México D.F., a 8 de julio, 2015

A la opinión pública

A la comunidad académica mexicana

Al Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT

A todas las instituciones mexicanas de educación superior

Los casos de plagios notorios se siguen presentando de forma recurrente en el medio académico mexicano. Hace poco salieron a la luz dos ejemplos más. El primero es el de Rodrigo Núñez Arancibia, profesor-investigador de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. El segundo es el de Juan Antonio Pascual Gay, profesor-investigador de El Colegio de San Luis. Ambos han sido denunciados; el primero ante el CONACYT y el segundo públicamente. Es cierto que en la página electrónica de la Facultad de Historia de la Universidad Michoacana hay un anuncio en el que se avisa que Núñez Arancibia ya no labora en la misma, pero no se señalan los motivos, ni que renunció (pues no fue cesado). En cuanto a Pascual Gay, sabemos que las autoridades de El Colegio de San Luis han turnado su caso al consejo académico para definir la postura de esa institución. Por último, en lo que concierne a El Colegio de México, el Centro de Estudios Sociológicos (en el que Núñez Arancibia obtuvo su doctorado en 2004), comunicó que este viernes (10 de julio) se pronunciará al respecto.  

Muchas instituciones académicas mexicanas carecen de medios legales para sancionar casos como los referidos, pero esto no puede ser excusa para no condenar públicamente prácticas que atentan contra la esencia del trabajo académico. Pasar por alto cualquier caso de plagio contribuye a generar un ambiente permisivo y poco riguroso, del que esta práctica se nutre y que a su vez fomenta. Como en ocasiones anteriores, los vacíos legales en materia de plagio permiten que éste no solamente no sea castigado, sino que contribuye a crear un ambiente de simulación y de encubrimiento que solo beneficia a quienes no se toman el trabajo académico en serio. A fin de cuentas, la producción del conocimiento en México se ve afectada por unos cuantos, pues la inmensa mayoría de los investigadores del país lleva a cabo su trabajo con rigor y honestidad.

Solicitamos a las principales instituciones académicas mexicanas de educación superior, así como al CONACYT, que diseñen y pongan en práctica los mecanismos necesarios para que todas las universidades del país puedan tomar las medidas correspondientes cuando el plagio se presenta. Estamos convencidos de que el CONACYT debe tomar cartas en el asunto, por su naturaleza misma, por su participación en procesos de evaluación, por su alcance nacional y porque los científicos y académicos adscritos al Sistema Nacional de Investigadores, así como los que participan de sus programas de financiamiento, se benefician de dinero público.

Por otro lado, esta es otra buena oportunidad para insistir en el rigor con que las instituciones académicas mexicanas de educación superior deben realizar las labores de titulación, contratación, evaluación, permanencia y promoción. Asimismo, pone una vez más sobre la mesa la necesidad de que las publicaciones periódicas académicas en nuestro idioma concedan a la labor de dictaminación de artículos toda la importancia que merece. En nuestra opinión, pocas cosas pueden elevar tanto el nivel de una institución académica como el conjunto de las labores mencionadas. Realizadas con criterios adecuados de exigencia, todas ellas pueden contribuir significativamente a la detección y reducción del plagio.

Por último, no está de más apuntar que casos de plagio como los mencionados tienen repercusiones internacionales negativas para el medio académico mexicano. El plagio afecta a la investigación no solo internamente; también deteriora la imagen de nuestro trabajo y de nuestra vida académica a escala internacional.

Marco Antonio Landavazo, Univ. Michoacana

Ariadna Acevedo, CINVESTAV

Rafael Rojas, CIDE

Iván Escamilla, UNAM

Soledad Loaeza, COLMEX

Ignacio Almada Bay, COLSON

Fausta Gantús, Instituto Mora

Alfredo Ávila, UNAM

José Antonio Aguilar, CIDE

Guillermo Sheridan, UNAM

Elisa Cárdenas, U de G

Jesús Rodríguez Zepeda, UAM-I

Daniela Gleizer, UAM-C

Benjamín Arditi, UNAM

Juan Ortiz Escamilla, UV

Eugenia Roldán, CINVESTAV

Gabriel Negretto, CIDE

Antonio Azuela, UNAM

Roberto Breña, COLMEX

 

22 comentarios en “Sobre el plagio académico

  1. De acuerdo, igual para que sirva a estudiantes de posgrado que también lo hacen con regularidad….

  2. Es lamentable lo que ocurre, yo conozco un caso de un profesor investigador que incluso tiene dos plazas, en la ENAH y en la UACM que plagio un artículo par realizar su tesis de maestría. Que hacer?

