción.

  19. Análisis claro y conciso, un gobierno faltó de imaginación y perturbado por situaciones mediáticas y superflas están llevando al abismo aún país que lucha como gato los embates de la salud pública y la economía, urge exigir gobierno con toda la extensión.

  20. Faltó comentar el segundo apartado del libro de Bloch: La falta de conciencia y disciplina de la gente para apegarse a la necesidad evidente de evitar deambular y reunirse o amontonarse a comprar ofertas o bebidas. La reiterada negativa al uso de pruebas rápidas para enviar a cuarentena a positivos sin sintomas. (Es lo que Alemania hizo rapidamente y su tasa de mortalidad es de las mas bajas.)

  21. Desafortunadamente venimos acarreando desde sexenios anteriores el destrozo de los servicios médicos y llenos de corrupción y ahora es faraónico rescatar de las cenizas los servicios y la economía.
    Si gobiernos anteriores hubieran sido honestos y honrados no tendríamos tantos problemas, nadie dijo nada todos descubrimos las fechorías y abusos y hoy estamos pagando las consecuencias, no nos hagamos oídos sordos y no culpemos el hoy.

  22. Ciertamente muy buen ensayo, pero visto desafortunadamente de ese otro mexico, el de los afortunados, el de los privilegios, de la minoria, sin ningun analisis retrospectivo del porque estamos sumidos en este hoyo de corrupcion, inseguridad y pobreza extrema, lo cual tambien valdria la pena considerar antes de desgarrarse la ropa por lo ” inepto ” de este gobierno, este ensayo no tiene cabida en el mexico real de mas de 70 millones de mexicanos con los minimos privilegios y que votaron por un cambio de sistema al cual a pesar de sus resultados desastrozos insusten en querer regresar unica y exclusivamente para defender sus intereses particulares no los de mexico, no se envuelvan en ka bandera de un pais que ni siquiera conocen e insisten en ignorar y menospreciar, gracias

  23. Lo único que a estas alturas le importa a amlo es no pasar a la historia como el presidente que sepultó pemex. Su idea de país quedó fija en su mente allá en los años 70s, no por nada se dio a conocer por bloquear pozos petroleros. Que irónico!
    Y para ello no le importará destruir todo lo demás!