A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

La cantante Gloria Trevi le pidió a Sabina Berman que investigara todo lo sucedido en el caso que la llevó a estar en medio de uno de los escándalos más sonados de la farándula mexicana. Sabina Berman cumplió la tarea de manera cuidadosa y profesional, y ahora la presenta en un libro editado por Planeta. Publicamos aquí un fragmento de este trabajo periodístico


Capturado por la Interpol, encerrado y aislado en la cárcel de Brasil, el Señor de las Llaves se desespera y se vuelve errático. Distribuye las llaves del reino entre las chavitas de su harem: envía a México a las tres hermanas De la Cuesta, directoras de Conexiones Americanas, para vender propiedades y hacerse de dinero en efectivo.

Llegan a México con niños pequeños en los brazos.

Las chicas sonríen a las cámaras mostrando a los bebés. Se niegan a hacer declaraciones, pero sus fotos salen en las primeras planas de Latinoamérica.1

Un par de meses después, y reanudando la competencia intrafamiliar, Karina recupera el centro de los reflectores. Denuncia por fin a Sergio.

En una declaración ministerial de ocho horas, narra cómo Sergio la sedujo cuando ella tenía 12 años y denuncia también con detalles escabrosos los castigos físicos y psicológicos a los que la sometió a ella y a las otras niñas.

En las fotos del momento se ve a Karina a la salida del ministerio subiendo a una camioneta de lujo y por la ventanilla volviéndose a la prensa para entregarle su rostro maquillado, estupendamente hermoso.

La denuncia de Karina es la prueba incontrovertible de que el Ogro ha perdido sus poderes. Que desde atrás de las rejas carcelarias no puede ejercer algún castigo. Los cuartos por donde ahora las jóvenes caminan ya nadie puede cerrarlos con llave. Pueden decir y hacer sin llevar una custodia al lado que informe a Sergio.

Así que a continuación las otras muchachas del harem denuncian. 

Y luego, otras jóvenes más, que nadie sabía que pertenecieron al harem, denuncian.

Fotos. Más fotos. Más hojas de periódico. Más menciones en noticiarios y programas de la farándula. El caso Trevi-Andrade es ya un subsector de la industria del entretenimiento.

 

05-gloria-1

En contraste, Sergio vive una agonía. La media mentira de un cáncer que argumentó para que Gloria abandonara los escenarios, le ha encarnado en una verdad que lo inmoviliza. El síndrome de Guillain-Barré.

Me dirá Gloria:

—Era muy penoso verlo [en la cárcel]. Tuvo su momento en que casi se arrastraba y andaba con una andadera. Luego ya no pudo más andar con andadera y tuvieron que llevarlo cargando.

Otra vez Gloria:

—Y cada vez que una de sus fieles enamoradas lo traicionaba, yo lo veía llorar y golpear las paredes. 

—Y lo fueron traicionando todas.

—Una tras otra.

Katia y Carla de la Cuesta esfuman los dineros y las propiedades de la tribu.

—¿Ellas se quedan con la fortuna?

—Se quedan con un terreno y venden las otras propiedades. Parte del dinero se lo dieron a los abogados. Pero yo creo que [más bien] se lo repartieron, entre los abogados y ellas.

Sólo Gloria y María Raquenel le son todavía leales a Sergio y obedecen sus órdenes, por absurdas que parezcan.

Sergio les prohíbe otra vez separar sus casos del suyo y volver a México, como les aconsejan sus abogados.

 

En julio de ese mismo año 2000, Sergio declara a una televisora española que ha tenido una hija también con Gloria, y que la niña murió en un accidente.

Un acceso de sinceridad o tal vez un intento de prevenir una acusación todavía más grave que la de la corrupción de menores. La de homicidio imprudencial de un bebé.

Y la diligente Karina aprovecha en México la revelación para promover la inminente salida de su libro. Anuncia que ella conoce el destino del cuerpo de Ana Dalai. No va a revelarlo, pero quien quiera conocerlo, debe comprar su libro, donde lo contará.

Gloria le llama de la cárcel de Brasil para decirle:

—Mercenaria. Sí, se lo dije, por estar utilizando la memoria [de mi hija], de algo tan puro. [Le dije] que ella sabía lo que me había dolido, había escuchado mis aullidos. Pero a ella qué le iba a importar, si como madre no le importó su hijo.

