1. Para el Corominas café viene del turco kahve, que viene a su vez del árabe qahwa, que también significa vino.

2. Quizás Helena servía café a Telémaco, pues la Odisea nos enseña que la hermosísima recibía de la egipcia Plydama una planta maravillosa que “alejaba del corazón la tristeza, la ira y hacía olvidar”.

3. Muchos investigadores afirman el origen abisinio del café, del que la Edad Media tuvo noticia, pero exclusivamente de sus virtudes medicinales: “COFFOEUM: Impedit atque facit somnos, capitisque doloris./ Tollere coffoeum movit, stomachique vapores”. (“Impide y a la vez hace dormir; y los dolores de cabeza sabe el café quitar; y los vapores del estómago”.)

4. Durante el segundo sitio de Viena, en el siglo XVII, el Gran Visir de la Puerta, Kara Mustapha, al retirarse dejó abandonados en el campo cerca de quinientos sacos de café. Nadie sabía para qué servían aquellos granos, excepto un tal Kolczycki, un espía polaco a sueldo de los imperiales, quien consiguió del rey Jan Sobieski que le cediera aquella parte del botín. Abrió el polaco una posada en Viena, “La botella azul”; como a los vieneses el café se les hacía muy amargo, Kolczycki le añadió un poco de crema de leche, con lo cual se inventó el café vienés.

5. En Italia el café entró por dos caminos: el que bajaba de Viena —los suizos de los Grisones fueron los primeros que abrieron en Italia establecimientos para servir café—, y el del mar, que señoreaba Venecia. Los venecianos fueron quienes de veras enseñaron a Europa a beber café. Cuatro condiciones para el café fueron establecidas por los vénetos: “Dulce como el amor, puro como un ángel, negro como el demonio y caliente como el infierno”.

6. El papa Clemente VIII resolvió la duda teológico-moral de si era lícito a los cristianos gustar de una bebida mahometana. El Pontífice dijo que sí, y que era tan buena bebida que no podía quedar en uso exclusivo de los infieles. Fue el primer Papa que bebió café.

7. El siglo XVII conoció la expansión del café por Europa. En el XVIII llegó a España, y de ese mismo siglo son las primeras plantaciones en Indias, en la Guayana holandesa y en la Martinica. La primera plantación de café en Cuba fue hecha por un catalán, Josep Antoni Gelabert, en 1743, en las tierras de Najay.

 

Compactado de: Álvaro Cunqueiro, La cocina cristiana de Occidente, Tusquets Editores, 2011.

 

Un comentario en “La historia del café en siete granos

  1. Algunas cosas las había leído y la anécdota sobre el primer papa que tomó café, así como el primer café en Viena cortito didáctico gracias