Foro Internacional. Revista Trimestral publicada por El Colegio de México. México D. F. Vol. XVIII abril-junio de 1978 núm. 4.

La última entrega de Foro Internacional ha reunido una serie de ensayos sobre la cuestión petrolera. De estos, seis se refieren al caso mexicano y los otros dos a los Estados Unidos y Venezuela.

En su trabajo sobre el Plan Energético del Presidente Carter, Marcela Serrato analiza las causas que motivaron la adopción del plan: por un lado las necesidades energéticas de los E.U. y por otro la situación mundial imperante en este sector. Serrato registra las reacciones políticas que suscitó la propuesta del mandatario norteamericano en la Cámara de Senadores, donde se enfrentaron “los representantes de los intereses petroleros y los grupos liberales partidarios del Ejecutivo”. Finalmente señala los errores técnicos y políticos que contiene el plan y que han postergado su aprobación final.

Marco Negrón intenta un “Prediagnóstico para un Plan de Desarrollo Integral de la Faja Petrolera del Orinoco”, hecho por encargo del gobierno venezolano para “establecer políticas que contrarrestaran los efectos negativos de la explotación petrolera sobre todo en los aspectos sociales y ecológicos”.

Discutiendo el caso de México, Lorenzo Meyer hace un recuento de las experiencias históricas que sobre el problema de la exportación petrolera ha tenido el país. Este análisis histórico intenta destacar las “diferencias y permanencias” entre la situación que vivió el país hasta la nacionalización de la industria en 1938 y la que vive actualmente. Meyer abarca varios problemas: las posibilidades de negociación entre México y los Estados Unidos, el papel del sindicato petrolero y los trabajadores en la política energética del gobierno, el peso de la tecnocracia en las decisiones políticas y las posibilidades de que la explotación del petróleo redunde en un mejoramiento de la situación económica del país.

“El tipo de crecimiento económico que se impuso al país a fines del siglo XIX -escribe Meyer- y que culmina con el desarrollismo actual, ha llevado a callejones sin salida. Sin embargo, ahora se abre una posibilidad inesperada para rectificar algunos de los grandes errores del pasado, y de paso fortalecer al Estado en su papel de director del proceso económico. Si esta oportunidad se pierde, difícilmente habrá otra (…) y nuestros dirigentes no podrán alegar en su favor ninguno de los atenuantes del pasado.”

Con el objeto de analizar las perspectivas del desarrollo económico de México a partir de la política petrolera delineada recientemente, Antonio Yúñez Naude toca en su ensayo tres aspectos: en primer lugar, describe el modelo de crecimiento adoptado por México entre 1940 y 1970; en segundo lugar se refiere a las medidas del régimen de Echeverría que intentaban solucionar los desequilibrios creados en la etapa precedente, así como sus resultados; por último revisa la política llevada a cabo por el actual gobierno para salir de la crisis. Yúñez Naude discute las alternativas de política económica que el gobierno puede asumir aprovechando la utilización del petróleo para generar divisas; según su análisis uno de los problemas básicos que el auge petrolero no podrá resolver es el desempleo: “Respecto a los ingresos por la exportación de petróleo, es muy posible que a mediano plazo las divisas recibidas se utilicen en parte para el pago de la deuda pública externa (…). Si a esto agregamos la tradición de PEMEX de vender sus productos subsidiados en el interior, los ingresos con los que la actual administración podría contar para llevar a cabo un programa propio de empleo se reducen en cierta proporción.” Más grave aún resulta que dada la política económica hasta ahora delineado, “es de esperarse que los ingresos petroleros no repercutan en el bienestar de las mayorías, pues la prioridad es la de superar la crisis y sanear las finanzas”.

