Pedro Salmerón,
Los carrancistas,
Planeta,
México, 2009, 352 pp.
                         

Los estudios sobre la Revolución mexicana se han dejado encandilar por las acciones de villistas, zapatistas y obregonistas. Poco se ha escrito, sin embargo, de las figuras que encabezaron la División o Cuerpo del Ejército del Noreste —perteneciente al Ejército Constitucionalista—, que saltó a la escena armada en febrero-marzo de 1913. Pedro Salmerón intenta llenar ese vacío, tan evidente como inexplicable. Su interés se cifra en dos preocupaciones centrales: cuáles fueron las causas que motivaron la rebelión en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, y quiénes fueron los “ciudadanos armados” (Alberto Carrera Torres, Cesáreo Castro, Pedro Antonio Santos…). El libro pertenece a la llamada historia militar, un género al que no le hemos concedido la atención que merece. Las páginas dedicadas a las campañas guerrilleras son en verdad notables. (Roberto Pliego)

 

Gesualdo Bufalino,
Museo de sombras (trad. de Ernesto Lumbreras),
Aldus,
México, 2009, 214 pp.

El lector mexicano conoce de sobra a Gesualdo Bufalino, célebre por al menos dos libros: La perorata del apestado y Las mentiras de la noche. En Museo de sombras, concluido en 1993, volvemos a encontrarnos con una Sicilia —Comiso, el pueblo natal— tan a flor de piel que parecería imaginaria. Bufalino ha elegido la viñeta para trazar una geografía de “trabajos, días, gestos, lenguajes y lugares desaparecidos”. Digamos que ha escrito una suerte de memorias, con una prosa melancólica, lúcida, hermosa. Por sus páginas, enmarcadas en una tibia atmósfera rural, desfilan los más diversos tipos humanos, caracterizados con unos cuantos trazos: doncellas embarazadas, monjas maternales, jugadores de póker “con dedos lentísimos y codiciosos”, generales borbones, sacristanes, muleros, campesinos, titiriteros, gente común y corriente redimida por la escritura. (R.P.)

 

Arturo Vallejo Novoa,
No tengo tiempo,
Alfaguara/Dirección de Literatura-UNAM,
2009, 189 pp.

La primera novela de Vallejo Novoa, ganador del Premio Caza de Letras organizado por la UNAM (un virtuality literario en el que me tocó participar como jurado), se centra en la mirada que sobre su circunstancia y su destino tiene la Chaparra, una chica defeña que vive en la Unidad Latinoamericana en Copilco, que trabaja en McDonalds, que tiene un amigo músico repartidor de volantes y otro ladrón de libros y revistas y experto en pirámides (de ventas). Con una voz entrañable y cercana la Chaparra nos devuelve en espejo el mundo de las ilusiones huecas, las consignas banales, la amabilidad estandarizada y el horizonte de una clase media que ni viaja a Estados Unidos por placer ni para irse de mojado (como dice la Chaparra). Con humor y contención, esta novela de personaje destila una sabiduría de lo cotidiano que es lupa de la condición humana en nuestro tiempo. (Mónica Lavín)

 

Lydia Davis,
Una segunda oportunidad
(presentación, selección y traducción de Ana Rosa González Matute),
Libros del Umbral,
México, 2006, 100 pp.

Los cuentos completos de Lydia Davis (ha publicado seis libros hasta el momento) fueron reunidos en una sola edición en Estados Unidos el año pasado y elogiados con los comentarios del crítico James Wood en el New Yorker. Ana Rosa González Matute ya se había adelantado dándonos una probadita con uno de los cuentos de la autora nacida en Massachusetts en 1947 (traductora del francés de Proust, Foucault, ex esposa de Paul Auster) en la edición de Un caracol en la estigia junto a otros escritores estadunidenses. Una segunda oportunidad extiende el asombro por una escritora que juega con la forma, se encuentra a gusto en la brevedad y la sutileza, es descarnada, irónica y dulce con sus personajes y situaciones a los que no se puede ser indiferente. Un banquete de formas y miradas sin concesiones. (M. L.)

 

Carlos Fuentes,
Adán en Edén
,
Alfaguara/Santillana,
México, 2009, 178 pp.

Contrastada novelización de la vida mexicana y sus diversos estratos (masas empobrecidas, elites pudientes, clases medias en disolución, marginalidad criminal, políticos corruptos, gobierno paralizado) más la teatralización de sus personajes emblemáticos (el empresario “Rey del bizcocho”, el escritor fracasado, el oportunista escalador, la señora de sociedad, la amante clandestina, el mafioso jefe policiaco). Del realismo a lo simbólico, Fuentes traza de nueva cuenta un perfil trágico de la vida y la sociedad mexicanas, regidas por la estupidez televisiva mientras la Virgen y el Santo Niño engañan “una vez más y por lo siglos de los siglos a mi país”. (Alejandro de la Garza)

 

J.D. Salinger,
El guardián entre el centeno (trad. Carmen Criado),
Alianza Editorial, 3a. reimpresión,
España, 2007, 272 pp.

A sus 16 años Holden Caulfield ha sido expulsado de varias escuelas, no soporta a sus compañeros “falsos” y a los adultos inauténticos (incluidos sus padres). Admira a su hermano mayor y sólo quiere a su pequeña hermana. En su huida (fin de semana en Nueva York) Holden encarnó en 1951 a una juventud inconforme y solitaria en su despertar confuso a la sexualidad y a una adultez alienante. Bestseller obligado en las escuelas norteamericanas y luego retirado de esa lista, esta novela mítica y problemática (como su recién fallecido autor) se encuentra en librerías bajo este sello editorial. (A. de la G.)