Medicina tradicional. Revista trimestral del Instituto Mexicano para el Estudio de las Plantas Medicinales (IMEPLAN). Año 1. Números 1, 2, 3, y 5.

Organo del Instituto Mexicano para el Estudio de las Plantas Medicinales, que reporta las investigaciones sobre Medicina tradicional en el mundo, esta revista publica en su primer número una “Carta a los lectores” donde define sus propósitos: contrarrestar la publicidad que desacredita el conocimiento popular en sus valores médicos autóctonos, conocer el verdadero lenguaje de la medicina tradicional y establecer su nivel de cientificidad. Contiene, además, un artículo sobre la medicina tradicional en Madagascar, que postula las diferencias en políticas de salud entre países industrializados y países en desarrollo: ¿cómo un campesino o un obrero de nuestros países, cuyo ingreso mensual equivale a 30 ó 40 dólares, podría pagar ocho dólares por una medicina? Se incluyen artículos sobre el uso en la industria farmacéutica de plantas medicinales chinas y egipcias, y la síntesis de dos foros. Del primero, “En búsqueda de una definición de Medicina Tradicional”, se resumen las intervenciones de los ponentes; abunda en la evaluación de métodos científicos empleados en el estudio de las medicinas tradicionales, pero la secuencia se interrumpe al remitir a los lectores a talleres donde algunas de las preguntas planteadas serán discutidas específicamente; no se presentan las conclusiones del debate. El foro sobre “Las Plantas Medicinales y la Industria”, aunque valioso por contener los requerimientos de explotación, industrialización y uso directo de plantas medicinales, tiene las limitaciones del debate anterior, es una mera transcripción de las ponencias presentadas.

El número dos presenta una valiosa descripción y evaluación de Axel Ramírez: “Bibliografía Comentada de la Medicina Tradicional Mexicana”. Se publican también, de Porfirio Manzanilla: “Relación de Veinte Plantas Medicinales de la Flora de Yucatán”, y de A. Cáceres y D. Sapper: “Estudios sobre la Medicina Popular de Guatemala”, éste último aporte de varios investigadores latinoamericanos al estudio de la problemática de la salud, apoyados en la herencia cultural nativa. La sección de documentos contiene la “Ponencia Tzotzil sobre salud” que señala características de la medicina “del doctor” 1) Concentrado en las ciudades, el médico ignora la lengua y las costumbres tzotziles y tiene un gran desprecio por los indígenas, 2) Los programas de salud no toman en cuenta la medicina de hierbas y las costumbres tzotziles, 3) El costo de las medicinas: “a veces sólo tenemos dinero para pagar la ficha (de la consulta), pero no para la medicina”.

El número 3 de Medicina Tradicional contiene una excelente guía práctica para la recolección y conservación de vegetales; presenta uno de los sistemas hindús de medicina tradicional. Incluye un artículo de Carlos Viesca sobre las raíces prehispánicas de la medicina tradicional mexicana, una relación de plantas medicinales usadas en odontología por Erich A. Wolley y una breve nota de Raúl Ibarra sobre los orígenes y principios fundamentales de la homeopatía.

El número 4 resultó inasequible. Y el 5, que inaugura el segundo año de vida, está dedicado a las investigaciones del IMEPLAN sobre las plantas medicinales de México. Carlos Viesca Treviño, de la sección de etnobotánica del IMEPLAN, publica “El papel de la historia y de la antropología en el estudio de las medicinas tradicionales mexicanas”, donde traza un panorama de las plantas medicinales usadas por diversos grupos étnicos a lo largo de la historia de México. “La etnobotánica en relación con los problemas de la salud en México”, de Philippe Lamy y Carlos Zolla, describe tales actividades en el IMEPLAN, más allá del estudio de la herbolaria y de las taxonomías populares. Esta entrega comprende también artículos sobre la química y la farmacología en el estudio de las plantas medicinales. La sección “Noticiero” informa que en el XLII Congreso Internacional de Americanistas programado en Vancouver, Canadá, del 10 al 17 de agosto de 1979, se llevará a cabo el simposio “Las Medicinas Tradicionales, alternativa de salud en América Latina”, “Integración de las poblaciones indígenas y medicina tradicional”, “Las medicinas tradicionales y su problemática específica en las grandes urbes”, “Organismos internacionales de salud y medicina tradicional”, “Políticas alternativas de salud y medicinas tradicionales”.

Una de las secciones más logradas de Medicina Tradicional es el fascículo que en cada número se dedica a una planta medicinal; acompañado de una bibliografía, describe su taxonomía y propiedades terapéuticas, los lugares donde se emplea, la ecología de su cultivo y finalmente valida o cuestiona el conocimiento empírico sobre sus propiedades. Otra sección interesante es el noticiero de eventos relacionados con la medicina tradicional.

Aunque la revista ha mejorado su confección, aún parece elaborada de manera artesanal; mucho ganaría incorporando a un corrector de estilo y evitando la publicación de ponencias, sin antes adecuarlas a una forma escrita. Aún así, Medicina Tradicional cubre la divulgación de un cuerpo de conocimientos que hasta hoy ha sido de poca estima e interés en los círculos académicos y de un área de investigaciones asediada por la ignorancia y la charlatanería.