El rechazo frustra la estrategia de Washington para rastrear la financiación del
terrorismo
Bruselas – 04/02/2010
El veto de la Eurocámara a dar acceso a las autoridades estadounidenses a los datos
de las transacciones financieras gestionadas por la firma Swift, con sede en
Bélgica, ha provocado un profundo malestar en Washington por considerar que
dificulta la lucha antiterrorista. La Comisión de Libertades Civiles, Justicia e
Interior del Parlamento Europeo ha rechazado hoy el acuerdo provisional alcanzado el
30 de noviembre entre Estados Unidos y la UE que permitía a los funcionarios
estadounidenses el acceso a la información gestionada por la
Sociedad de Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales (Swift) que
registra las transferencias monetarias entre Estados.
El veto tiene lugar después de un clima de creciente desencuentro entre la UE y EE
UU, tras la anulación del viaje de Obama a Madrid para celebrar una cumbre
transatlántica.
La Comisión ha expresado su malestar por la aprobación del acuerdo el 30 de
noviembre, el día antes de que entrara en vigor el Tratado de Lisboa, que refuerza
las competencias del Parlamento. La decisión de hoy ha sido ajustada, 29 votos
contra 23, y deberá ser aprobada por el plenario el 11 de febrero para que adquiera
validez jurídica. La correlación de fuerzas es estrecha. Los socialistas europeos
-excepto los españoles y portugueses-, liberales, verdes e izquierda unitaria, que
representan en total unos 300 votos de los 736 de la Eurocámara, están en contra de
ceder esta información a Estados Unidos sino se refuerzan ciertas garantías de
protección de los derechos de los ciudadanos. Los populares europeos, excepto los
diputados alemanes, apoyan el acuerdo.
Stuart Levey, subsecretario del Tesoro de EE UU, responsable de los asuntos de
terrorismo e información financiera, ha señalado hoy que el veto es «un error
trágico». Levey ha destacado que el «desafío es importante», recordando que «la UE y
Estados Unidos no pueden permitirse incapacitar a nuestros investigadores
impidiéndoles el acceso a unos datos que son fundamentales y que son legalmente
obtenidos y sometidos a un control escrupuloso».
En busca de consenso
La eurodiputada liberal ponente del informe, Jeanine Hennis-Plasschaert, ha
censurado la actitud del Consejo porque todavía no ha permitido al Parlamento «el
acceso a todas las informaciones y documentos pertinentes sobre el acuerdo interino,
ni tampoco ha respondido a nuestras demandas de negociación para un acuerdo
permanente».
La diputada ha señalado que «existían serias dudas jurídicas sobre el acuerdo
interino que viola varios principios fundamentales como la necesidad, la
proporcionalidad y la ausencia de reciprocidad». Los socialistas quieren «un nuevo y
mejor acuerdo con adecuada salvaguardas para la privacidad de las personas», según
ha afirmado, el líder del grupo socialista, Martin Schulz.
Durante las últimas semanas, la presidencia española ha redoblado los contactos con
los distintos grupos políticos y comisiones para intentar alcanzar un acuerdo con el
Parlamento. En este sentido, José Luis Rodríguez Zapatero, en calidad de presidente
de turno de la UE, remitió una carta el pasado 26 de enero al presidente del
Parlamento Europeo, Jerzy Buzek, explicando las razones que habían aconsejado el
acuerdo interino.
Zapatero recuerda en su misiva en contestación a otras de tres de Buzek que es
«legalmente imposible la aplicación provisional porque implicaría una ruptura
unilateral del acuerdo interino por la Unión, en la medida en que ello requeriría
una formal modificación del mismo acuerdo». La secretaria de Estado, Hillary
Clinton, llamó el pasado martes a Buzek, para expresarle su preocupación por el
rechazo del acuerdo.
Los socialistas españoles confían en que las gestiones de la presidencia con los
diferentes grupos permitirán alcanzar una posición común que impida que el acuerdo
provisional sea rechazado por el plenario el próximo 11 de febrero. Ramón Jáuregui,
eurodiputado socialista, ha argumentado hoy que «nosotros no podemos votar la
suspensión del acuerdo porque se produciría un vacío en nuestra seguridad y sería un
gesto inamistoso contra Estados Unidos». Jáuregui ha recordado que el acuerdo
interino «es un instrumento precioso contra la lucha antiterrorista que ha prestado
muchos servicios a España, tanto en la lucha contra Al Qaeda como contra ETA».
En la búsqueda de un consenso, el presidente del Partido Popular Europeo, (PPE),
Joseph Daul, ha hecho hoy un llamamiento al Consejo para que acuda al próximo
plenario del Parlamento «y dé respuesta completamente a todas nuestras
preocupaciones».