    • ¿Que hacer? Decir su nombre y aportar pruebas parq que sea exhibido. No me extraña porque La UACM no es una universidad

  3. Algunos académicos plagian toda la investigación y los resultados de sus investigaciones a sus propios alumnos sin siquiera ser merecedores de crédito por su labor.

  4. Muy bien por llamar las cosas por su nombre! No son “equivocaciones”, “errores” ni “descuidos”, es la violación flagrante de los derechos de autor que da becas, títulos universitarios, cargos, etcétera.

    En Colombia estamos igual. Solo ver la página http://www.plagiosos.org para darse cuenta que abundan los “académicos” de papel y no hay sanción, las universidades encubren y niegan pero no quitan cargos ni títulos. Tres casos entre otros:

    MARTÍN PRÁGER M. y EFRAÍN ESCOBAR G. publicaron el libro “Agricultura y ambiente” en el cual se robaron el trabajo intelectual de ALFREDO OSPINA y otros investigadores. Cerca del 90% del libro de Práger y Escobar es copia pero la UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA no ha podido concluir la investigación preliminar más de 10 años después ni retiró a MARTÍN PRÁGER MOSQUERA de la decanatura sino que sacó los libros fraudulentos de circulación. ENCUBRIMIENTO SIN SANCIÓN.

    MARÍA SALOMÉ SÁNCHEZ MONSALVE se graduó de la Licenciatura en filosofía de la PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA de Bogotá con un trabajo de grado plagiado de LEOPOLDO ZEA y otros autores (“Filosofía y cultura latinoamericana: una reflexión desde Leopoldo Zea” 2010). Hizo el Máster en estudios comparativos de Literatura, Arte y Pensamiento en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Qué ventajas le dará ese “imperialismo académico”? ENCUBRIMIENTO SIN SANCIÓN.

    DIONY GONZÁLEZ RENDÓN es egresado de la UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA de Medellín, publicó en la Revista Escritos el artículo “Acerca de los progymnasmata” (2008) escrito originalmente por JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ DELGADO. DIONY GONZÁLEZ trató de borrar las pruebas del fraude y dio una “retractación”. Ahora cursa el Doctorado en Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid como BECARIO DE COLFUTURO (elegido entre muchos postulantes). Más “imperialismo académico”? SIN SANCIÓN Y CON BECA!

    Se hizo denuncia de estos casos sin éxito, entonces que se propague esta información. Si las instituciones no sancionan al menos que haya sanción social. Que las infracciones se hagan públicas, no es bulling, así se responde al encubrimiento y la impunidad. NO MÁS SILENCIO NI EN COLOMBIA NI EN MÉXICO! NO MÁS COMPLICIDAD INSTITUCIONAL!

    • Existen métodos para determinar cuando existen errores o descuidos, a las cosas por su nombre, tu lo has dicho. Que pena que suceda esto en América Latina… por lo menos en México, habrá cacería de brujas y lo más probable es que terminen por cerrar CONACYT (es la tirada presidencial), excelente pretexto esto de los plagiarios. Saludos

  5. El plagio solo es la punta del iceberg, de lo que pasa en algunas universidades, el detrimento de la calidad no es sólo por esta situación. Ejemplos la simulación, falta de vinculación con la sociedad. Alguien se habrá preguntado el impacto de las universidades sobre todo del interior del país. Que son controladas por grupos de poder, gobiernos de los estados, la lista es muy larga

  6. Comparto la opinión del documento y me uno a la petición. Tristemente también muchos alumnos roban materiales inéditos de investigadores durante sus servicios sociales. Después usan ese material para tesis y publicaciones, con el aval de otros maestros. No son plagios formales pero si abusos de confianza y prácticas abusivas que no benefician a nadie. Creo que todas estas actitudes nocivas se evitarían si educamos pero también si sancionamos con absoluto rigor.

