Dosier: El museo del cine

No es sólo otra promesa presidencial incumplida, sino la confirmación de una especie de maldición cultural atávica. Como expresión del giro que este gobierno tendría con relación al anterior, en los primeros meses de administración de Felipe Calderón se habló de la creación, por fin, del Museo del Cine Mexicano. Después de que Vicente Fox hizo todo lo posible por aniquilar una actividad, la producción cinematográfica, que produce ingresos y prestigio a pesar de las instancias del poder político, Calderón hizo varios movimientos muy acertados (el mayor, nombrar a Marina Stavenhagen en el Instituto Mexicano de Cinematografía, quien tenía y mantiene un historial intachable en el medio). Al presidente mismo se le conoce como un buen cinéfilo que se mantiene al tanto; era cliente frecuente, antes de ocupar el cargo actual, del Cinemex Altavista, al sur del D.F., coincidiendo (oh, magia del cine), con Alejandro Encinas.

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Publicado en: 2010 Marzo