El Dios malvado cometió fornicación

Pues bien, este Señor y creador ordena en el Deuteronomio: “Si un hombre ha yacido con la mujer de otro, que mueran los dos, el adúltero y la adúltera; y tú extirparás el mal de Israel” [Dt 22, 22]. Y además: “Un hombre no tomará a la mujer de su padre, ni levantará su cubierta” [Dt 22, 30]. En el Levítico, el mismo Señor dice: “No descubrirás la vergüenza de tu padre” [Lv 18, 8]. Y además: “Si uno ha yacido con su propia madrastra y ha descubierto la vergüenza de su padre, sean muertos los dos” [Lv 20, 11].

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Publicado en: 2014 Febrero, Cabos sueltos