Este texto es una colaboración entre Nexos y Oraculus.

¿Qué nos dicen las palabras usadas por lo candidatos en un debate presidencial? En este post, el primero de una serie de tres (uno por debate), analizamos el número y tipo de palabras utilizadas por Margarita Zavala, Jaime Rodríguez “El Bronco”, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Ricardo Anaya.

Comencemos con lo más básico: el número de palabras usadas por cada uno de los cinco candidatos presidenciales. Todos tuvieron hasta 19 minutos para expresar sus ideas, cuestionar a sus rivales y responder a las críticas que recibieron. Sin embargo, no todos usaron este tiempo de la misma forma.

Mientras que Zavala, El Bronco, Anaya y Meade pronunciaron entre 3,037 y 3,157 palabras (su promedio es de 3,086), López Obrador utilizó 2,067. Es decir, el tabasqueño dijo entre 32% y 35% menos palabras que sus adversarios. Estas cifras no solo revelan que el candidato de Morena usó de forma menos eficiente el tiempo que tenía, sino que también son sorprendentes si consideramos que –como explicamos más adelante– él fue el candidato más atacado de la noche.

¿Qué dijo cada candidato durante sus 19 minutos? Aquí dividimos el ejercicio en dos partes. Primero analizamos las 10 palabras más distintivas (importantes, dirían algunos) de los presidenciables y después nos concentramos en los 10 pares de palabras (o bigramas) que más utilizaron.

La siguiente gráfica muestra las 10 palabras con la mayor frecuencia de término –frecuencia inversa de documento (tf-idf en inglés). Este cálculo es comúnmente utilizado para encontrar las palabras más frecuentes en un documento (en este caso, todo lo dicho por cada candidato), pero que al mismo tiempo no son muy frecuentes en un conjunto de documentos (en este caso, la colección formada por las intervenciones de cada uno de los cinco candidatos).

Por motivos de espacio, en esta sección únicamente describimos con detalle las primeras cinco palabras de los tres candidatos punteros. Analizamos los resultados de acuerdo con el orden del partido con el registro más antiguo en su respectiva coalición: Anaya, Meade y AMLO.

La palabra más distintiva en el discurso de Anaya fue “absolutamente”. La utilizó ocho veces para enfatizar, entre otras cosas, que está absolutamente a favor de “un fiscal independiente y autónomo” y que “no existe absolutamente ninguna acusación en mi contra”. En dos intervenciones utilizó esta palabra en dos ocasiones.

Las siguientes dos palabras más relevantes para el candidato del Frente son “López” y “Obrador”, cada una de las cuáles las utilizó 11 veces. Este es un reflejo de las constantes menciones que Anaya hizo de Andrés Manuel López Obrador a través de sus apellidos (y nombres propios, como explicamos más abajo).

En cuarto lugar está la palabra “página”, misma que el panista mencionó en seis ocasiones tanto para referirse a su página de Internet, como para cuestionar a López Obrador por incluir al empresario Alfonso Romo en su equipo después de haberlo acusado de corrupto en uno de sus libros.

Por último, la quinta palabra más distintiva para Anaya fue “designar”, misma que repitió cuatro veces. En todas las ocasiones lo hizo para argumentar que López Obrador propone designar directamente al futuro Fiscal General de la República.

En el caso de José Antonio Meade, tres de las cuatro palabras más distintivas (“tres”, “registro” y “departamentos”) están relacionadas con los ataques que lanzó en contra Anaya y, principalmente, López Obrador.

Por un lado, Meade mencionó en repetidas ocasiones que la declaración 3 de 3 de AMLO omitía tres departamentos que, de acuerdo con su dicho, están registrados a nombre del tabasqueño en el Registro Público de la Propiedad. En este mismo frente de confrontación, Meade cuestionó el que el abanderado del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano no hubiera presentado su 3 de 3. Por otro lado, el candidato del PRI declaró en dos ocasiones que López Obrador maneja a Morena como un partido familiar, gracias a lo cual -según Meade- recibió tres mil millones de pesos.

La segunda y quinta palabras más distintivas de Meade (“implica” y “capacidad”) son parte de sus recursos discursivos propositivos. Meade mencionó la palabra “implica” en nueve ocasiones (en total esta palabra fue usada 11 veces durante todo el debate) y en una intervenciones la usó tres veces: “la rendición de cuentas implica el Código Penal Único; la rendición de cuenta implica una agencia de investigación y la rendición de cuentas implica cuadruplicar la capacidad de investigación del Estado”. En la mayor parte de los casos usó esta palabra para describir una o más propuestas de política pública. Algo similar ocurre con “capacidad”. La mencionó cuatro veces, de las cuales en tres lo hizo al explicar su oferta de programatica.