 

Cámaras de televisión en la cañada embasurada.

Liliana, la joven por quien Gloria siente una especial simpatía, su amiga, su confidente, lleva a Laura Suárez y las cámaras de TV Azteca a la zona de Recreiro, en los márgenes de Río de Janeiro, al sitio donde dejó el cuerpo de la hija de Gloria.

Lo dicho: un basurero en una cañada, bajo un puente vehicular.

Hay sin duda caminos más desdichados que otros para llegar a la pantalla de la Fama: Liliana narra y muestra cómo una noche, la del 14 de noviembre de 1999, acompañada de Sonia Ríos y Karla de la Cuesta, tiró a un canal sucio una bolsa verde, la pañalera donde se encontraba, envuelto en una bolsa de plástico, desnudo y posiblemente destazado, el pequeño cuerpo.

 

En la inauguración de la instalación de un artista alemán, en el Museo de Arte Contemporáneo, entre mamíferos erectos con vasos de whisky en las diestras y bocas incesantemente parlanchinas, se acerca a mí la publirrelacionista de Gloria.

Una mujer de pelo largo y con una chamarra de cuero larga. Me habla entre el vocerío y apenas logro entender lo que me pide:

—Un artículo para la revista Gatopardo.

—¿Sobre Gloria? —silabeo para que en el ruido me comprenda.

Ella acerca sus labios a mi oreja y me cuenta. Están en plena campaña de cambio radical de la imagen de Gloria.

Un cambio que ha iniciado gracias al publicista Pedro Torres, que ha grabado el video de su canción Pruébamelo, un video producido a todo lujo y en el que aparecen como extras los hijos de las familias más encumbradas del jet set mexicano.

—¿En serio? —pregunto.

Ni más ni menos hijos de magnates y ex presidentes.

Y los ratings de El Show de los sueños son espectaculares.

—Ah mira —digo yo.

—¿Viste el programa de VH1 Behind the music sobre Gloria?2

Aquel que Gloria me pidió que viera.

—Sí, lo vi —digo.

Un documental enrielado en la historia A, la del ascenso a la Fama: los conciertos, las actuaciones insolentes en escena, los discos de platino. Un documental que da a la historia B, la de la Infamia, la del harem, la de la corrupción de menores y la cárcel, no más de 10 minutos distribuidos en menciones superficiales y dispersas.

—Además la revista Quién tal vez acepte colocar a Gloria en la portada en un futuro cercano —dice la publirrelacionista en mi oreja.

—¡Qué cosa! —me admiro.

Acerco mis labios a la oreja de la publirrelacionista.

—¿Gloria te contó de qué estamos hablando ella y yo?

—Claro —alcanzo a oírla.

Le digo que lo que yo pudiera escribir abordaría los años de la Gran Tragedia. ¿Es lo que conviene publicar ahora que Gloria está por ser nombrada oficialmente por Quién figura del jet set?

—Escríbelo —me insiste la publirrelacionista—. Lo que nos importa es que tú lo publiques con tu nombre.   

—Déjame pensarlo —digo yo.

 

Alberto Tavira, por entonces reportero estrella de la revista Quién, me contará que la decisión de poner o no en la portada a Gloria no sucedió sin análisis. Se discutió en una junta de editores si Quién no cambiaba sus criterios al hacerlo.

Las editoras originales de la revista, ellas mismas hijas de familias de alcurnia, estaban en contra, mientras una nueva ola de reporteros, venidos de la clase media y con diplomas profesionales de periodismo, juzgaban que el comeback de Gloria, su retorno y ascenso por la Fama, tenía un atractivo irrenunciable.

La pieza central del debate fue el video de la canción Pruébamelo, producido por Pedro Torres.

Se fue listando a las figuras del jet set que ahí aparecían. Lo antes dicho, descendientes de presidentes, gobernadores, narcotraficantes y actrices famosas.

Si ellos habían acogido en su seno a Gloria, ¿quién era Quién para excluirla?

Crisis de identidad en Quién. O bien Quién había dejado de entender quién era gente bien o la gente bien ya no era tan buena.3

 

A medianoche, llego a mi estudio. La misántropa mulata de ojos verdes está en la cocina sirviéndose un café. Un cigarro colgando de un labio, los tenis cereza sin agujetas.

Me sirve otro a mí.

Le cuento que sin saberlo estoy incluida en la campaña de cambio de imagen de Gloria.

