2013 ha sido un año difícil en todo el mundo. La violencia, las tensiones bélicas, el terrorismo, la crisis económica y las grandes catástrofes naturales lo marcaron, como lo han hecho cada anualidad desde hace ya varias décadas. Por suerte y como eficaz bálsamo, en el mundo de la música y, en especial, dentro de los terrenos de eso que seguimos llamando rock, el balance es muy positivo en lo internacional (y para no variar, bastante pobre en lo nacional). He aquí los que a mi modo de ver son los 15 álbumes fundamentales del año en orden decreciente.

Machineries of Joy

15. British Sea Power. Machineries of Joy. Una obra magnífica que aprovecha los recursos del estudio de grabación para entregar un álbum hermoso y elegante, divertido y seductor. El poderío de la mar británica a plenitud.

 

Overgrown

14. James Blake. Overgrown. El talento de este joven cantante y compositor es notorio en su segundo disco, un trabajo propositivo y lleno de canciones amorosas en ambientes cargados de neblina y lobreguez. Misterio y romanticismo decimonónico traducido en inquietantes baladas electrónicas.

 

Trouble Will Find Me

13. The National. Trouble Will Find Me. Un disco plagado de paradojas. Dulce pero ansioso, conmovedor pero exasperado, bello pero demoniaco, con una música que hace honor a la vulnerabilidad humana y a la insignificancia final de los sentimientos. Una obra con hermosura y tristeza.

 

Amok

12. Atoms for Peace. Amok. La creatividad de Thom Yorke no deja de sorprender. Con este primer disco de su proyecto alterno ofrece una serie de composiciones audaces y propositivas. Un álbum estupendo, tan cerebral como emocional, tan técnico como visceral.

 

The Invisible Way

11. Low. The Invisible Way. El grupo antigrunge por antonomasia en un plato sutilmente minimalista. Producido por Jeff Tweedy, The Invisible Way es una obra de gran madurez creativa, una colección de canciones intensas y entrañables.

 

Monkey Minds in the Devil’s Time

10. Steve Mason. Monkey Minds in the Devil’s Time. El tercer álbum solista del líder fundador de The Beta Band es una colección de brillantes gemas en las que desarrolla algunas de sus inquietudes de crítica social, pero sobre todo propone una música estupenda, variada, inventiva.

 

Reflektor

9. Arcade Fire. Reflektor. Aguardado con ansiedad por tirios y troyanos, el cuarto opus de los canadienses no alcanzó las alturas de sus tres antecesores. Un disco digno de aparecer en las listas de lo mejor del año, pero era tanto lo que se esperaba que no cumplió con las expectativas.

 

Loud City Song

8. Julia Holter. Loud City Song. Música profunda de matices atmosféricos y poéticos. Julia Holter ha producido un disco que es una obra de arte en la que sus acercamientos al rock, el jazz, la electrónica, el dream pop y el avant-garde sólo pueden describirse como perfectos.

 

Like Clockwork

7. Queens of the Stone Age. …Like Clockwork. Un álbum que recurre a las raíces de QOTSA para retrotraerlas al presente y actualizarlas con genio, elegancia y poderío. Pudo ser el disco más destacado del año…, pero hubo otros mejores.

 

Hesitation Marks

6. Nine Inch Nails. Hesitation Marks. Un disco oscuro, espeso, contundente. Trent Reznor vuelve por sus fueros, esta vez con una sabia contención que sin despojar de su filo crítico a las composiciones, las equilibra y las enriquece. Extraordinaire.

 

Once I Was an Eagle

5. Laura Marling. Once I Was an Eagle. Intimista, provocativa, intensa, sensual, la música de Marling resulta perfecta para su voz cálida e intencionada que en este álbum se ve enmarcada por una instrumentación sobria y austera. Un disco para almas etéreas y espectrales.

 

The Electric Lady

4. Janelle Monáe. The Electric Lady. Monáe sigue haciéndonos pensar que es una extraterrestre genial y con la tercera parte de su monumental concepto Metropolis, establece que lo suyo es la más compleja variedad musical. Impactante.

 

Field of Reeds

3. These New Puritans. Field of Reeds. Una obra de arte. Composiciones con armonías intrincadas, constantes rompimientos rítmicos y melodías que van de lo celestial a lo infernal. Avant-garde, jazz, rock, aires clásicos y pasajes que parecen parte del score de una película inexistente.

 

AM

2. Arctic Monkeys. AM. Un vehículo de placer totalmente rocanrolero. Un viaje gozoso por territorios de enorme belleza musical y un espíritu desafiante y altivo que resume lo mejor del rock inglés de todas las épocas.

 

Lightning Bolt

1. Pearl Jam. Lightning Bolt. Una verdadera obra maestra. Uno de los mejores álbumes de Pearl Jam, incluso a la altura del legendario Ten de 1991, aunque con marcadas diferencias. 12 composiciones extraordinarias que lo mismo recrean el clásico sonido del grupo o su incursión en nuevos aires estilísticos. El disco del año. n

 

 

Hugo García Michel. Músico, escritor y periodista. Director de La Mosca en la Red. Columnista de Milenio Diario. Autor de la novela Matar por Ángela.