Por otra parte, la palabra más distintiva de López Obrador durante el primer debate –una que es plenamente consistente con el discurso que el tabasqueño ha sostenido durante décadas– fue “pobres”. La mencionó seis veces (de un total de siete durante todo el debate),1 tres de las cuales fueron en una intervención y dos en otra.

En segundo lugar está la palabra “jefes”, misma que usó cuatro veces en la misma intervención para defenderse de uno de los cuestionamientos de El Bronco: “Si fuese yo corrupto ya me hubiesen destruido los de la mafia del poder, que son los jefes de los candidatos, los verdaderos jefes, jefes de jefes, con excepción de ya saben quién”.

En tercer lugar hay cinco palabras empatadas (“arriba”, “movimiento”, “repito”, “tonto”), cada una de las cuales comparte dos características: (i) López Obrador las pronunció tres veces a lo largo de sus intervenciones y (ii) ningún otro candidato las mencionó en el primer debate. 

Pasamos ahora al análisis de los pares de palabras (bigramas) mencionados con mayor frecuencia por cada candidato.2 Los resultados de este ejercicio son consistentes con lo que vimos el pasado 22 de abril: si bien Anaya, Meade, Zavala y El Bronco tuvieron algunos enfrentamientos entre sí a lo largo del debate, concentraron la mayor parte de su tiempo y palabras en cuestionar a López Obrador, el candidato puntero en todas las encuestas.

De acuerdo con nuestro datos, “Andrés Manuel” fue el bigrama mencionado en más ocasiones por Anaya (13), Meade (18) y Zavala (6), y el segundo más común para AMLO (2, empatado con varios bigramas más) y El Bronco (8). De forma relevante, “López Obrador” fue el segundo par de palabras más frecuente para Anaya (11) y Zavala (4, empatado con “Ricardo Anaya”). En conjunto, los cinco candidatos dijeron “Andrés Manuel” o “López Obrador” 62 veces.

Adicionalmente, buena parte del resto de los bigramas más frecuentes de Anaya (“dos años”,3 “colombia hace”,4 “carlos salinas”5 y “25 años”) y Meade (“tres departamentos”,6 “registro público”, “mil millones”,7 “20 años”8 y “500 mil”) fueron utilizados por estos candidatos para cuestionar a López Obrador en diferentes momentos del debate.

La gráfica de arriba ilustra otros dos patrones interesantes. Primero, López Obrador no sólo es el candidato que usó el menor número de palabras durante sus 19 minutos, sino también el que menos pares de palabras repitió. “vida pública” que su bigrama con mayor frecuencia, y ésta apenas fue de tres. Todos los demás bigramas fueron mencionadas dos o menos ocasiones.

Segundo, si bien Zavala y El Bronco cuestionaron a López Obrador en varias ocasiones, la gráfica revela que entre tres y cinco de sus bigramas más frecuentes fueron utilizados en intervenciones en las que defendían su gestión (p. ej., “Nuevo León”), hacían propuestas concretas (p. ej., “dinero público”, “crimen organizado”, “darte seguridad”, “fiscal autónomo”) o se diferenciaban de los partidos políticos y los otros candidatos (p. ej., “dinero público”, “estafas maestras”, “partidos políticos”, “12 mil”).

Terminamos esta primera entrega con un análisis diferente de las palabras usadas por los cinco candidatos presidenciales: ¿cuántas veces mencionaron por su nombre (o parte de) a los otros candidatos? El siguiente diagrama de red resume los resultados y muestra una imagen consistente con el resto de lo que hemos mencionado hasta ahora.

Cada punto representa un candidato y cada línea la mención de un candidato por otro. El tamaño de los puntos es proporcional al número de veces que ese candidato fue mencionado por los otros y el mismo y el tamaño de las líneas es proporcional al número de veces que un candidato mencionó a otro.

El número de menciones de cada candidato corresponde exactamente con la posición que cada uno ocupa en las encuestas y agregadores de encuestas. De forma predecible dada su delantera en las preferencias de los electores, López Obrador fue, por mucho, el candidato más mencionado en el primer debate. Le siguen Anaya (21) y Meade (17), y mucho más atrás Zavala (9) y El Bronco (4).

Al mismo tiempo, y quizá por los mismos motivos, López Obrador fue el candidato que menos mencionó a otros candidatos diferentes a sí mismo: en dos ocasiones se refirió a Meade y en una a Anaya. En el otro extremo, El Bronco fue el candidato más confrontativo, mencionando en 45 ocasiones a los otros candidatos a lo largo del debate.

