El día de ayer la Procuraduría General de la República (PGR) dio a conocer la formación de un nuevo grupo interdisciplinario que realizará un peritaje adicional en el basurero de Cocula, Guerrero. Hasta el momento, tanto la propia PGR como el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) han realizado tres peritajes distintos en la zona.

Consideramos relevante, ante el nuevo anuncio, poner a disposición del público las conclusiones a las que cada uno de los peritajes ha llegado, así como los documentos de los que se desprenden.

Por orden de aparición:

PGR:

Tomando en consideración la revisión técnica y criminalística al lugar de los hechos y capítulos de Observaciones y Consideraciones Técnicas del presente dictamen, es como se llega a lo siguiente:

Primera.- Se determina que el incendio ocurrido en el lugar ubicado en las cercanías de las coordenadas geográficas 18º12′ 16.50" Latitud Norte y 99º36’18.80" Longitud Oeste, lugar que corresponde con un paraje donde se localiza una hondanada utilizada como vertedero para basura, determinándose el punto de origen o "foco" del incendio, justamente en las coordenadas geográficas 18º12’16.5" N y 99º36’18.8"O, abarcando un área de 120 metros cuadrados que se encuentra en las cercanías de la parte central de la ladera descendiente de la hondanada utilizada como vertedero de basura.

Segunda.- Tomando en cuenta que las latas de aluminio descritas en el capítulo de observaciones, presentaron fusión se determina que la temperatura mínima alcanzada es del orden de 700ºC y toda vez que el punto de inflamación de los nemáticos encontrados en el área es del orden de los 1500 ºC, se establece que el incendio alcanzó una temperatura mínima de 700 ºC y una máxima cercana a los 1600 ºC.

Tercera.- La causa que produjo el incendio ocurrido en las cercanías de las coordenadas geográficas 18º12’16.50" Latitud Norte y 99º36’18.80" Longitud Oeste, lugar que corresponde con un paraje donde se localiza una hondanada utilizada como vertedero para basura, fue la acumulación deliberada de neumáticos o llantas, a la que posteriormente se le vertió un acelerante del fuego correspondiente a y una mezcla de hidrocarburos de tipo gasolina y diesel, exponiéndolos posteriormente a un elemento en ignición (flama de un cerillo o encendedor o a cualquier tipo de flama abierta), ocasionando con ello que el acelerante del fuego entrara en ignición, liberando toda su energía calorífica y temperatura de combustión, favoreciendo con ello que los neumáticos entraran en combustión, que al encotrar las condiciones ideales de material combustible y oxígeno permitieron que la temperatura se elevara hasta un rango que abarca los 1600º centígrados, ocasionando que el incendio se propagara de forma radial, provocando los daños que se describen en el presente dictamen.

Cuarta.- De acuerdo a las características de los restos óseos y dentales que se localizaron en el punto de origen o lugar de los hechos, se determina que el incendio alcanzó una temperatura máxima del orden los 1600ºC.

Quinta.- Tomando en cuenta la germinación y crecimiento de los entes vegetales encontrados en el lugar donde se ubico el origen del incendio, se establece que esta fue con fecha posterior al hecho.

Sexta.- El desarrollo de los entes entomológicos encontrados en el lugar de los hechos fue posterior al incendio.

Dictamen de Incendios, AP/PGR/SEIDO/UEDMS/871/2014, Folios 80002, 83278, 88350).

 

GIEI:

La versión oficial mantenida hasta ahora y basada en confesiones de inculpados es que el destino final de los 43 normalistas habría sido el basurero de Cocula donde habrían sido asesinados y sus cuerpos quemados. Para poder realizar una valoración técnica del caso, y de las acciones llevadas a cabo en la investigación específica de este episodio como parte de su mandato, el GIEI pidió un peritaje independiente al Dr. José Torero, una persona con reconocimiento mundial en investigaciones sobre incendios, para que realizara un trabajo de campo, examinara las pruebas, contrastara las declaraciones ministeriales de inculpados se pronunciara de acuerdo a sus conocimientos, experiencia, verificación en terreno y experimentos realizados en los laboratorios de la Universidad de Queensland, respecto a tres aspectos: 1) la posibilidad de la quema de 43 cuerpos en el basurero de Cocula, en el tiempo y con las circunstancias relatadas por algunos presuntos responsables, 2) que analizara el trabajo de recolección de evidencia efectuado por los peritos y 3) que ilustrara acerca de lo que se requeriría para que 43 cuerpos quedaran en condición de incinerados o “cenizas”.

1. Que no existe ninguna evidencia que apoye la hipótesis generada con base en testimonios, de que 43 cuerpos fueron cremados en el basurero municipal de Cocula el 27 de septiembre de 2014.

2. Toda la evidencia recolectada muestra que en el basurero municipal de Cocula sólo se han dado fuegos de pequeñas dimensiones cuya temporalidad no puede ser debidamente definida.

3. Toda la evidencia recolectada muestra que el mínimo incendio necesario para la cremación de estos cuerpos no pudo haberse dado en el basurero municipal de Cocula. De haber existido un fuego de esta magnitud, daños generalizados serían visibles en la vegetación y la basura. Ninguno de estos elementos muestra estos daños.

4. Es imposible establecer si los fuegos ocurridos en el basurero municipal de Cocula fueron de dimensiones suficientes para la incineración de uno o más cuerpos, pero no hay ninguna evidencia que indique la presencia de un fuego de la magnitud de una pira para la cremación de inclusive un sólo cuerpo.

5. No existe ninguna evidencia que muestre que la carga combustible necesaria para la cremación de cuerpos haya estado en algún momento disponible en las cercanías del basurero municipal de Cocula.

6. Los testimonios indican eventos que no son posibles dadas las condiciones generadas para lo que sería el fuego mínimo necesario para la cremación de 43 cuerpos.

7. También señala el peritaje las limitaciones científicas y técnicas que tuvieron los estudios realizados hasta ahora para una investigación de esta naturaleza por lo que sus conclusiones son en su mayoría erradas y en muchos casos no emergen de la evidencia material y de su posible interpretación.

Informe Ayotzinapa. Investigación y primeras conclusiones de las desapariciones y homicidios de los normalistas de Ayotzinapa, pp. 330-331. Disponible en http://bit.ly/1T2j12a

 

EAAF:

1. El examen multidisciplinario de la evidencia Biológica y No Biológica recuperada en el Basurero de Cocula y la información adicional reunida, no respalda la hipótesis de que hubo un fuego de la magnitud requerida y de la duración informada en la madrugada del 27 de septiembre de 2014 que habría arrojado como resultado la incineración en masa de los 43 estudiantes desaparecidos.

2. Hasta el momento, el EAAF no ha hallado evidencia científica para establecer correspondencia alguna entre los elementos recuperados en el Basurero de Cocula y los estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa,

3. En opinión del EAAF no existen elementos científicos suficientes por el momento para vincular los restos hallados en el Basurero de Cocula con aquellos recuperados, según la PGR, en la bolsa del Río San Juan, de donde proviene la única identificación positiva hasta la fecha de uno de los normalistas desaparecidos, Alexander Mora Venancio.

Resumen Ejecutivo, pp. 18. Disponible en: http://bit.ly/1o80Zis