  7. Ocurre con frecuencia que los investigadores (o profesores) roban el trabajo de estudiantes aventajados, lo que desmotiva enormemente a cualquiera que se esfuerce por hacer ciencia de nivel. He visto mucho mas esto último que lo que ustedes mencionan. Un título de Dr. no necesariamente es sinónimo de buen científico, ni mucho menos habla de la moral de algunos.

  8. Entre los estudiantes el plagio es muy frecuente. Al nivel Medio Superior y Universitario. Desarrollan sus trabajos copiando párrafos y después “pegando” esto ha aumentado en la medida que evolucionan los programas de Microsoft .

  9. Más que lamentable es nauseabundo que en tan altos niveles de educación se “copie y se saque acordeón”. Un fraude en el que el primer engañado es la persona que lo comete, aunque no se le descubra. Decepción.

  10. Pero el problema no solo es personal también institucional. Las instituciones, a pesar de tanto hablar de rigor y tanto trámite burocrático, no tiene mecanismos para elaborar y evaluar los materiales presentados; y no solo de los alumnos principalmente de los profesores investigadores. Por otra parte, es la muestra generalizada de que cuando se da dinero en exceso la gente hace lo que sea para conseguirlo. En otras palabras, se les está pagando demasiado a los llamados profesores investigadores y eso crea ambientes escasamente éticos.

  11. DEFIENDEN EN LA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO A QUIEN COMETE PLAGIO

    Académicos del Colegio de Valenciana, de la Universidad de Guanajuato, firmaron una carta en defensa del profesor Juan Pascual Gay, que fue despedido del Colegio de San Luis (Colsan), donde laboraba como profesor en el área de Literatura, por cometer plagios reiterados, en concreto de un artículo del doctor Guillermo Sheridan publicado por Pascual Gay en el año 2000 en una revista de Barcelona, de una tesis de dos alumnos suyos que le denunciaron por este hecho en el año 2006, además de extraer párrafos de obras de otros autores para presentarlos como propios, actos delictivos, por robo de propiedad intelectual, que demuestran la intención clara de Pascual Gay por cometerlos.

    Los académicos de la Universidad de Guanajuato, en una carta contradictoria publicada en la revista Nexos (https://www.nexos.com.mx/?p=25649), dicen que la “falta” cometida por el doctor Pascual no es razón para el linchamiento público porque el denunciado “ha destacado por tener una trayectoria brillante y honesta”, y así tratan de excusar o quitar peso a los delitos cometidos rebajándolos a la categoría de “falta”, como si aprovecharse del trabajo y esfuerzo ajeno, como es escribir una tesis, fuera un hecho liviano que se puede valorar como algo anecdótico que no demerita esa “trayectoria brillante y honesta”. El planteamiento de dicha estrategia de defensa, para señalar que hay un delito que debemos pasar por alto en su denuncia pública, por eso del linchamiento mediático, es como si al marido que asesina a su esposa hay que excusarle porque anteriormente llevó una vida normal y honesta. Un delito es un delito, algo tan vergonzoso como el plagio de una propiedad intelectual, y ha de ser expuesto, tal como es, para que sirva como ejemplo y para que otros no lo vuelvan a cometer, y tratar de exculpar al autor de un plagio, siendo por demás académico, resulta una falta de honestidad al denigrar el nivel y los modos académicos en defensa de quien cometió un acto de corrupción.

    Y ahora cabe preguntarse lo siguiente: ¿En qué lugar dejan los académicos firmantes de esa carta a la Universidad de Guanajuato y al Colegio de Valenciana? ¿Cómo se pueden presentar ante sus alumnos cuando salen en defensa de alguien que plagió una tesis de dos alumnos?

    Cometer un delito de plagio de la propiedad intelectual debe ser castigado, repudiado por la sociedad, y no cabe ninguna excusa para tratar de rebajar en su gravedad a las personas que lo cometen, por ello resulta una verdadera vergüenza que salgan en su defensa aquéllos que deben hacer valer la honestidad académica. La herida cometida por los firmantes de la carta de mención es profunda, muy profunda, porque ponen a la Universidad de Guanajuato y al Colegio de Valenciana como instituciones que defienden a quien comete un delito que no se puede exculpar, rebajarlo o pasar por alto.