¿Qué candidato ganó el debate? Esta fue la pregunta más frecuente después del primer debate presidencial en todos los medios de comunicación. Es también una pregunta virtualmente imposible de contestar pues nuestros sesgos políticos y cognitivos generalmente nos hacen ver lo que queremos ver (si no, pregúntenle a los cinco candidatos que se autodeclararon ganadores).

Lo que sí podemos hacer con mayor objetividad es analizar la frecuencia y tipo de palabras que usan nuestros candidatos presidenciales al tratar de convencernos de que votemos por ellos. Esperemos al segundo debate para analizar qué cambios hubo en sus estrategias y, por ende, en sus  discursos.

 

Juan Ricardo Pérez-Escamilla González
Director General de Central de Inteligencia Política y socio fundador el portal Oraculus.

Sebastián Garrido
Profesor-investigador del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas (LNPP) en el CIDE y Catedrático Conacyt.


1 Zavala fue la otra candidata que mencionó la palabra pobres (una ocasión), y lo hizo al pedirle a López Obrador “que  no criminalice la pobreza”.

2 Antes de iniciar este segundo análisis (i) convertimos todas las letras a minúsculas, (ii) eliminamos todos los símbolos de puntuación del texto, (iii) así como un universo de 317 palabras vacías o stop-words. Éstas últimas están disponibles para quién le interese revisarlas.

3 “Lo que él dice es, ‘el pueblo pone, el pueblo quita cada dos años’. Y entonces, a mano alzada, porque así es como históricamente ha hecho sus consultas, va a andar consultando al pueblo. No perdamos de vista lo que ha pasado en América Latina, con ese cuento de las consultas cada dos años, Hugo Chávez se quedó 15 años en el poder”.

4 “Primero aquí venimos hablar con la verdad, Andrés Manuel ya empezó a faltar a la verdad, si propuso una amnistía, han dado cuenta todos los medios de comunicación, esto se intentó en Colombia hace 25 años, fue una absoluto desastre, aumentó más la violencia…”.

5 “Yo nunca he coincidido con tu visión de la economía Andrés Manuel, ni con tu estilo autoritario de ejercer el poder, pero te respetaba porque eras un auténtico opositor al sistema, pero ya ni eso, pactaste con Elba Esther Gordillo, pactaste con Napoleón Gómez Urrutia, ya ofreciste anticipadamente perdón y amnistía, hay vídeos lo que estoy diciendo, a Carlos Salinas de Gortari y al propio Enrique Peña Nieto”.

6 “Primero, para poder decir que uno es honesto, hay que acreditarlo, no solamente basta la palabra. Y aquí no es muy difícil, Andrés Manuel, buscas en el Registro Público de la Ciudad si tienes o no bienes. Te aparecen tres departamentos, buscas tu ‘3 de 3’ y no aparece”.

7 “500 mil millones de pesos dice Andrés Manuel que va a recuperar, 500 mil millones de pesos es todo lo que gasta el Gobierno Federal con la excepción de la Secretaría de Educación y el Ejército. Eso quiere decir que esos 500 mil millones de pesos implica cerrar toda la Secretaría de Salud, todos los programas sociales, implica cerrar toda la defensa de los migrantes. Las cuentas no salen”.

8 “Vale la pena, y yo creo que aquí se explica cómo somos como políticos, en los últimos 20 años al país le ha pasado de todo, y en algún momento u otro, todos los políticos han aportado su voz para ayudar, todos menos uno.Y en 20 años Andrés Manuel no aportado su voz en favor de ninguna causa, en los últimos 20 años Andrés Manuel ha caminado para dividir, en los últimos 20 años si Andrés Manuel se hubiera desmayado, en vez de volver en sí, hubiera vuelto en no”.

 

2 comentarios en “Lo que dicen las palabras de los presidenciables: Round 1

  1. Un análisis interesante pero sin fundamento estadístico. No hay mención sobre si las diferencias entre la media de palabras pronunciadas por los presidenciables son estadísticamente significativas. No están sujetos a ningún tipo de prueba, no hay tests de correlación, no se mencionan desviaciones estándar ni errores absolutos. Tomar promedios, publicarlos y trazar conclusiones sin evidencia estadística no sólo es engañoso sino hasta peligroso. Me gustaría que este tipo de análisis se sometieran (o publicaran) las pruebas estadísticas. No por capricho sino en nombre de la objetividad. No se puede sacar absolutamente ninguna conclusión de esto.

  2. Muy buen análisis refleja filias y obsesiones y en ese sentido dan idea de proyección de lo que seria cada personaje.

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