Eduardo Turrent también adopta una posición crítica ante la política energética del gobierno. La explotación intensiva de hidrocarburos -sostiene- presenta serios riesgos, uno de los cuales sería el agotamiento de las reservas. Más importantes aun son otros posibles efectos: “El programa de PEMEX, tal como se plantea actualmente, puede generar grandes problemas económicos: presiones inflacionarias y problemas de manejo de divisas por excedentes en la balanza de pagos”. Como alternativa para evitar caer en estos peligros, Turrent propone un programa alternativo: “reducir la producción de crudo en un 25 o 30 por ciento” respecto al programa anunciado por PEMEX. Al final del ensayo se revisan con cierta amplitud los errores técnicos y económicos en que se cayó al construir el gasoducto, debido al apresuramiento con que se procedió.

Haciendo un análisis comparativo entre el caso de Inglaterra y el de México, Laurence Whitehead señala las posibles repercusiones de la exportación del petróleo. Opina que en el caso de México hay riesgos de aumentar la dependencia tecnológica, pues “cerca de la mitad de los descubrimientos petrolíferos más recientes se han dado en zonas marinas y las compañías norteamericanas todavía retienen el monopolio tecnológico de las operaciones que se hacen en el mar”. Whitehead discute la conveniencia de mantener el monopolio estatal en la explotación de hidrocarburos: la burocracia que maneja este “monopolio” podría adquirir “excesiva fuerza interna”, y generar “la arbitrariedad y poca sensibilidad hacia los menos beneficiados”. A este despotismo interno podría agregarse una actitud de “sumisión y complicidad incontrolada” de la industria petrolera, frente a los “poderes centrales (a menudo extranjeros) superiores a ella.” Otro efecto observado en Inglaterra y que según Whitehead podría repetirse en México es que, al contrario de lo que espera el consumidor nacional, los precios de los hidrocarburos se elevarán relativamente para estar a la par del precio mundial; lo que produciría mayor inflación y recesión a corto plazo. Finalmente, y a diferencia de la mayoría de los autores que han tratado el tema, Whitehead no da por seguro el aumento en el precio del petróleo. Puede suceder que a principios de los años ochentas, cuando México se convierta en un importante exportador, el precio real sea inferior al de 1978 y que el control del mercado haya pasado de manos de los productores a manos de los consumidores.

En otro orden de cosas, Leopoldo García Colín escribe sobre la ciencia y la tecnología del petróleo. Divide su trabajo en siete secciones. Las cinco primeras corresponden a las fases más importantes de la tecnología petrolera: la exploración, la explotación, la refinación, la petroquímica y la investigación y desarrollo. La sexta sección se refiere a la investigación básica sobre la ciencia del petróleo, y la séptima contiene las conclusiones del trabajo.

Tratando de adoptar un punto de vista diferente al de casi todos los autores que han tocado el problema del petróleo, Marco Michel y Leopoldo Allub analizan la cuestión desde un enfoque regional destacando la repercusión que la explotación petrolera ha tenido sobre la estructura económica y social de las zonas productoras de Chiapas y Tabasco. De estos efectos destaca la violenta alteración de la estructura ocupacional y la expansión del ejército de subempleados o con empleos intermitentes. Es notable también el estancamiento en la producción de cultivos de ciclo corto, especialmente el maíz. De la misma manera y al ver inflados sus costos por la elevación de los niveles salariales, las unidades de producción agrícola se ven en la necesidad de intensificar el trabajo y aumentar la productividad. En el caso de las pequeñas y medianas unidades, lo anterior simplemente provoca crisis. Otro aspecto notable es que la estratificación social se ve remodelada: las nuevas élites son ahora los miembros del consejo directivo del Sindicato de Trabajadores Petroleros, los técnicos y funcionarios de PEMEX y los ricos empresarios agrícolas que han sabido aprovechar las ventajas del cambio económico. Este reacomodo ha tenido como efecto el desplazamiento de los empresarios agrícolas y pecuarios más tradicionales y la configuración de un proletariado de reciente ingreso en la zona, desorganizado y sin protección institucional.

La entrega de Foro Internacional incluye finalmente un apéndice estadístico sobre el sector petrolero mexicano entre 1970 y 1977, compilado por Adrián Lajous Vargas.