    Pablo Paniagua

    Direcciones de interés:
    https://www.nexos.com.mx/?p=25563
    http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/letras/2015/07/24/despide-el-colegio-de-san-luis-juan-pascual-gay
    http://www.eluniversal.com.mx/articulo/cultura/letras/2015/07/24/despide-el-colegio-de-san-luis-juan-pascual-gay
    http://pulsoslp.com.mx/2015/07/25/pascual-gay-plagio-otro-texto/

  12. Totalmente de acuerdo con el texto de los colegas; desafortunadamente ésta es una práctica más recurrente de lo que esperaríamos, y no solo en México, por lo que habría que atacarlo de raíz con castigos ejemplares, como se ha empezado a hacer y esperemos que siga haciendo.
    Respecto a la carta en defensa a Juan Pascual, creo que habría que tener responsabilidad académica e institucional, y pensar que, como bien se ha mencionado en diversos comentarios, estamos formando estudiantes y no podemos enviarles mensajes equivocados

  13. GUANAJUATO, CUNA DE PLAGIARIOS

    La carta de un grupo de académicos (https://www.nexos.com.mx/?p=2564) defendiendo a un plagiario, la mayoría de la Universidad de Guanajuato, no es extraña si se revisa la historia de ese estado:

    1. Vicente Fox, guanajuatense, expresidente de México, plagió el programa de gobierno que usó durante su periodo como gobernador de ese estado y lo presentó como tesis de Licenciatura en la Universidad Ibaeroamericana (http://www.jornada.unam.mx/1999/03/28/mas-pastrana.html).

    2. María del Pilar Ortega, guanajuatense, fue acusada de plagio al hacer “copy-paste” para su “maestría en Harvard” (http://www.adnpolitico.com/2012/2012/09/25/la-suplente-de-lujambio-acusada-de-plagio-en-harvar)

    3. Fausto Alzati, guanajuatense, mintió en sus currículums, lo deseignaron Secretario de Educación, y cuando lo descubrieron, alegó que todo era una farsa,pero todo se comprobó. regreso a la administración federal y lo volvieron a correr por falsedades (http://www.milenio.com/politica/Despiden_a_director_de_tv_educativa-poema_pena-Fausto_Alzati-Aurora_Reyes-Fausto_Alzati_y_Ernesto_Zedillo-Alzati_y_SEP_0_318568481.html)

    4. La Universidad de Guanajuato solapó durante 15 años a un plagiario, Juan Miguel Ramírez Sánchez, quien mintió sobre su título, y llegó a ser rector de uno sus campus (http://www.excelsior.com.mx/2012/09/07/nacional/857903)

    5. La Universidad de Guanajuato es una de las principales universidades estatales que contrata a “Doctores” con títulos patito, actualmente con más de 5 en puestos directivos (http://elcuadrodedeshonor.blogspot.mx/search/label/Universidad%20de%20Guanajuato)

    6. Diego Leyva, guanajuatense, ex-candidato del Partido Acción Nacional para una diputación, plagió una canción para su campaña (http://zonafranca.mx/presunto-plagio-de-diego-leyva-en-cancion-tribalera-le-costaria-mas-de-4-mdp/)

  14. ¿Cómo es posible que un hombre que ni siquiera tiene el doctorado sea SNI III? Pascual Gay nunca presentó su tesis doctoral en el Colmex. Y Aurelio Pérez lo sabía. Un fraude todo esto.

  15. A menos, claro que ya hayan borrado todas las huellas de su paso por el Colmex, aunque sigue apareciendo como estudiante de la generación 90-93 http://cell.colmex.mx/index.php/alumnos/generaciones/doctorado-en-literatura-hispanica
    Por cierto, que si revisan el año en que muchos de sus notables investigadores presentaron el examen de grado, verán que muchos tardaron veinte años o más en obtener el doctorado.
    http://cell.colmex.mx/index.php/alumnos/tesis-doctorado-en-literatura-hispanica