—No vuelvas a escribir un guión sobre alguien vivo —me aconseja—. Escribe de gente muerta, es la más fiable. O la gente imaginaria, ésa es la más decente.

—O me busco trabajo en el ¡Hola!

—O en un Kentucky Fried Chicken, amiga.

Me lo dice directo:

—Creo que te tendieron una trampa, Berman.

Le digo que no lo creo:

—Gloria tiene motivos legítimos para contarme su historia.

—Ja ja —dice la mulata insidiosa—. El día en que Gloria salga en la portada de Quién, Gloria ya no estará interesada en que tú ni nadie aclare nada de su pasado. La Fama es una luz intensa que borra toda mácula.

—Ven —le digo.

La llevo a la salita del estudio.

—Quiero que oigas esto.

Para ahora no sólo las cuatro paredes de la salita están recorridas por una sucesión de hojas, o grupos de hojas, enchinchadas, y también aparecen en muchas hojas post-it amarrillos.

Cada post-it es un lugar donde se revienta la historia. Con su letra minúscula, Claudia ha escrito lo que queda en duda o es contradictorio.

Nos sentamos ante la mesa de mármol blanco, la mulata misántropa y yo, colocamos los tarros de café en el mármol y yo coloco la grabadora al centro. Recorro la cinta hasta casi su final.

Clic.

Enciendo la grabadora.

Suena la voz de Gloria:

—Te digo qué sí espero de esta película, Sabina. Que dé mucha luz y mucha claridad a lo que realmente pasó, porque hay gente que dice “Hay cosas que no quedaron claras”. Y es que lo que pasa es que hubo muchas versiones.

Me lo escucho decir:

—Como para enloquecer.

—Así es —dice Gloria en la grabación—. Como para enloquecer. Así que si tú, ya con imparcialidad y coherencia, te das cuenta de las contradicciones tan grandes, y logras hacer una historia clara y cierta, que se narre con imágenes… Porque lo visual para la gente se vuelve realidad. Mucho más que cualquier discurso. Una imagen sí vale más que mil palabras. ¿Y sabes qué, Sabina?

—Dime, Gloria.

—Yo sí creo en la justicia divina y no pretendo ser cruel como fueron conmigo, pero sí me encantaría que [lo que resultara] fuera lo más apegado a la verdad.

Clic.

La cinta se corta.

 

Claudia me dice:

—Pues entonces enfréntala con las contradicciones.

Las contradicciones internas de su relato y las contradicciones de su relato con las narraciones del EXPEDIENTE.

—¿Cuándo ves a Gloria? —pregunta Claudia.

—Mañana en la noche.

Claudia se pone en pie. Va desenchinchando de la pared fajos de hojas tamaño oficio.

Coloca un altero de unas 500 hojas tamaño oficio ante mí, repletas de post-it amarrillos.

—No leas sólo lo circulado. Léelo todo. La noche es joven y todavía fresca.

Se irá volviendo densa y pesada.

 

“Me atrapó la mente”. “Me atrapó la mente”. “Yo ya no tenía voluntad”. “Me dejaba sin comer días enteros”. “Me golpeaba con un cable”. “Se apoderó de nuestra mente y criterio. Actuábamos solamente por instinto y temor”.

Lo primero que llama la atención de las declaraciones de las niñas del harem es la coherencia entre sus relatos. Incluso el uso de las mismas palabras e ideas.

No es casual, dada la convivencia estrecha, de cierto incestuosa, que tuvieron durante años. La obligación de ser custodias unas de las otras. El aislamiento de otras jóvenes y de su propia familia. El haber compartido al mismo amante. Y dado que fueron, cada una, sometidas al mismo método de la captura de sus voluntades.

…en el recuento de los daños
lo material todo lo perdí,
perdí mi casa y mis amigas,
todo lo mío te lo di…

De El Recuento de los daños, la canción de Gloria Trevi.

…entre los desaparecidos:
mi resistencia y mi voluntad,
y hay algo mutilado que he pensado
que tal vez era mi dignidad…

¿Qué es una cultura? Las formas con que una sociedad enfrenta la vida y la muerte.

¿Y qué es la cultura de un clan? Las formas en que un grupo minúsculo de individuos enfrenta la vida y la muerte, rompiendo las leyes de su sociedad original.

Sergio Andrade declaró en una revista que no le importaba la moral.

