El triunfo de Vicente Fox el 2 de julio del 2000 se trató, sin duda, de un hecho histórico. Por primera vez desde su nacimiento en 1929, el partido surgido de las cenizas de la Revolución mexicana perdía la presidencia. Con la alternancia en el Ejecutivo federal, México daba el paso final en un largo proceso de democratización política. La transición había terminado. A partir de entonces, México se convertía en una democracia. Naciente, con muchos problemas, pero una democracia al fin y al cabo. Esto en un país que, a lo largo de sus 190 años de independencia, había sido gobernado fundamentalmente por dictaduras o regímenes autoritarios.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.