Mucha de la oposición a la transición energética a fuentes de energía renovables y limpias se basa en una serie de mitos. De acuerdo con esos mitos, la transición energética es cara, genera condiciones de inestabilidad al sistema eléctrico, entre otros. Uno de los mitos más comunes es que las renovables requieren subsidios.

Vale la pena puntualizar y en su caso, desmentir. Lo haré en esta y las siguientes dos entregas. Primero hablaré de los supuestos subsidios a la Generación Distribuida, o sea, a los paneles solares instalados en techos de casas o negocios.

La transición energética en el mundo y en algunos países desarrollados inició con altos costos de la tecnología. Posteriormente, la producción en masa de los dispositivos hizo bajar su costo. Además, una vez pagada la tecnología, el costo de generación tiende a cero, pues el viento y sol, a diferencia de los combustibles, no tiene precio. El resto del precio es el costo de mantenimiento que también es menor.

Ilustración: Patricio Betteo

Derivado de estas condiciones de alto costo inicial pero muy bajo costo de operación fue necesario establecer mecanismos económicos que incentivaran el uso de la tecnología. Por esa razón, en Alemania se implementó una tarifa especial a las renovables. Quien generaba energía mediante fuentes renovables recibiría un pago más alto, y esto se mantenía por un periodo largo de tiempo. Este modelo se llamó feed-in-tariff. El problema es que el feed-in-tariff encareció el servicio eléctrico y quienes tenían recursos para instalar, por ejemplo, paneles solares, recibían un pago más alto. Pero esto lo terminaban pagando todos, incluso los de menos ingreso.  Ahí se generó un subsidio indebido y regresivo.

Pero usar ese modelo como referencia y compararlo con la situación de México es un recurso retórico común, pero indebido, pues México no usa feed-in-tariff.

Entonces, ¿cómo funciona en México la generación distribuida?

Originalmente, como en México la Constitución no permitía que privados vendieran energía a la red, se creó el modelo de intercambio de energía. La energía generada y no usada por el pequeño generador se “almacenaba” virtualmente en la red para que el generador la consumiera en la noche. Esto se iba balanceando y al final del año se hacía la suma correspondiente. Si el usuario-generador consumía más energía de la que generaba, debía pagar el faltante. Si generaba más, CFE le daba las gracias (aunque honestamente no conozco un sólo caso en que hubiese dado las gracias). La Reforma permitió que los excedentes de generación también los deba pagar CFE al pequeño usuario-generador.

Es muy importante entender que la energía, por ley, se va despachando (la red la va recibiendo) conforme se requiere y conforme su costo. Primero se recibe la mas barata, que es la renovable; posteriormente se va recibiendo más conforme la demanda. Por eso, la energía más cara durante el día es cuando no hay disponibilidad de renovables y cuando más se consume.

Durante el día, quien tiene paneles solares genera energía, consume una parte de esta y entrega el resto a la red, que durante la noche la regresa para su uso. Ante la creencia de que el mayor periodo de consumo de energía es de noche, se tiene el mito de que se entrega energía “barata” durante el día y se recibe energía “cara” durante la noche, lo que generaría un subsidio escondido.

Sin embargo, hay dos condiciones que evitan el subsidio.

Primero: el intercambio de energía con la red no es directo, sino que hay proporcionalidad, dependiendo de las tarifas del usuario.

Segundo, uno de los periodos de mayor consumo de energía se da durante el día, alrededor del mediodía, y por tanto los paneles solares entregan también energía “cara”.

Adicionalmente, el uso de tecnología de iluminación cada vez más eficiente hace que el supuesto de alto consumo nocturno de energía sea cada vez menos importante, mientras que el uso de sistemas de clima artificial y el uso de energía para la producción durante el día (motores, computadoras), aporta cada vez más demanda a la red. O sea, hay alta demanda de día y de noche. De hecho, de las 100 horas críticas de 2018, horas en que hay más consumo y menos generación de energía hubo en el país, el 70 por ciento fueron de día (información obtenida del reporte de 100 horas críticas del sistema de CENACE).

Ahora: recordemos que el precio de la energía se incrementa mientras menos renovable disponible hay  y más consumo haya. Por eso, si se llega a generar energía renovable al grado de satisfacer la demanda alta del día, los precios de la energía a las horas de insolación tenderán a bajar y entonces sí, podría haber un subsidio oculto. Eso hará que cuando haya más del 20% de los usuarios con paneles solares instalados y generando. Pero para ese momento, el costo del almacenamiento habrá cambiado la dinámica. Sin embargo, ahora mismo, con la aún baja penetración de la Generación Distribuida, los precios no sufren aún distorsiones. Finalmente, si bien se usa la red general de distribución, la realidad es que también el usuario paga por su uso.

En resumen, la energía solar y en particular la distribuida no requiere de subsidios y al contrario, disminuye los costos de la energía, además de limitar la necesidad de inversiones en transmisión y generación remota o centralizada.

Y falta hablar de dos mitos más sobre subsidios.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Director ejecutivo de la Asociación Nacional de Energía Solar, A.C.

 

3 comentarios en “Renovables y ¿subsidios? (Mito 1)

  1. Desde el punto de vista de la generación convencional la GD se ve como una reducción en la demanda y por tanto un posible cambio en el despacho de las unidades mas caras, eso en teoría debería bajar los precios, sin embargo, debido a la “baja” de la demanda es posible que no se detonen inversiones en la red o en la generación al menos de la forma como se ha venido planeando en México, otro punto a considerar de las estandarización de los parámetros mínimos aceptables de los inversores que se conecten a la red, hasta la fecha, no hay mucho control en ese punto, lo que provoca que un sin de tecnologías y normativas (IEC, IEEE, etc) convivan y haya por tanto incertidumbre en las redes de distribución, sería deseable que se emitieran normas mexicanas que especifiquen los rangos mínimos aceptables para la interconexión de inversores, esto daría mas certeza del comportamiento ante eventos y la dinámica del sistema eléctrico, también sería que las unidades verificadoras certificaran que los componentes de la GD cumplan estándares mínimos para garantizar una red mas confiable y segura.

  2. Sin duda, tiene razón en lo que expone. Para la agroindustria el fomento de la cogeneración de electricidad a partir de Energías Renovables es muy importante por el impacto que tiene en la reducción del costos del servicio que se paga a CFE.

  3. Por la importancia, toda energía renovable debe ser subsidiada siempre y cuando se dedique a la productividad, de lo contrario por las concesiones que siempre hubieron en el pasado muchas empresas se viciaron y abusaron de la confianza. ahora que se está recomendando utilizar la energía solar y la eólica pudiera ser que el costo que inviertan al principio genere recuperación a largo plazo. es buena tu recomendación amigo ojalá tomemos conciencia pronto. felicidades.