—La moral viene de la costumbre —explicó.

Sergio fue un experto en trastornar las costumbres establecidas. De ahí su éxito como promotor de Gloria. Cada transgresión de lo ya visto, lo ya escuchado, lo consabido, sacudió a la sociedad y fue un éxito de Sergio como manager.

La irrupción de la greña de Gloria y su estilo anárquico. La publicación de los calendarios con jóvenes desnudas. La sinceridad femenina en las canciones de amor. No menor: el control de Sergio sobre las televisoras, antes de la sumisión a ellas.

Pero la moral tiene otra acepción, anterior a la que la describe como lo que se acostumbra. En su primera y radical acepción, la moral significa la distinción del bien y el mal, y cuando uno se aleja de la moral establecida en las costumbres, corre el riesgo de descubrirse de pronto perdido en un territorio salvaje.

05-gloria-2

Un terreno bárbaro donde uno no encuentra modelos de conducta y donde el mal, entendido en su acepción radical como lo destructor, no se topa con impedimentos para arrollar a la misma vida.

Lo supongo, éste fue el caso de Sergio y su tribu. Al romper varias leyes morales de nuestra sociedad para establecer otras (la poligamia, la pederastia), Sergio fue quedándose sin modelos morales, y en cierto momento se despeñó en conductas claramente destructoras, primero de la dignidad humana, luego de la vida misma.

 

“Me encerró 30 días”. “Si no me acostaba con él, golpeaba a mis hermanas”. “Como lo rechacé, me guardaron en el cuarto que llamaban el cuarto del pescador”. “…trabajaba cargando lodo de una parte del jardín a otra parte del jardín”. “Pedíamos limosna”. “Éramos objeto de tanta crueldad física y mental…”.

(Omito los nombres de estas jóvenes. No veo para qué exhibir, otra vez, la indignidad que vivieron.)

 

Sabina Berman
Escritora, dramaturga y ensayista. Entre sus libros: El dios de Darwin y La mujer que buceó dentro del corazón del mundo.


1 http://www.orizabaenred.com.mx/cgi-bin/ web?b=VERNOTICIA&{num}=6106 http://busquedas.gruporeforma.com/reforma/ Documento/Impresa.aspx?id=94450-1061&url =&text=hija+trevi+gloria&tit=Re%fanen+a+h ijos+de+Andrade#ixzz36FvMcwSe

2 https://www.youtube.com/ watch?v=d9x9ewWPwkg

3 https://www.youtube.com/watch?v=rT_ugstr-qAk

 

3 comentarios en “Gloria. Una historia sobre la fama y la infamia

  1. DEL RIDICULO A LA BANALIDAD..¡¡¡,,,…ESTO NO ES MAS QUE EL ESPECTACULO DE LA ACEPTACION POR DINERO…..¡¡¡

  2. Fue una víctima, y era el escaparate para atraer a las demás jóvenes, pero no le quita el carácter de víctima, hoy, al paso del tiempo, Gloria puede abrirse para contar su parte de la historia y como profesional en psicología será interesante analizar los perspectiva.

  3. Después del espantoso programa Sha la lá de Sabina, le perdí el poco respeto que le tenía. Sí, lo sé, es parte de los intelectuales mexicanos y las vacas sagradas. Tiene una narrativa un tanto confusa y rebuscada, a la vez efectiva. Entró a las verdades de Gloria que van desde la inmoralidad de Andrade hasta el roce bastante cuestionable de la cantante: el jet set (por cierto, anacronismo que dudo que las nuevas generaciones sepan qué es, sin embargo para los adultos, más que claro) compuesto de juniors y a los que no solo les hizo «favor la Revolución», sino el narcotráfico. Ese microcosmos es análogo a la impune conducta de nuestros políticos nuevos ricos saqueadores: poder, dinero, asesinato. Mucho pathós y crudeza hasta decir basta. Puede ser tan vano como la infame revista «Quién», sin embargo, el poder de la palabra de Sabina es potente y devastador, como su mirada de casta privilegiada (sepa si porque se sabe intelectual, vaca sagrada o pertenece a la impenetrable clase alta). Yo que Gloria busco a Juan José Origel para que me hiciera un especial del inmundo Tv y Novelas o la espantosa cabeza de TV Notas. No sé que me atrajo más de este fragmento si la narrativa de Berman o el morbo.