Desde hace una década, el semillero de líderes provenientes de las universidades públicas ha adelgazado dramáticamente. El siguiente texto expone las causas y esboza las soluciones
Allá por 1980 Roderic Camp, un mexicanólogo norteamericano metido a estudiar las biografías de nuestra clase política, proyectaba que los egresados de universidades particulares ocuparían cada vez más posiciones de responsabilidad en el gobierno. No hace falta sino comparar el actual gabinete con aquel que arrancó el sexenio de Miguel de la Madrid para constatar que su proyección fue acertada. En 1982 los egresados de la UNAM estuvieron a poco del carro completo. Entre los civiles había un agrónomo de Chapingo, un egresado de la Universidad de Ottawa, y nada menos que 14 pumas. Una generación después la primacía se la disputan el ITAM y la familia de Tecnológicos de Monterrey, con la Libre de Derecho ocupando un decoroso tercer lugar.
Suscripción plus
Este artículo está disponible sólo para suscriptores
Si ya tienes una suscripción puedes iniciar sesión aquí.
Suscríbete
Suscripción plus
(impresa y digital)
1 año por $ 799 MXN
Entrega de la edición impresa*
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
*Para envíos internacionales aplica un cargo extra, la tarifa se actualizará al seleccionar la dirección de envío
Suscripción digital
1 año por $ 399 MXN
Lectura de la versión impresa en línea
Acceso ilimitado al archivo
Contenidos especiales
¿Eres suscriptor de la revista y aún no tienes tu nuevo registro?
Para obtenerlo, sólo tienes que validar tus datos o escribe a soporte@nexos.com.mx.